Esquizofrenia paranoide: definición, causas y tratamiento

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 16 septiembre, 2018
Francisco Pérez · 28 septiembre, 2017

Seguro que en más de una ocasión has oído decir de alguien que “está paranoico” o que “es un paranoico”. No es raro que utilicemos el término “paranoico” para designar a una persona que cree que alguien le persigue, que le quieren hacer daño, que se burlan de ella o que van en su contra. Sin embargo, académicamente hablando, el término paranoico o paranoide es algo más que eso. En esta entrada te vamos a hablar de un subtipo de psicosis, la esquizofrenia paranoide.

Históricamente, el término “psicótico” ha sido definido de varias formas distintas, ninguna de las cuales ha sido universalmente aceptada. Nosotros entendemos el término “psicótico” como una persona con un conjunto específico de síntomas que se recogen en dos grandes grupos: síntomas positivos y síntomas negativos.

Asimismo, es importante señalar un aspecto. La esquizofrenia paranoide es uno de los subtipos de la propia esquizofrenia que responde de forma más eficaz a los tratamientos. Esto es así porque no hay deterioro cognitivo. De hecho, tal y como nos explican en un estudio llevado a cabo por el Departamento de Psiquiatría de la Universidad de Texas lo que hay es un comportamiento social extremo y poco ajustado que puede tratarse desde un enfoque multidisciplinar.

Veámoslo a continuación.

Esquizofrenia paranoide, un subtipo de esquizofrenia

El término esquizofrenia apareció por primera vez a inicios del siglo XX.  Fue el psiquiatra suizo Eugene Bleuler quien unió los términos griegos Skhizein (Escisión) y Phen (Mente). Con estas dimensiones dejó ver esa ruptura en la estructura de la propia  personalidad, ahí donde surge conductas inusuales  y poco ajustadas.

Por otro lado, dentro del DSM-V (Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales) tenemos la sección de la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos donde se incluye desde el  trastorno esquizoafectivo, trastorno esquizofreniforme, trastorno psicótico breve, trastorno delirante, etc.

Ahora bien, cabe decir que la “esquizofrenia paranoide”apareció en la cuarta versión de este manual, pero en su quinta edición, la  Asociación Americana de Psiquiatría (APA) optó por eliminar este subtipo de esquizofrenia. La razón de que esto sea así es simple: estamos ante una condición que en ocasiones se confunde con una depresión, su diagnóstico no es sencillo y además puede responder de forma efectiva diversos tipos de tratamiento.

Con lo cual, para los expertos siempre es mejor atender la sintomatología y responder en base a ella.

Mujer con varias máscaras sobre la mesa

Síntomas positivos y síntomas negativos

Tal y como hemos señalado, la esquizofrenia paranoide (a diferencia de la propia esquizofrenia) no presenta deterioro cognitivo. Se caracteriza en esencia por dos tipos de síntomas recogidos en dos dimensiones determinadas:

  • Síntomas positivos: reflejan delirios y alucionaciones
  • Sintomas negativos: comprenden restricciones en el ámbito y la intensidad de la expresión emocional (aplanamiento afectivo), de la fluidez y la productividad del pensamiento y el lenguaje (alogia), y del inicio de comportamiento dirigido a un objetivo (abulia).

“La ciencia no nos ha enseñado aún si la locura es o no lo más sublime de la inteligencia”

-Edgar Allan Poe-

Las ideas delirantes

Las ideas delirantes son creencias erróneas que habitualmente implican una mala interpretación de las experiencias o percepciones. Su contenido puede incluir diversos temas (p. ej., de persecución, de autorreferencia, somáticos, religiosos o grandiosos). Las ideas delirantes de persecución son las más frecuentes.

La persona que sufre ideas delirantes de persecución (ideas paranoides o paranoicas) cree que está siendo molestada, seguida, engañada, espiada o ridiculizada. Las ideas delirantes autorreferenciales también son corrientes: la persona cree que ciertos gestos, comentarios, pasajes de libros, periódicos, canciones u otros elementos del entorno están especialmente dirigidos a ella.

