5 claves para superar la dependencia emocional

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 5 octubre, 2018
Cristina Seva de los Ríos · 29 julio, 2015

Los seres humanos somos “animales sociales” y necesitamos a los demás, eso es indiscutible, pero ¿cuánto los necesitamos?, ¿dónde está la línea que distingue un vínculo sano de una adicción sentimental?

El contacto con otros es imprescindible para desarrollarnos. Los niños necesitan un cuidador que les proporcione no solo alimento, sino también calor humano y afecto. Cuando crecemos, para tener una vida plena, necesitamos un entorno social: familiares, amigos, pareja…

Pero una cosa es la necesidad de contacto social, en general, y otra las relaciones concretas en las que nos embarcamos y cómo las vivimos.

La dependencia emocional

A menudo, sobre todo en las relaciones de pareja, entra en juego la dependencia emocional o la adicción, y la relación, lejos de ser un apoyo, se convierte en un obstáculo para el desarrollo e incluso para la salud mental de los componentes de la pareja.

dependencia emocional

Si no eres feliz en tu relación, cabe la posibilidad de que se deba a que la vives desde una posición de adicción. A continuación, te describimos algunos signos que deben ponerte alerta sobre la posibilidad de que estés viviendo una adicción a tu pareja sentimental.

1. En primer lugar, si tu relación te produce sufrimiento (como ansiedad o tristeza) y, aun así, te sientes incapaz de cambiar de rumbo o dejarla, lo más probable es que tengas algún grado de dependencia emocional. Las relaciones son complicadas y requieren esfuerzo, pero no sufrimiento.

2. Un signo más concreto es que no desarrolles ninguna actividad fuera de la relación. Ya sea una afición, estudios, una carrera laboral, amigos… Si todo lo que haces es con tu pareja, es muy probable que tu relación sea adictiva o dependiente.

3. Otra característica de la adicción a la pareja es la incapacidad para estar solos. Puede que te hayas acostumbrado tanto a compartirlo todo con tu pareja, que ya no sepas qué hacer cuando estás solo o también, puede ser que te invada la preocupación: por que le pueda pasar algo o por lo que estará haciendo.

4. Tienes pensamientos o la creencia de que no podrías vivir sin esa persona o que tu vida sin ella no tendría sentido, que es todo tu mundo. Estas son ideas propias de una relación dependiente.

5. Los celos suelen ser otro buen indicativo de una relación adictiva, ya que están relacionados con la inseguridad y la falta de comunicación.

La dependencia emocional

puede tener muchas causas

En algunos casos será debida a que no hayamos aprendido a tolerar el sufrimiento inherente a la vida y por lo tanto, no seamos capaces de abandonar a parejas que nos hacen daño por miedo al cambio o a la soledad; mientas que el caso extremo de este ejemplo son aquellas personas que sufren maltrato.

En otros casos, por problemas de autoestima, seremos dependientes de nuestras parejas para que nos valoren positivamente desde fuera, para que nos admiren o nos den la seguridad que no tenemos nosotros mismos.

Sea cual sea la razón, la adicción a la pareja siempre es en última instancia un problema del individuo que la sufre, que tiene que trabajar en sí mismo para poder establecer relaciones saludables; de lo contrario, las expectativas, demandar excesiva compañía, los celos… terminarán por deteriorar sus relaciones.

No dejes que tu pareja ocupe todo tu ser y tu mente de tal manera que no haya lugar para ti. Amar no es desaparecer.

(Walter Riso)

¿Cómo podemos vencer la dependencia emocional?

pareja

1. Lo primero es ser sinceros con nosotros mismos y tratar de buscar las raíces de la adicción. Puede que tengas miedo a la soledad porque nunca te has enfrentado a ella, que tu autoestima dependa de los halagos de tu pareja… Reflexiona sobre ello porque será el pilar fundamental de tu superación.

2. Reconcíliate con tu soledad. Encuentra espacios en que ser tú mismo sin tu pareja y, sobre todo, disfrútalos: puedes empezar a hacer yoga, buscar un grupo de senderismo, apuntarte a un curso de fotografía… Seguro que hay algo que te pica la curiosidad o que siempre has deseado hacer. Lo importante es poder confiar en que existe algo de ti mismo que no depende de tu pareja.

3. Toma consciencia de tus pensamientos negativos, sobre todo celos, miedos, etc., y trata de ser más fuerte que ellos. Cuando te des cuenta de que estás cayendo en una espiral de pensamientos negativos, sal a la calle a pasear, llama a alguien para hablar…

4. Habla con tu pareja. La comunicación es un pilar fundamental en una relación. Se trata de compartir tu experiencia con ella para que sepa por lo que estás pasando y los cambios que pretendes llevar a cabo. Así podrá apoyarte y entenderte mejor.

5. Y, por supuesto, considera la opción de buscar ayuda profesional si no consigues ver la manera de emprender el cambio a solas.

La vida es un camino de aprendizaje y, cuando soltamos lastre y perdemos miedos y ansiedades, disfrutamos de todo, especialmente de las relaciones, de una forma mucho más plena.

¿Crees que tienes o has tenido adicción a tu pareja? En ese caso, ¿cómo has lidiado con el problema o qué piensas hacer para superarlo?