Equinoterapia: beneficios, aplicaciones y disciplinas

25 Diciembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana
La equinoterapia es la terapia en la que se trabaja a través del caballo para potenciar diferentes áreas o habilidades de la persona. Se utiliza sobre todo en niños con autismo, síndrome de Rett, parálisis cerebral... ¡Conoce algunos de sus beneficios!

Cada vez más, las personas con algún tipo de trastorno o discapacidad optan por probar terapias alternativas para mejorar calidad de vida, como la equinoterapia.

Esto no significa que este tipo de terapias no existiera muchos años atrás, sino que ahora se le da más protagonismo. A través de las terapias alternativas, la persona puede conocer nuevas maneras de mejorar, de conocerse y de potenciar su desarrollo personal y su calidad de vida.

En el caso de la equinoterapia, esta tiene como protagonista el caballo, que es, a su vez, su herramienta principal de trabajo. Se han reportado numerosos beneficios de la equinoterapia en personas con autismo, parálisis cerebral y otro tipo de trastornos o enfermedades. ¿Quieres conocer más? ¿Cómo se originó esta práctica? ¿A qué colectivos va dirigido? ¿Qué disciplinas incluye? ¡Te lo contamos todo!

Mujer haciendo equinoterapia

¿En qué consiste la equinoterapia?

La equinoterapia, también denominada terapia ecuestre, consiste en un tipo de terapia donde la herramienta principal es el caballo. Se ofrece como una alternativa frecuentemente utilizada en personas con algún tipo de discapacidad o trastorno del neurodesarrollo (por ejemplo, autismo).

El objetivo de la equinoterapia es favorecer el desarrollo cognitivo, físico, emocional, social y/o ocupacional del paciente (o usuario), a través de una serie de ejercicios, juegos y actividades con los caballos. De forma más global, a través de esta terapia, se persigue mejorar la calidad de vida y el bienestar de estas personas.

A través de ella, la persona puede montar el caballo, peinarlo, cuidarlo, acariciarlo, darle de comer, jugar con él (y a través de él) a diferentes juegos, realizar ejercicios de diferente tipología, etc. Como siempre, un tratamiento personalizado a cada persona (según sus características físicas y psicológicas) permitirá sacar el máximo provecho de esta interacción con el animal.

Origen

¿Dónde encontramos el origen de esta práctica? En la época de los griegos, quienes ya aconsejaban montar a caballo para prevenir y curar diferentes dolencias del cuerpo y la mente. De forma más formal, se dice que la equinoterapia nació en México, en 1969, gracias a un preparador físico del Centro Deportivo Olímpico Mexicano, Rogelio Hernández Huerta. Ese mismo año se creó el primer centro especializado de equinoterapia, además de la NARHA (North American Riding for the Handicapped Association), una asociación que tiene la misión de coordinar y reconocer oficialmente este tipo de terapia que tiene como protagonista el caballo.

¿A quién va dirigida?

La equinoterapia está especialmente dirigida a personas que, como decíamos, tienen algún tipo de discapacidad, ya sea física o mental, pero también personas con otro tipo de problemáticas, como veremos a continuación. Se utiliza tanto en niños como en adultos. Concretamente, los grupos a los que va dirigida la equinoterapia son los de personas con:

  • Algún tipo de discapacidad (física, psíquica o sensorial).
  • Trastornos del neurodesarrollo (por ejemplo, autismo).
  • Problemas de marginación o inadaptación social.
  • Otro tipo de enfermedades.

De forma más concreta, este tipo de intervención se realiza sobre todo en el ámbito del autismo, de la parálisis cerebral, de personas con síndrome de Rett, lesiones medulares y/o cerebrales, esclerosis múltiple, fibromialgia, etc. En cada caso deberán realizarse las adaptaciones correspondientes y los objetivos a trabajar también serán diversos.

Beneficios de la equinoterapia

Los beneficios de la equinoterapia han sido avalados por diferentes estudios. A grosso modo, encontramos los beneficios psicológicos y los físicos. En cuanto a los psicológicos (y emocionales), destacan los siguientes:

  • Mejora la autoestima.
  • Favorece el autocontrol de las emociones.
  • Potencia la autoconfianza.
  • Estimula la memoria y la atención.
  • Favorece el respeto por la naturaleza y los animales.

En cuanto a los beneficios físicos, se han observado mejoras de los niños que practican equinoterapia en: el desarrollo muscular, el equilibrio, la fuerza, el tono muscular, la capacidad motora, la coordinación y la resistencia, entre otros.

La equinoterapia en el autismo

Como hemos mencionado, la equinoterapia se utiliza con frecuencia en niños con autismo por sus grandes beneficios reportados. Por ejemplo, en un estudio de Pérez et al. (2008) encontramos que, a través del caballo, el niño puede recibir estimulación de cuatro tipos: vestibular, propioceptiva, táctil y motora.

Además, según un trabajo de De La Prieta (2017), la transmisión de calor corporal del caballo, sus movimientos tridimensionales y las vibraciones que transmite, le proporcionan al niño una estimulación de las estructuras nerviosas, lo que favorecería su desarrollo.

En otro estudio, esta vez de Delgado y Sánchez (2015), publicado en Mediciego, se asegura que los niños con autismo pueden llegan a conectarse emocionalmente con el caballo; además, el hecho de montarlos les proporciona una sensación de seguridad que beneficiaría su autoestima.

Niño con un caballo

Diferentes disciplinas

Dentro de la equinoterapia, encontramos diferentes disciplinas. Algunas de las más conocidas son:

  • Volteo terapéutico: implica hacer ejercicios sobre el lomo del caballo; su realización mejora el equilibrio y la coordinación del paciente.
  • Equitación pedagógica: es una disciplina muy utilizada; consiste en la adaptación del paciente con el caballo y con todo su entorno. A nivel de beneficios, aumenta la motivación, estimula la afectividad y mejora la concentración, entre otros.
  • Hipoterapia: conlleva la realización de ejercicios fisioterapéuticos con y sobre el caballo. Se persigue transmitir el calor corporal del caballo al paciente, así como sus impulsos rítmicos y el movimiento tridimensional (es decir, se trabaja a través del movimiento del caballo).
  • Equitación adaptada: está ligada al deporte de las personas con diversidad funcional que ya practican la monta. Su finalidad es practicar la equitación con las pertinentes adaptaciones.

La equinoterapia constituye una herramienta terapéutica con beneficios innegables, que puede utilizarse como terapia alternativa en niños con autismo y otras patologías o trastornos.

Para adultos también está indicada, y es que la variedad de disciplinas que engloba permite trabajar con personas de todo tipo y en ámbitos muy diversos. Eso sí, la persona que acompaña al usuario o paciente durante la práctica siempre deberá ser un profesional cualificado y convenientemente acreditado (generalmente se trata de fisioterapeutas especializados).

  • Engel, B.T. (1997). Therapeutic Riding: Its benefits, professions and divisions. In Engel, B.T. Therapeutic Riding, I: Strategies for Instruction Part I. Durango, co: Barbara Engel therapy services.
  • García, S. (2010). Equinoterapia: Un binomio con fines terapéutico. Universidad Veracruzana. Médico Veterinario Zootecnista.
  • Pérez, L., Rodríguez, J. y Rodríguez, N. (2008): La Equinoterapia en el tratamiento de la discapacidad infantil. Revista Archivo Médico de Camagüey, 12(1).