Tú eres mi miedo pero… yo soy más que tú

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 20 noviembre, 2014
Stephaine García · 20 noviembre, 2014

Estamos rodeados de miedos constantes, miedos que muchas veces nos paralizan y no nos dejan movernos no nos dejan avanzar en lo que queremos lograr. Muchos de esos miedos llevan con nosotros bastante tiempo en nuestra vida y otros aparecen en algún punto de ella.

Y no logramos librarnos de ellos o simplemente no les hacemos frente porque nos sentimos inseguros e incapaces de superarlos. Se van quedando con nosotros toda nuestra vida y afectan parte de ella.

Muchas veces no sabemos de dónde vienen nuestros miedos y por tal razón es más difícil hacerles frente, pero todos sabemos que hay especialistas encargados de ayudarnos a librarnos de ellos haciéndonos saber en primera instancia de donde provienen pero no nos atrevemos tampoco a ir a consulta con algún terapeuta.

Siempre están presentes

Muchos de estos miedos partes de nuestras inseguridades, miedo al triunfo, miedo al fracaso, miedo a las relaciones duraderas, y esto es porque en algún punto de nuestra vida nos hemos equivocado y tememos volver a repetir el patrón.

Tenemos que aceptar que todos tenemos miedo o los hemos tenido en algún punto de nuestra vida. Algunos se refugian negando la existencia de estos cuando saben que se han paralizado en algún momento, y no es algo de que avergonzarse.

Los miedos están ahí para decirnos que viene un reto o decisión a tomar y debemos enfrentar esto de la mejor forma. Estos temores suelen hacernos sentir débiles e incapaces de avanzar en nuestra vida interfieren en nuestras relaciones interpersonales y es ahí cuando este se apodera de nosotros y no somos nosotros los que estamos al mando.

¿Qué podemos hacer con ellos?

Lo primero es aceptar que están presentes en nosotros, ese es el primer paso que todos debemos tomar para poder lograr hacer algo con ellos. Siempre es bueno sincerarnos con nosotros mismos y aceptarnos tal y como somos con nuestras debilidades y fortalezas.

Intenta ver de dónde viene este temor, si nos sentamos a pensar seguramente daremos con esa respuesta que nos llevara al por que están ahí. Si decides que aún no estás preparado para lidiar con dicho temor al ir con un terapeuta que te ayude entonces trata de informarte de este temor y como otras personas han logrado librarse de él.

Mucha gente está dispuesta a hablar de sus experiencias, no temas tú a hablar de ello si es necesario porque así te estarías ayudando.

Debes entender, como ya se ha dicho, que no hay nada de malo con tener miedos, esto es completamente normal y nadie esta exento de tenerlos alguna vez en su vida. Lo que debes hacer es enfrentarte a ellos, intentar librarte de eso que tanto te afecta de vez en cuando.

Lánzate y realiza aquello a lo que tanto le temes, cuando logres superar ese mido te darás cuenta que  no era tan difícil o imposible como te lo imaginabas, ellos solo existen en nuestra mente, no son reales, no dejes que te controlen, se tú el dueño de ti mismo y contrólalos a tus miedos.  

Imagen cortesía de stuart anthony