Episiotomía: ¿una medida necesaria?

28 febrero, 2020
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
La episiotomía es una medida que se toma de forma preventiva en muchos partos. Sin embargo, ¿funciona? ¿es realmente necesaria?

La episiotomía es una intervención médica en el parto. Consiste en hacer una incisión en el perineo para facilitar la salida del bebé y evitar desgarros graves espontáneos. El perineo desempeña un papel crucial en la continencia urinaria y anal. Durante el parto, el perineo se estira considerablemente y puede desgarrarse, de manera más o menos superficial y significativa.

La episiotomía se ha realizado durante mucho tiempo de forma rutinaria, especialmente en el caso de un primer parto, para evitar desgarros graves en el perineo, favorecer un corte «limpio» (en lugar de una rotura) y/o acelerar la salida del bebé.

El papel de la episiotomía ahora es ampliamente cuestionado. De hecho, varios estudios han demostrado que una práctica restrictiva de episiotomía (es decir, no sistemática y mejor dirigida) hace posible aumentar la tasa de perineos intactos.

Mujer embarazada en el médico hablando sobre episiotomía

¿Cuándo hacer una episiotomía?

Hoy, todas las recomendaciones internacionales denuncian sobreuso de esta técnica. Las situaciones en las que se recomienda la episiotomía no están bien definidas, pero generalmente se realiza en casos de:

  • Emergencia obstétrica, como distocia de hombros: los hombros del bebé permanecen bloqueados en la pelvis materna después de que la cabeza esté fuera, lo cual es una situación rápidamente mortal para el niño si no se extrae rápidamente.
  • Bebé en posición sentada luchando por salir.
  • Para facilitar el uso de instrumentos (ventosa, pinzas, etc.).
  • Macrosomía (bebé grande de más de 4 kg).
  • Frecuencia cardíaca fetal anormal, que requiere extracción rápida.
  • Amenaza de una rotura perineal grave, por ejemplo, una rotura que puede llegar al ano, justo antes de la expulsión.

Consecuencias de la episiotomía

Concebida para evitar lesiones, se practica indiscriminadamente a casi todas las mujeres. Que un «cortecito limpio» previene las lesiones graves del perineo es uno de los mitos más arraigados entre muchos profesionales.

No hay mejor forma de desgarrar un tejido que hacerle, precisamente, un cortecito limpio. En realidad, muchos desgarros profundos corresponden con extensiones de la episiotomía.

El principal argumento que apoya el uso de la episiotomía es que «previene desgarros». Pero hoy en día, se considera que las principales causas de desgarro grave son la posición tumbada, la dilatación forzada químicamente, los pujos dirigidos y, sobre todo, la propia episiotomía.

Ocho meses después del parto, las mujeres que han tenido una incisión perineal tienen una autoestima más baja. Las mujeres que han tenido una episiotomía durante el parto tienen una imagen corporal más pobre y una sexualidad menos plena que otras madres.

Esto es lo que han observado investigadores de la Universidad de Michigan en los Estados Unidos, quienes estaban interesados ​​por primera vez en el sentimiento de las mujeres que tenían esta incisión entre la vagina y el ano en comparación con las mujeres que dieron a luz sin cirugía. Los resultados de este estudio fueron publicados en abril de 2017 en la revista International Journal of Women’s Health.

¿Se utiliza la episiotomía sin razón?

Este corte del perineo se realiza de forma rutinaria en los hospitales convencionales en casi todas las primíparas y en una gran parte de las multíparas. Cuando el parto no se interfiere, la madre tiene libertad de movimientos y la episiotomía se limita a los casos necesarios, estos raramente superan el 20 por ciento. Holanda, por ejemplo, registra un porcentaje de episiotomías del 8 por ciento.

En algunas regiones europeas, el índice es del 6 %, mientras que en otras es del cien por cien. En Europa, las tasas de episiotomía son extremadamente variadas entre países: del 4,9 % en Dinamarca al 75 % en Chipre.

Cuando el parto culmina con un reflejo de expulsión, lo que solamente puede ocurrir cuando progresa de forma espontánea, es muy raro que se produzcan desgarros perineales y cuando se producen, son más leves y cicatrizan mejor que una episiotomía. Por ello, los partos espontáneos, como los que tienen lugar en la calle o el coche, raramente se acompañan de desgarros.

La episiotomía no es un procedimiento quirúrgico trivial y en ciertos casos puede tener consecuencias importantes. Desde un mayor dolor y tiempo de curación en comparación con una simple rotura perineal, a un mayor riesgo de infección, absceso y dispareunia. También se puede dar la aparición de un granuloma inflamatorio o endometriosis en la cicatriz.

Desde la década de 1980, se ha acumulado evidencia científica de la inutilidad o contraindicaciones de la episiotomía como una medida de aplicación sistematizada. En muchos casos, esta acción no previene la aparición de desgarros graves ni previene la incontinencia urinaria o anal.

Por el contrario, la tasa de lesiones perineales graves aumenta cuando la extracción instrumental (espátula, fórceps) se asocia con episiotomía.

Médico atendiendo al parto

Por sistema, ¿una medida necesaria?

Las mujeres no deben sufrir más la violencia obstétrica. Es necesario repensar la episiotomía, ya que la misma es un ladrillito en la pared que representa este tipo violencia. Otros serían recibir a pacientes sin un familiar, trabajo de parto atada a una vía, uso de oxitocina de rutina, etc.

Lamentablemente, la mayoría de mujeres no se informa antes de dar a luz. Este tendría que ser un tema integrado dentro de la ESI (Educación Sexual Integral), ya que ataña a la sexualidad, la reproducción y el futuro sexual de las jóvenes mujeres que se someten a una episiotomía.

En muchos casos, el desconocimiento y la falta de información expone a las mujeres a un abuso de autoridad por parte de la medicina hegemónica. Las mujeres se rinden ante la presión y autorizan la realización de una práctica, cuanto menos, polémica.