Eros, Ludus y Storge, tres estilos de amor

Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 12 agosto, 2019
Edith Sánchez · 12 agosto, 2019
Para el psicólogo social John Alan Lee, existen diferentes estilos de amor, o arquetipos amatorios. Estos definen los rasgos más prominentes de cada tipo de amante. Existen tres arquetipos básicos: eros, ludus y storge. A partir de estos surgen los arquetipos secundarios.

Todos sabemos que el amor es un fenómeno complejo en el que hay manifestaciones e intensidades muy variadas. John Alan Lee, un investigador de psicología social, propuso una clasificación de los estilos de amor. El resultado fue un libro llamado Colours of Love: An Exploration of the Ways of Loving, en el que define lo que llama “arquetipos amatorios”.

El objetivo de definir los distintos estilos de amor, o arquetipos amatorios, era el de establecer algunos rasgos comunes en las diferentes formas de amar y, a partir de ellos, hacer una clasificación. En otras palabras, agrupar a los diferentes tipos de amantes en grupos, para hacer más comprensible un sentimiento que a todos nos intriga.

Uno está enamorado cuando se da cuenta de que otra persona es única”.

-Jorge Luis Borges-

Lo que hizo Lee fue definir tres estilos de amor básicos. Los llamó arquetipos y estableció los “primarios” en esta categoría. Estos son eros, ludus y storge. Luego encontró que a partir de estos se formaban subgrupos, a los que llamó “arquetipos secundarios”. Identificó cada uno de ellos con un color, el cual sugiere la sensación que provoca cada uno de esos tipos y subtipos. Veamos.

Pareja frente a frente reflejando amor

El primero de los estilos de amor: Eros

Lee llamó Eros a la forma más esencial y primaria del amor. Lo identificó con el color rojo e indicó que de todos los estilos de amor, este es el más sensorial. Se caracteriza por la búsqueda de la belleza y la actividad sexual. Su principal característica es la pasión involucrada en el sentimiento.

Las personas que aman de forma Eros suelen elegir a su pareja por intuición o química. No razonan mucho sus elecciones, simplemente se dejan llevar. Valoran mucho a la pareja, pero no se obsesionan con ella. Se trata de uno de los estilos de amor propio de personas con gran seguridad en sí mismas.

Ludus, el amor como juego

El segundo de los estilos de amor, o segundo arquetipo primario, es ludus. Lee lo identificó con el color azul y corresponde a las personas que buscan no implicarse a fondo en las relaciones amorosas. Tampoco les interesa proyectarse hacia el futuro, ni buscan la estabilidad en pareja.

Las personas que tienen un estilo de amor ludus no son deshonestas, ni frívolas. Siempre muestran claramente las reglas de juego. Les gusta tener relaciones abiertas y no sentirse condicionados por una sola pareja. Sin embargo, son personas sinceras y buenos compañeros.

Storge, el amor como compañerismo

Este arquetipo amoroso se identifica con el color amarillo y corresponde al tipo de personas que buscan en su pareja, sobre todo, un amigo o amiga. Aprecian mucho el diálogo y suelen enamorarse a partir de la conversación y la compatibilidad intelectual. No lo hace de buenas a primeras.

El estilo storge es prudente y busca compromisos a largo plazo. La afinidad en los gustos es fundamental para ellos, así como el trato afable y cariñoso. La apariencia física y el deseo sexual suelen ocupar un segundo plano para ellos.

Pareja abrazada de espaldas

Los arquetipos amatorios secundarios

Como ya lo habíamos mencionado, Lee señaló que a partir de los arquetipos primarios surgen unos subgrupos: los arquetipos secundarios. Estos son también tres: manía, ágape y pragma. Veamos cuáles son sus características:

  • Manía. Se identifica con el color púrpura y corresponde a los amantes irracionales. Se obsesionan con la pareja y no les importa forzar la relación cuando la otra persona no les corresponde plenamente. Estas personas tienen miedo a la soledad y el abandono, por lo cual son muy celosas.
  • Ágape. Corresponde al amor altruista y se identifica con el color naranja. Representa a las personas que aman con extrema generosidad y bondad. Se sienten más felices dando que recibiendo. Una persona de tipo ágape es capaz de renunciar a sus propios intereses, en beneficio del ser amado.
  • Pragma. Está identificado con el color verde y se le considera el amor ideal. Es el amor de quienes tienen los pies muy bien puestos sobre la tierra y eligen a su pareja con base en afinidades prácticas. Saben aceptar al otro tal y como es, y no idealizan la relación sino que la construyen.

Por último, es importante mencionar que John Alan Lee señaló que las personas y los amantes pueden pasar de un arquetipo a otro con el paso del tiempo. Sin embargo, uno de los estilos de amor va a predominar en cada persona, ya que esto forma parte de su temperamento.

  • Villalobos, C. M. V. (2016). Los arquetipos de la sombra, el doble y el amor elusivo en Detrás del espejo de Julieta Pinto. Káñina, 40(2), 171-177.