El triángulo del amor, según Sternberg

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 23 septiembre, 2018
Edith Sánchez · 24 agosto, 2015

Si hay algo que siempre ha perseguido la psicología es definir el amor. Ninguna dimensión es tan compleja, dinámica y fascinante como esta emoción que nos propicia felicidad y desconsuelos por igual. Así, podríamos decir casi sin equivocarnos que después de décadas de investigación, la teoría del triángulo del amor de Sternberg es uno de los enfoques más ajustados e interesantes.

Para quien no haya oído hablar nunca de este profesor de la Universidad de Yale, cabe decir que Robert Sternberg es uno de los psicólogos que más investigaciones ha aportado al marco del amor, el odio, la inteligencia y la creatividad. Ha dedicado gran parte de su vida a la comprensión de la inteligencia, sin embargo, la gran mayoría asocia su nombre a ese postulado que enunció sobre la definición de los distintos tipos de amor.

A día de hoy se sigue considerando a esta teoría como una de las más útiles. La razón de que esto sea así es porque nos permite comprender mucho mejor este sentimiento, así como el tipo de vínculos que solemos construir con nuestras relaciones interpersonales a lo largo de la vida. Estamos seguros de que este triángulo del amor nos dará respuestas a más de un interrogante que hemos tenido en algún momento.

La pasión es la más rápida de desarrollar, y el más rápido se desvanecen. La intimidad se desarrolla más lentamente, y el compromiso más gradualmente todavía.

-Robert Sternberg-

Amor pareja representando representando el triángulo del amor, según Sternberg

El amor según Robert Sternberg

En esta teoría se plantea que para que haya verdadero amor deben existir tres componentes: pasión, intimidad y decisión o compromiso. Cada uno de estos conceptos, en el triángulo del amor, se define de la siguiente manera:

  • Pasión: deseo sexual o romántico de gran intensidad, acompañado por una fuerte tendencia a buscar la unión física y/o emocional con el otro.
  • Intimidad: conocimiento del otro y confianza en lo que es, lo que hace y lo que siente. Cercanía y preocupación por su bienestar. Necesidad de acercamiento y de revelación mutua.
  • Decisión o compromiso: voluntad de mantener el vínculo y sentimiento de responsabilidad al respecto. Interés en superar las adversidades y perpetuar el afecto, más allá de las circunstancias temporales.

Los estudios científicos alrededor de la validez de este modelo siguen realizándose de forma periódica. Así, cabe decir que su validez y utilidad se demuestran cada vez que algún investigador desea profundizar en algún aspecto de esta teoría sobre el triángulo del amor.

Un ejemplo de ello es el estudio realizado por parte de la Universidad de Westmister, en Reino Unido, en el cual quedó demostrado que las parejas con relaciones más largas y estables a lo largo del tiempo mostraban una elevada puntuación el la dimensión del compromiso.

“El corazón humano es un instrumento de muchas cuerdas; el perfecto conocedor de los hombres las sabe hacer vibrar todas, como un buen músico.”

-Charles Dickens-

¿Cómo se interpreta el triángulo del amor?

Con base en ese triángulo del amor, Sterneberg propone la idea de que existen siete formas de amor, según la forma en que aparecen y se manifiestan cada uno de esos tres componentes. Estas modalidades son:

 

Triángulo del amor de Sternberg

1. Relación de cariño

Se presenta cuando hay intimidad entre dos personas, pero no pasión, ni compromiso. Esta forma de amor es característica de las relaciones de amistad. Son, por lo general, relaciones muy perdurables aunque no haya un compromiso formal de por medio.

2. El encaprichamiento

Existe cuando aparece la pasión, pero no la intimidad ni el compromiso. Es característica de los llamados “amores a primera vista” y generalmente, define a las relaciones cortas y triviales. Como el nombre lo indica, la sensación puede tener gran intensidad y persistencia, pero no profundidad.

3. Amor vacío

Es propio de las relaciones en la que ya no existe pasión, ni intimidad, pero que se mantienen debido al compromiso de ambas partes. Es una forma de vínculo, o una etapa, por la que suelen pasar las parejas que llevan mucho tiempo juntas.

4. Amor romántico

amor escrito con trozos de papel

En el amor romántico hay pasión e intimidad, pero no compromiso. Es un “andar entre nubes”, deleitándose con el otro, pero sin la menor voluntad de darle trascendencia real al vínculo. Este tipo de amor, generalmente, desaparece cuando se presentan adversidades o dificultades.

5. Amor sociable o de compañía

En este tipo de amor hay intimidad y compromiso, pero no pasión. Ambos disfrutan de la compañía del otro y han tomado la decisión de mantener el vínculo, pese a que no haya deseo sexual o romántico. Es una forma de amor típica de los grandes amigos y de las parejas más maduras.

6. Amor fatuo

En estas relaciones hay un gran componente de pasión y un fuerte compromiso, pero no intimidad. Generalmente, la decisión de permanecer juntos nace del deseo sexual o romántico, pero no de la confianza o la compatibilidad. Este tipo de relación es característico de personas con grandes inseguridades y dependencias.

7. Amor consumado

Pareja haciendo un corazón con la mano y representando el l triángulo del amor, según Sternberg

Representa el modelo ideal del amor, en donde están presentes todos los componentes del triángulo del amor: pasión, intimidad y compromiso.

Sternberg indica que este tipo de amor es poco común, pero que lo más difícil no es encontrarlo, sino mantenerlo. Para lograrlo, es necesario recordar que el afecto se debe expresar constantemente y que debe ser alimentado.

Componentes y preferencias

En un estudio empírico llevado a cabo por la Universidad de Santiago de Compostela, se llegó a la conclusión de que tanto hombres como mujeres valoran particularmente el componente de la intimidad en cualquier tipo de relación.

Respecto a la pasión, muchas de las parejas investigadas refirieron que era difícil encontrar plena sintonía en los sentimientos apasionados. A veces, ellos la necesitan más y ellas menos, o viceversa. También, casi todos indicaron que la pasión se pierde con el tiempo.

Algo similar ocurrió con el componente del compromiso en ese estudio. No era fácil encontrar simetría en ambos miembros de la pareja respecto a este punto. Al parecer, con el tiempo ellas esperan mayor nivel de compromiso, mientras que ellos no. Como vemos la teoría triangular de amor de Sternberg se alza como una de las más válidas, útiles e interesantes.

Imágenes cortesía de Wikipedia