¿Es cierto que la realidad no existe hasta que es observada?

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Fátima Servián Franco
30 marzo, 2019
La física cuántica plantea que la realidad, tal y como la percibimos, no es más que una construcción de nuestra propia mente. Descubramos más acerca de esta interesante hipótesis.

Hasta no hace mucho, la noción de que la conciencia pueda surgir a partir de la confluencia de componentes de la realidad física ha estado asociada más con la magia medieval que con la ciencia sobria. Pero la ciencia cuántica, con sus experimentos, nos dice que la realidad que percibimos emerge a través del acto de medición que sobre ella ejercemos.

Tal asunción parece poner en entredicho la naturaleza de la realidad en la que creemos movernos y sugiere que la conciencia afecta a la materia, en tanto que puede ser la propia conciencia la que, para nosotros, determine los elementos físicos de nuestra realidad y no a la inversa, como se ha pensado clásicamente.

Una de los interrogantes más extraños y fascinantes que puede generar la física cuántica es la posibilidad de que el mundo que experimentamos esté siendo generado por nuestra percepción del mismo, de los atributos externos a nosotros mismo que lo conforman. Dicho con otras palabras: es posible que la realidad no exista si no está siendo observada.

Por tanto, podría afirmarse que el observador afecta a lo observado. Cuando se mide el comportamiento de una partícula por medio de la observación, se está influyendo sobre su estado natural y la medida puede no resultar exacta.

Así, al observar la conducta de la luz, comprobaremos que esta actuará como una partícula física o fotón, si dejas de observarla, o bien se comportará como una onda que se desplaza en el espacio, si la observación no se produce en un momento discreto del tiempo. Esta dualidad onda-corpúsculo constituye una de las bases de nuestro conocimiento cuántico.

Los saltos cuánticos, los cambios bruscos del estado físico de un sistema de forma prácticamente instantánea, pueden encontrarse en tu bar favorito y en el supermercado local.

Hombre con gafas pensando

¿La realidad que experimentamos está generada por nuestra percepción de la misma?

La posibilidad de que el mundo que experimentamos esté siendo generado por nuestra percepción del mismo es, para muchos, un debate tan complicado como interesante. Son muchas las creencias y los postulados científicos clásicos que están en juego.

Existe una llamativa filosofía detrás de estas observaciones científicas, que apuntan a que los fenómenos físicos se manifiesten de tal o cual forma según el acto de medición a través del cual se les observe. Y es que hasta que estos fenómenos no son medidos, hasta que la mirada no se posa sobre ellos, parecen permanecer en una suerte de estado de indefinición que desafía la lógica tal y como seres humanos tendemos a entenderla.

En este estado de indefinición cuántica, los fenómenos físicos son y no son, están vivos y muertos, son ondas y partículas. Dicho de otra forma: no existen y son todo a la vez.

Esta noción tan propia de la física cuántica ha sido demostrada experimentalmente en más de una ocasión. El principio rompedor de concepción de la realidad sería, en otras palabras, el de que, de alguna manera, la realidad no existe hasta que la medimos. Al menos no la realidad en una escala cuántica que, aunque minúsculo, es el nivel mínimo al que se reduce la materia que constituye todas las cosas del universo.

Lo que conceptualmente se ha hecho a nivel experimental es probar que cuando nuestra mente percibe un objeto, este se podría comportar como onda o como partícula, independientemente de cómo sea medido y, además, en simultáneo.

Sin embargo, y tal como figura en experimentos publicados, la física cuántica predice que en esta percepción no parece influir en la materia el hecho de que se comporte como onda o corpuscularmente; todo dependerá de cómo, en el acto perceptivo final, se realizó la medida o registro de la realidad a percibir.

La física cuántica ha permitido hacer esta fotografía de un recorte de cartón en forma de gato con luz que nunca interactuaba directamente con el animal

¿Es la conciencia una propiedad constitutiva del universo?

La extraña naturaleza de la realidad, que va cambiando conceptualmente a medida que avanza la ciencia, puede hacer que nos cuestionemos muchas de nuestras creencias sobre cómo funciona el universo. Explicar dicho funcionamiento se antoja sumamente complejo y por el momento parece ser altamente especulativo.

Sin embargo, una de las explicaciones que más tracción genera es la posibilidad de que la conciencia sea una propiedad constitutiva del universo. Es decir, que la conciencia exista por sí misma en el universo y que exista por el mero hecho de que el universo mismo existe.

Este postulado implicaría que la conciencia también existiese a nivel cuántico. Y esto, a su vez, apoyaría la narrativa de que es la mente la que genera el efecto sobre la materia, a nivel perceptivo, y no a la inversa. Sin embargo, la noción de que la conciencia puede estar relacionada con la formación de la realidad física ha sido asociada más con las ideas new age, a las que se ha tendido a otorgar escasa credibilidad, que con la ciencia sobria.

Puesto que los experimentos que analizan estas cuestiones son difíciles de encontrar en el campo académico de la física, pudiera parecer que para la carrera de un científico es mejor evitar relacionarse con temas de estudio tan aparentemente dudosos.

Persona con luz en la mente

De hecho, el tabú que circunda esta temática es tan grande que hasta hace poco era extensivo a todo tratado sobre los fundamentos de la teoría cuántica. De hecho, durante más de 50 años este tipo de experimentos se ha llegado a considerar inapropiado para un investigador ‘serio’.

Pese a todo, parece que la física cuántica, soportada ya por la comprobación y validación de sus hipótesis en laboratorio, está finalmente abriendo una puerta hacia una nueva forma de entender nuestra conciencia, la realidad y el mundo. Al menos, y por ahora, la ciencia ya ha parecido desmontar el prejuicio de una preexistente realidad objetiva.

Y si crees que eres como cualquier ser, como cualquier cosa, eres todos los seres, todas las cosas. Eres el universo…

«En este mundo traidor

nada es verdad ni es mentira,

todo es según el color

del cristal con que se mira».

-Ramón de Campoamor-