¿Eres bueno escuchando?

18 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
Fomentar la escucha activa nos hace llevar la conversación con los demás a otro nivel más profundo y avanzado.
 

Se conoce mucho de los demás por lo que dicen y por lo que cuentan. Así que si somos buenos escuchando, podemos aprender mucho de la gente, sus intenciones e intereses. La escucha activa es fundamental a la hora de comprender a los demás; la audición es una capacidad sensorial, pero escuchar es una habilidad social.

Escuchando de forma activa, captamos lo que la otra persona intenta transmitir y le apoyamos para que siga hablando y abriéndose a nosotros. Es básico que el otro perciba que le comprendemos y que no le juzgamos. Sin duda, saber escuchar es una de las mejores cualidades que podemos cultivar como personas.

Dentro de la comunicación todo cuenta, no solo lo que decimos, sino nuestros gestos y nuestra expresión corporal en general. Saber leer más allá de las palabras, en los gestos de los demás, es de gran ayuda.

A veces, escuchamos lo que queremos, al igual que vemos lo que nos interesa, Al final, buscamos en las palabras de los demás la confirmación de nuestras expectativas. Lógicamente, con este panorama, los equívocos y malentendidos están a la orden del día.

Mujer enfadada con su pareja

El problema es que a veces reaccionamos según lo que creemos que el otro quiere decir. Por lo tanto, si lo hemos captado mal, nuestra reacción será inadecuada. Por consiguiente, pueden producirse conflictos que ninguna de las dos partes buscaba.

 

¿Eres bueno escuchando?: Los beneficios de escuchar activamente

Los beneficios de la escucha activa son los siguientes:

  • Entender mejor lo que se espera de nosotros
  • Desarrollar una relación más íntima, cercana y genuina con nuestros compañeros de trabajo, familiares, amigos, pareja
  • Resolver los problemas más fácilmente
  • Captar significados subyacentes

Comunicando de una manera más efectiva

Escuchando activamente obtenemos, pues, muchos beneficios, pero ¿cómo mejorar en este aspecto? Te exponemos unas breves ideas al respecto:

1. Ten paciencia y calma

Dale tiempo a tu interlocutor para que se exprese con tranquilidad. No todas las personas son buenas comunicadoras, y algunas necesitan su propio tiempo.

“La paciencia no es simplemente la capacidad de esperar, es cómo nos comportamos mientras esperamos”

-Joyce Meyer-

Mujer escuchando a una amiga

2. Trata de concentrarte en lo que estás haciendo

No estés pensando en lo que pasó ayer o lo que tienes que hacer luego. No hagas tres cosas distintas a la vez que escuchas. Céntrate en el momento presente, en lo que está sucediendo. Practicar Mindfulness puede ayudarte a cultivar la atención plena y ser más consciente del momento presente.

 

3. Céntrate en la persona que estás escuchando

Esto es fundamental: no estés pensando en lo que vas a decir a continuación. A veces ocurre que, en vez de escuchar al otro, solo estamos escuchando nuestros propios pensamientos, afirmando o negando internamente cada cosa que nos dicen o confirmando nuestras hipótesis. Intenta ponerte en los zapatos de la otra persona.

4. No dejes que tu mente divague

Intenta no distraerte, presta atención al otro y deja de pensar en cosas ajenas a la conversación. Enfócate en las palabras, los gestos, las expresiones y las emociones de tu interlocutor. Verás como la conversación dará un salto cualitativo. 

“Deja de distraerte en cosas que no tienen nada que ver con tu objetivo, enfócate”

-Anónimo-

5. Haz preguntas

Esta es una buena manera de comenzar la conversación con otra persona y darle la oportunidad de expresarse. Hacer preguntas, además, demuestra interés, y eso siempre enriquece cualquier conversación.

Hombre preguntando algo

6. Resume lo que has escuchado

Esta es una gran manera de aclarar las cosas y fomentar la conversación. Devolviendo el mensaje que hemos captado con nuestras propias palabras, no solo demostramos que hemos prestado atención e interés, además ayudamos a clarificar el mensaje.

 

7. Observa el lenguaje corporal

Observa el lenguaje corporal y las expresiones de la otra persona. Ve más allá de sus palabras. Sucede que, a menudo, con los gestos expresamos lo que nos es imposible con palabras. Además, la mayor parte de la comunicación es no verbal. Ser receptivo a la misma, te hace tener conversaciones a muy alto nivel.

“Si quieres entender a una persona, no escuches sus palabras, observa su comportamiento”

-Albert Einstein-

8. No interrumpas

Esto es algo muy desagradable para el que está intentando comunicar una idea. De hecho, es bueno hacer una pausa por un momento antes de hablar. Esto ayudará a que la otra persona sienta que no hay prisas y que le estás escuchando de verdad.

En resumen, es muy importante que aprendamos a escuchar a los demás, pero aunque parezca algo muy simple, realmente son muy pocas las personas que saben escuchar de verdad, con un interés sincero en lo que el otro tiene para decir.

Si nos esforzamos en escuchar activamente, no tenemos nada que perder y mucho que ganar, pues este solo detalle puede cambiar nuestra vida y nuestras relaciones personales. Después de todo, ¿a quién no le agrada que le escuchen y comprendan?