Estrés por exceso de información

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 16 junio, 2015
Paula Aroca · 8 junio, 2013

“Buscar información en la Internet es como querer tomar un trago en una boca de incendios.” Mitchell Kapor

Llegas a la oficina por la mañana, enciendes tu ordenador, abres el correo y ¡boom! Te encuentras con 100 e-mails por leer. Investigas en la red sobre algún tema que te interesa y los resultados de tu búsqueda asciendan a varios millones en fracciones de segundo. En ciertas fechas importantes, como tu cumpleaños, los mensajes a través de dispositivos móviles te llegan a raudales.

Todas estas escenas son de lo más comunes para casi todos nosotros en la actualidad. Pero además de sus innumerables ventajas, las nuevas tecnologías también acarrean algunos inconvenientes y uno de ellos es el estrés que puede producirse por la cantidad de información que circula. Continuamente estamos bombardeados por datos y más datos, lo cual puede resultar estresante y, en algunas ocasiones, incluso provocar problemas serios.

Avalancha de información

Son un cúmulo de factores: un montón de correos electrónicos enviados y recibidos a diario, la interacción en las redes sociales, los mensajes de móviles, las noticias de cada rincón del mundo. Todo esto pasa factura de alguna manera y muchas personas se sienten agobiadas por la barbaridad de información que reciben a diario.

Por otra parte, la tecnología cambia muy rápidamente y las empresas dan por sentado que sus empleados se encuentran actualizados con las últimas tendencias. Para algunas personas esto puede resultar una situación muy estresante.

Los estudios realizados demuestran que esta sobrecarga de información sostenida durante largos periodos de tiempo puede derivar en una menor productividad y hasta en problemas psicológicos.

Algunas empresas ya han tomado medidas al respecto; por ejemplo, se pide a los empleados que miren su e-mail solo en momentos específicos del día. El problema es que esas mismas empresas son las que luego exigen una respuesta prácticamente instantánea a los e-mails. Esto representa una incongruencia y un contrasentido que hace el problema ya existente todavía más grande.

No se trata de renegar del gran avance tecnológico y de las bondades de la información al alcance de todos. Estos han sido logros impresionantes, lo que ocurre es que una gran parte de la información que recibimos cada día es inútil y no sirve más que para perder tiempo y energía que podríamos utilizar en otras labores.
 

Atrapados por una montaña de datos

Muchos se sienten atrapados en una montaña de información de la que no pueden salir y lógicamente se desmotivan y tienen un fuerte sentimiento de frustración.

El tema es cada vez más complejo, pues la cantidad de información circulante sigue aumentando. Es imposible concentrarse en el trabajo cuando oyes el pitido de aviso de un mensaje en tu móvil o una llamada telefónica. Además las personas invierten un tiempo desorbitado para comprobar las redes sociales, y la mayoría de nosotros participamos en más de una.
 
La invasión tecnológica es obvia y aunque a veces puede venir bien como fuente de información o para relajarse, los niveles en los que estamos son muy poco saludables. Para ser sinceros, al final muchas veces las cosas realmente importantes se pierden en un mar de temas irrelevantes.
 
En nuestra vida personal todos somos capaces, hasta cierto punto, de elegir qué información nos interesa y desechar el resto. Las empresas, sin embargo, no lo hacen y bombardean a sus empleados con información de diversos temas con la finalidad de que estén al día, sin darse cuenta que pueden estar dinamitando la salud física y mental de sus trabajadores.

¿Qué piensas al respecto? ¿Te sientes invadido por las nuevas tecnologías y la avalancha de información? ¿Qué crees que nos deparará el futuro?
 

 Fotografía cortesía de spike55151