“El loco no puede reincorporarse a la realidad, está permanentemente viviendo su fantasía”

– Carlos Castilla del Pino –

Si bien las ideas delirantes extrañas son consideradas típicas de la esquizofrenia, la “rareza” puede ser difícil de juzgar, especialmente en diferentes culturas. Las ideas delirantes se califican como extrañas si son claramente improbables e incomprensibles y si no se derivan de las experiencias corrientes de la vida (por ejemplo, pensar que alguien ha implantado un microchip debajo de la piel para “espiar” todos sus movimientos).

Otro ejemplo de idea delirante extraña es la creencia de que un ser extraño ha robado los órganos internos y los ha reemplazado por los de otra persona sin dejar ninguna herida o cicatriz. Generalmente se consideran extrañas las ideas delirantes que expresan una pérdida del control sobre la mente o el cuerpo.

Las creencias delirantes pueden generar problemas sociales, conyugales o laborales. Las personas con ideas delirantes pueden ser capaces de comprender los argumentos de otras personas para considerar a sus ideas como irracionales. Sin embargo, ellos mismos son incapaces de aceptarlo. Muchas de estas personas pueden desarrollar un afecto irritable. Al mismo tiempo, esta irritabilidad puede entenderse como una reacción a sus creencias delirantes.

Mujer con las manos en la cabeza

Diagnóstico de la esquizofrenia paranoide

El diagnóstico de un subtipo de esquizofrenia en particular se basa en el cuadro clínico que presenta el enfermo. Así, existen distintos tipos o subtipos de esquizofrenia según nos explicaba la versión del DSM-IV-TR:

  • Paranoide.
  • Desorganizado.
  • Catatónico.
  • Indiferenciado.
  • Residual.

Como hemos dicho anteriormente, en este artículo nos vamos a centrar en la esquizofrenia paranoide.

Características de la esquizofrenia de tipo paranoide

La característica principal de la esquizofrenia paranoide consiste en la presencia de claras ideas delirantes o alucinaciones auditivas. Sin embargo, la persona no presenta deficiencias en el curso del pensamiento o de la afectividad. Fundamentalmente, las ideas delirantes son de persecución, de grandeza o ambas, pero también pueden presentarse ideas delirantes con otra temática (p. ej., celos, religiosidad o somatización).

Las ideas delirantes en la esquizofrenia paranoide pueden ser múltiples, pero suelen estar organizadas alrededor de un tema coherente. También es habitual que las alucinaciones estén relacionadas con el contenido de la temática delirante.

“La característica principal de la esquizofrenia paranoide consiste en la presencia de claras ideas delirantes o alucinaciones auditivas”.

Síntomas asociados a la esquizofrenia paranoide

Los síntomas asociados incluyen ansiedad, ira, retraimiento y tendencia a discutir. La persona puede presentar aire de superioridad y condescendencia. También puede presentar pomposidad, atildamiento, falta de naturalidad o vehemencia extrema en las relaciones personales.

Los temas persecutorios pueden predisponer a la persona al comportamiento suicida, y la combinación de ideas delirantes de persecución y de grandeza con las reacciones de ira pueden predisponerle a la violencia (aunque esto no es necesariamente así, depende del caso).

Mujer corriendo mirando hacia atras

En este sentido, las agresiones espontáneas o inesperadas son poco comunes. La agresión es más frecuente en los varones jóvenes y en los individuos con antecedentes de violencia, falta de cumplimiento terapéutico, abuso de sustancias e impulsividad. De todas formas, tenemos que tener claro que la mayoría de las personas con esquizofrenia no son agresivas; es más, son víctimas de agresiones o abusos con más frecuencia que las personas que no tienen esquizofrenia. Más que agresores potenciales son víctimas potenciales.

