5 claves para superar la dependencia emocional

29 julio, 2015
Este artículo fue redactado y avalado por Sara Clemente

Los seres humanos somos «animales sociales» y necesitamos a los demás para vivir en felicidad. Eso es indiscutible, pero, ¿cuánto los necesitamos? ¿Dónde está la línea que distingue un vínculo sano de una dependencia emocional? 

El contacto con otros es imprescindible para desarrollarnos. Los niños necesitan un cuidador que les proporcione no solo alimento, sino también calor humano y afecto. Cuando crecemos, para tener una vida plena, necesitamos un entorno social: familiares, amigos, pareja…

Pero una cosa es la necesidad de contacto social, en general, y otra las relaciones concretas en las que nos embarcamos y cómo las vivimos.

Qué es tener dependencia emocional

A menudo, sobre todo en las relaciones de pareja, entra en juego la dependencia emocional o la adicción. Y la relación, lejos de ser un apoyo, se convierte en un obstáculo para el desarrollo e incluso para la salud mental de los componentes de la pareja.

dependencia emocional

Si no eres feliz en tu relación, cabe la posibilidad de que se deba a que la vives desde una posición de dependencia adictiva. A continuación, describimos algunos signos que deben ponerte alerta sobre la posibilidad de que estés viviendo una adicción a tu pareja sentimental.

  1. Si tu relación te causa sufrimiento (ansiedad o tristeza) y, aun así, te sientes incapaz de cambiar de rumbo o dejarla, lo más probable es que tengas cierta dependencia emocional. Las relaciones son complicadas y requieren esfuerzo. Pero ello no tiene por qué significar sufrimiento.
  2. Que no desarrolles ninguna actividad fuera de la relación. Ya sea una afición, estudios, carrera laboral, amigos… Si todo lo que haces es con tu pareja, es muy probable que tu relación sea adictiva o dependiente.
  3. Incapacidad para estar solos. Puede que te hayas acostumbrado tanto a compartirlo todo con tu pareja, que ya no sepas qué hacer cuando estás solo o que, cuando lo estés, te invada la preocupación: por que le pueda pasar algo o por lo que estará haciendo.
  4. Tienes pensamientos o la creencia de que no podrías vivir sin esa persona o que tu vida sin ella no tendría sentido, que es todo tu mundo. Estas son ideas propias de una relación dependiente.
  5. Los celos suelen ser otro buen indicativo de una relación adictiva, ya que están relacionados con la inseguridad y la falta de comunicación.

¿Qué la causa?

En algunos casos, la dependencia emocional se debe a un mal aprendizaje. Es decir, no hemos aprendido o no nos han enseñado a tolerar el sufrimiento inherente a la vida. Y, por tanto, no somos capaces de abandonar a parejas que nos hacen daño, por miedo al cambio o a la soledad.

En otros casos, la causa son problemas de autoestima. Es decir, la imagen de nosotros mismos depende de otros. Nos sentimos bien si nos valoran, nos quieren, nos animan…; pero no por nosotros mismos. Por eso, si tenemos tan baja estima hacia nosotros mismos seremos dependientes de nuestras parejas para que nos den la seguridad que no tenemos nosotros mismos.

Sea cual sea la razón, la adicción a la pareja siempre es un problema bipersonal. Es decir, tanto del individuo que la padece como del que se es dependiente. Ambos sufren. Por tanto, se tiene que trabajar tanto en pareja como individualmente.

No dejes que tu pareja ocupe todo tu ser y tu mente de tal manera que no haya lugar para ti. Amar no es desaparecer.

(Walter Riso)

¿Cómo vencerla?

pareja

  • Lo primero es ser sinceros con nosotros mismos y tratar de buscar las raíces de la misma. Puede que tengas miedo a la soledad, porque nunca te has enfrentado a ella. O que tu autoestima dependa de los halagos de tu pareja… Reflexiona sobre ello, porque será el pilar fundamental de tu superación.
  • Reconcíliate con tu soledad. Encuentra espacios en que ser tú mismo sin tu pareja y, sobre todo, disfrútalos: puedes empezar a hacer yoga, buscar un grupo de senderismo, apuntarte a un curso de fotografía… Seguro que hay algo que te pica la curiosidad o que siempre has deseado hacer. Lo importante es poder confiar en que existe algo de ti mismo que no depende de tu pareja.
  • Toma consciencia de tus pensamientos negativos, sobre todo celos, miedos, etc., Y trata de ser más fuerte que ellos. Cuando te des cuenta de que estás cayendo en una espiral de pensamientos negativos, sal a la calle a pasear, llama a alguien para hablar…
  • Habla con tu pareja. La comunicación es un pilar fundamental en una relación. Se trata de compartir tu experiencia con ella para que sepa por lo que estás pasando y los cambios que pretendes llevar a cabo. Así podrá apoyarte y entenderte mejor.
  • Y, por supuesto, considera la opción de buscar ayuda profesional si no consigues ver la manera de emprender el cambio a solas.

La vida es un camino de aprendizaje y, cuando soltamos lastre y perdemos miedos y ansiedades,. Disfrutamos de todo, especialmente de las relaciones, de una forma mucho más plena.

¿Crees que tienes o has tenido adicción a tu pareja? En ese caso, ¿cómo has lidiado con el problema o qué piensas hacer para superarlo? ¿Lo has compartido con algún profesional?