Enamorarse es amar las coincidencias, y amar es enamorarse de las diferencias

Enamorarse es amar las coincidencias, y amar es enamorarse de las diferencias

Raquel Aldana 7 julio, 2015 en Pareja 12746 compartidos

Dicen que el amor lo inventó un niño con los ojos cerrados, por eso es que tan ciegos nos enamoramos. Porque, al enamorarse uno pierde el sentido de la realidad, proyecta en su ser amado sus ideales sobre amar y lo desea a cada instante.

Sin embargo, el amor no es la atracción física ni vivir en un mundo ideal de mariposas y romanticismos. El amor verdadero es aquel que acepta y que no da cariño a medias.

“Cuando uno se enamora las cuadrillas
del tiempo hacen escala en el olvido
la desdicha se llena de milagros
el miedo se convierte en osadía
y la muerte no sale de su cueva
enamorarse es un presagio gratis
una ventana abierta al árbol nuevo
una proeza de los sentimientos
una bonanza casi insoportable
y un ejercicio contra el infortunio
por el contrario desenamorarse
es ver el cuerpo como es y no
como la otra mirada lo inventaba
es regresar más pobre al viejo enigma
y dar con la tristeza en el espejo.”

-Mario Benedetti-

Enamorarse es más que pasión

niña soplando un corazón

Amar es un gran desafío. Para conseguirlo tenemos que deshacernos de esas proyecciones e idealizaciones y comenzar un nuevo proceso que puede resultar complicado pero muy hermoso.

Los sentimientos, a diferencia de las pasiones, persisten al cabo del tiempo y no se quebrantan con facilidad. Querer a alguien por su belleza no es amor, es encaprichamiento. Quererlo por su inteligencia no es amor, es admiración. Sin embargo, quererlo sin saber porqué es amor.

Digamos que el tiempo construye el amor entre dos personas que trabajan, aceptan y logran amar sus diferencias y sus particularidades. Esto va más allá del enamoramiento, creando entre dos la magia de ser aceptados incondicionalmente.

El amor en su totalidad

“¿Qué es enamorarse?

Encontrar una sonrisa en tu rostro. Dibujar una mañana o un atardecer.
Ocultar una lágrima que resbala. Esconder nuestras manos al rozarnos sin querer.

Sudar al vernos, como niños. Empezar a temblar quizá al besar.
Evadir las miradas de misterio. Esperar el momento justo para atacar.

¿Qué es amar?

Los años pueden haber pasado. Y aunque todos piensen que la llama ya se apagó, se equivocan al pensar que el pasado siempre será el mejor recuerdo que quede de los dos.

Buscar dentro de tus ojos y encontrar el universo que justo yo dibujé es la recompensa más grande del mundo. Y esa es que en el ser amado la felicidad pueda yo hacer crecer.”

-Anónimo-

Ser una pareja perfecta no significa no tener problemas, sino saber solucionarlos. Así, amar es, de alguna forma, estar enamorado de nuestras diferencias. Mirar lo bueno y lo malo de nuestra pareja sin anestesia.

Niña mirando un corazón queriendo enamorarse

Todos sabemos que la pasión y el encaprichamiento del enamoramiento no duran más allá de unos meses. Precisamente, es el amor lo que perdura, pues el amor verdadero es aquel que cultiva el compromiso, la atracción y la intimidad.

El amor se construye sobre los cimientos del bienestar conjunto e individual, fomentando el crecimiento personal de cada uno y minimizando toda vulnerabilidad emocional que esté presente en nosotros.

Como ya sabemos, amar no solo es felicidad, también es estabilidad, confianza, protección, crecimiento e incondicionalidad. Eso es lo que lo hace completo, único y verdadero al querer.

Digamos que allí donde amamos y donde nos aman está el lugar más bonito del mundo. Porque ahí residirá la ternura, las melodías, la confianza, la sinceridad, el valor, el tú y yo, el mañana y siempre y el soy feliz si tú lo eres. En definitiva, que donde hay amor, el corazón escucha su música favorita.

Raquel Aldana

La psicología no es solo mi profesión, es mi vida y mi pasión. Creo que comprender nuestras emociones nos ayuda a girar con el mundo y estoy convencida de que los pequeños detalles son los que marcan la diferencia.

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