7 claves para ayudar a los niños con autismo

02 Junio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
El cambio de rutinas y otros factores afecta de manera especial a los niños y adolescentes con autismo. Por ello, debemos comprender su realidad y facilitarles apoyo.

Los niños con autismo son muy susceptibles a los cambios en su rutina, por ello, cuando estas cambian –por el motivo que sea– es necesario ayudarlo. ¿Sabes cómo podrías hacerlo? Descuida, a continuación te comentaremos algunas claves para ayudar a los niños con autismo.

Quien no conozca de cerca cómo es la vida de un padre, de una madre o incluso de un educador que trabaja con personas del espectro autista no comprenderá lo que supone para ellos un cambio en la rutina. Sin embargo, en el interior de múltiples hogares se escucha la frustración de estos niños, adolescentes o adultos con TEA.

Cuando algo modifica su rutina, algunos vuelven a mostrar de manera persistente movimientos y conductas repetitivas. Otros puede estallar en comportamientos agresivos. Aunque la gran mayoría recurren al silencio o incluso al lloro. Si antes se comunicaban poco, ahora, expresan mucho menos porque están perdidos, diluidos en unas nuevas rutinas que no entienden y en las que se pierden.

Es necesario sensibilizarse con la realidad de este colectivo tan vulnerable y sus familias y apoyarlos. Además, es bueno conocer algunas claves para ayudar a los niños con autismo.

Niña con autismo con una psicóloga representando a los niños con autismo durante la crisis del coronavirus

Ayudar a los niños con autismo: 7 estrategias

Los paseos diarios son bocanadas de bienestar para ellos y eso es algo que debe respetarse. No cubren por completo sus necesidades, pero sí contribuyen con su bienestar porque los ayuda a autorregularse.

Cuando no pueden salir a pasear, las emociones y la frustración se acumulan como una bomba de relojería y cuando esta explota, la cuestión se traduce en conductas muy problemáticas. Pueden llegar a agredir o autolesionarse.

Aunque la mayoría de los niños y personas con trastorno del espectro autista caen en comportamientos disruptivos y repetitivos, también lo hacen en ecolalias, es decir, en repetir las mismas frases una y otra vez.

1. Clarificar rutinas mediante dibujos y tarjetas

Los niños y adolescentes con TEA deben adaptarse a unas nuevas rutinas. Para entenderlas, podemos servirnos de dibujos, los cuales, especificaran qué actividad toca en cada momento. Les daremos instrucciones claras, sencillas y positivas desde que se levantan. Podemos crear un cronograma visual y pegarlo en la pared para que lo tengan presente.

2. Nos vestimos como si fuéramos a clase y realizamos las tareas

Un modo de mantener la “normalidad” es permitiendo que el niño se vista como si fuera a clase. Evitaremos estar en pijama todo el día. Asimismo, es esencial que sigan un mismo horario a la hora de realizar las tareas del colegio.

3. Dedicaremos tiempo a los intereses particulares del niño

La mayoría de los niños, ya sean autistas o neurotípicos, suelen tener un interés especial que no siempre está relacionado con una materia escolar específica. Muchos adoran el dibujo, los animales, la música, el espacio, el cine…

Debemos ser creativos a la hora de crear juegos o proyectos que los mantengan focalizados en esa afición en particular.

Imagen representando a los niños con autismo durante la crisis del coronavirus

4. Ejercicio diario simple y motivador

Una de las claves para ayudar a los niños con autismo pasa también por favorecer su movimiento, el ejercicio físico. Bien es cierto que estos chicos y chicas presentan descoordinación motriz y suelen ser arrítmicos, pero en la medida de lo posible, deben moverse, mantenerse activos.

Podemos encontrar divertidos bailes en Youtube así como ejercicios sencillos donde favorecer no solo el movimiento, sino las emociones positivas.

5. Tarjetas emocionales donde poder comunicar cómo se sienten

Otro recurso excepcional en este contexto es disponer de tarjetas emocionales. Se trata solo de crear dibujos en los que diferentes rostros expresen estados como la tristeza, la rabia, la felicidad, el aburrimiento, etc.

A lo largo del día, las personas con un trastorno del espectro autista pueden experimentar sensaciones y sentimientos que no saben comunicar. Es recomendable que tengan recursos para poder hacerlo, para demostrar a sus familiares cómo se sienten.

6. Reducir la exposición a las imágenes e información

En la medida de lo posible, es conveniente que no estén expuestos de manera constante a la información de última hora. Por su bienestar, hay que intentar reducir el tiempo que se atiende al telediario y en su lugar, optar por poner películas o dedicar tiempo a realizar actividades lúdicas.

Los niños con TEA son muy sensibles y pueden interiorizar el miedo y la angustia de manera intensa.

En su mente, puede instalarse la idea de que sus abuelos van a morir, de que papá y mamá van a enfermar… Intentemos por tanto controlar lo que ven en cada momento.

Niño con cascos para representar a los niños con autismo durante la crisis del coronavirus

7. Mantener los apoyos de manera remota

Para ayudar a los niños con autismo, las familias no pueden estar solas. Deben contar con apoyo desde la distancia, bien sea con psicólogos a través de videollamadas o bien con terapeutas que vengan a casa para acompañar a los pequeños en los paseos.

Asimismo, las familias deben estar en contacto con otras familias en las mismas condiciones. La red de apoyo entre padres y madres con hijos con TEA es siempre de gran ayuda. Fluyen las ideas, el ánimo, se comparten emociones, dudas y esperanzas. 

Tengámoslo en cuenta, seamos más sensibles con este colectivo y creemos puentes de ayuda, lazos de consideración y afecto.