“Todos los hombres están locos y, pese a sus cuidados, solo se diferencian en que unos están más locos que otros”.

-Nicolás Boileau-

El inicio de la psicosis paranoide tiende a ser más tardío que en otros tipo de esquizofrenia. Asimismo, las características distintivas de la misma pueden ser más estables en el tiempo. Algunos datos sugieren que el pronóstico para el tipo paranoide puede ser considerablemente mejor que para otros tipos de esquizofrenia. Por lo general, estas personas suelen ser capaces de llevar una vida con un grado alto de autonomía.

Causas de la esquizofrenia paranoide

Las causas aún no están del todo claras y existe controversia al respecto. Así, es común que cada año surjan nuevas teorías e investigaciones. Por ejemplo, un estudio llevado a cabo por la Universidad de California y publicado en el The America Journal  Psychiatry, habla de la existencia de una alteración de los sistemas excitación de dos áreas: la amígdala y el área prefrontal.

Por su parte, en otro estudio de la  Universidad de Quebec, en Montreal y publicado en la revista “Frontiers in Psychology” sugieren algo más llamativo. Según este equipo de psicólogos tras la esquizofrenia paranoide existiría un problema de metarrepresentación. El trabajo, enfocado desde la teoría de la mente, nos habla de una desorganización.

De todas formas, sí se han establecido unos factores de riesgo y pronóstico más fiables y ajustados. Son los siguientes:

Factores de riesgo más comunes

  • Factores ambientales: la estación de nacimiento se ha relacionado con la incidencia de la esquizofrenia. Por ejemplo, finales de invierno / principios de primavera en algunas zonas. La incidencia de la esquizofrenia y de los trastornos relacionados es mayor en los niños que crecen en un medio urbano y en algunos grupos étnicos minoritarios.
  • Factores genéticos: hay una importante contribución de los factores genéticos a la hora de determinar el riesgo de presentar esquizofrenia. De hecho, estudios como el publicado en la revista Molecular Neurosciencie y llevado a cabo por la doctora
  • Monika Paul-Samojedny nos hablan de la interacción de los genes de interleucina-6 e interleuquina-10. Así, la predisposición  confiere un abanico de alelos de riesgo, comunes y raros. Estos alelos también se asocian a otros trastornos mentales, como el trastorno bipolar, la depresión y el trastorno del espectro autista.
  • Factores fisiológicos: las complicaciones del embarazo y el parto con hipoxia (falta de oxígeno), y una mayor edad paterna se asocian a un riesgo más elevado de padecer esquizofrenia para el feto en desarrollo. Además, otras situaciones adversas prenatales y perinatales, como el estrés, la infección, la malnutrición, la diabetes materna y otras afecciones médicas, también se han asociado a la esquizofrenia. Sin embargo, la gran mayoría de los hijos que tienen estos factores de riesgo no desarrolla una esquizofrenia.

Hombre con muchos dibujos sobre la cara

Tratamiento de la psicosis paranoide

La psicosis paranoide se trata con una combinación de medicamentos, principalmente neurolépticos, antipsicóticos, ansiolíticos y el apoyo a través de una psicoterapia. Asimismo, es necesario que el propio paciente se involucre, de ahí que aspectos como la psicoeducación sea básica para facilitar la adherencia al tratamiento y que la persona entienda el por qué de sus síntomas. En casos severos debe contemplarse la hospitalización.

Como hemos visto, la esquizofrenia de tipo paranoide tiene unas características que la diferencian de los otros subtipos. Es común que se den ideas delirantes de persecución, de grandeza o ambas. Sin embargo, la capacidad de raciocinio se conserva más o menos intacta, lo que les permite un grado alto de autonomía.

Bibliografía:

  • American Psychiatry Association (2014). Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM-5), 5ª Ed. Madrid: Editorial Médica Panamericana.
  • Chinchilla Moreno A. Las esquizofrenias. Barcelona: Elsevier Masson; 2007.