Estimulación cognitiva en la infancia

10 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana
¿Qué es la estimulación cognitiva en la infancia y cómo podemos trabajarla? ¿Qué importancia tiene en los trastornos del neurodesarrollo? ¿Cuáles son las funciones cognitivas más importantes? Lo descubriremos en el siguiente artículo.

¿Qué es la estimulación cognitiva en la infancia? Un procedimiento que engloba a un conjunto de técnicas, estrategias y ejercicios que pretenden mejorar el rendimiento de las capacidades o habilidades cognitivas de una persona.

Recordemos, las habilidades cognitivas son aquellas aptitudes o capacidades que nos permiten procesar la información de manera adecuada, tales como: la atención, la memoria, la planificación, la percepción, el razonamiento abstracto…

A través de los diferentes ejercicios de estimulación cognitiva, se pretenden mejorar las capacidades ya existentes en la persona. Esto es posible gracias a procesos y mecanismos de neuroplasticidad cerebral. Según las funciones de la persona, podemos hablar de dos tipos de estimulación cognitiva:

  • Entrenamiento cognitivo: para personas con una función cognitiva normal u óptima.
  • Rehabilitación cognitiva: para personas con una función cognitiva deteriorada.

De todas formas, en el presente artículo nos referiremos al concepto genérico de estimulación cognitiva para hablar de su uso en la infancia. Vamos a ver en qué consiste de forma más específica.

Niña con el cerebro dibujado

Estimulación cognitiva en la infancia

La estimulación cognitiva puede realizarse (adaptándose en cada caso) en todas las edades y tipos de personas: personas jóvenes, mayores, niños… Personas con o sin algún tipo de discapacidad intelectual o trastorno del neurodesarrollo, por ejemplo.

Aquí nos centraremos en la estimulación cognitiva en la infancia, ya que es una etapa de la vida donde este tipo de ejercicios pueden ser muy beneficiosos para el desarrollo cognitivo e intelectual del niño.

Es importante destacar que el cerebro presenta plasticidad cerebral (o neuroplasticidad); según Kolb y cols. (2010), la plasticidad cerebral “es aquella capacidad del sistema nervioso para cambiar su estructura y funcionamiento a lo largo de su vida como reacción a la diversidad del entorno“.

Lo que permite la neuroplasticidad cerebral es que las neuronas se regeneren a nivel funcional y anatómico a través del establecimiento de nuevas conexiones sinápticas.

El cerebro en la infancia

El cerebro del niño no es una réplica del cerebro del adulto “en miniatura”, sino más bien un cerebro en continuo desarrollo, con un crecimiento muchas veces vertiginoso. La estimulación producida por el entorno es la que hará que este cerebro se vaya modificando, a través del establecimiento y consolidación de numerosas conexiones sinápticas.

Mejora del funcionamiento cerebral

Es en la infancia cuando el cerebro alcanza su punto más alto de plasticidad, ¡y por ello debe aprovecharse! Es en este período de la vida cuando el cerebro tiene más capacidad para adaptarse a los cambios y de aprovechar las oportunidades que le brinda el entorno, especialmente a nivel cognitivo.

Para ello, está la estimulación cognitiva, que hará posible el aumento de conexiones sinápticas y la consolidación de tales conexiones. Todo ello se traducirá en una mejora en el funcionamiento cerebral del niño, que se volverá más rápido y eficaz a la hora de transmitir la información sináptica.

Importancia en los trastornos del neurodesarrollo

La estimulación cognitiva en la infancia puede realizarse a niños con o sin trastornos del neurodesarrollo, es decir, a todo tipo de niños. Si nos referimos al segundo caso, recordar aquí que los trastornos del neurodesarrollo se producen por un desarrollo anormal del cerebro o bien por daños en edades tempranas. Estos daños implican muchas veces déficits o alteraciones en las funciones cognitivas.

Los trastornos del neurodesarrollo más frecuentes son los siguientes:

  • Discapacidad intelectual: producida por múltiples causas, y de grados muy diversos.
  • Trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH): donde, en el TDAH tipo inatento, la atención está especialmente afectada.
  • Trastornos específicos del aprendizaje: por ejemplo, dislexia, discalculia…

Muchos de los niños con algún tipo de trastorno del neurodesarrollo presentan déficits en alguna (o más de una) habilidad cognitiva, por lo cual la estimulación cognitiva en la infancia en estos casos será aún más necesaria y beneficiosa. ¿Cómo trabajar cada área?

Áreas cognitivas: cómo trabajarlas

Hemos visto en qué consiste la estimulación cognitiva en la infancia. Ahora, ¿qué áreas pueden trabajarse y de qué manera? Vamos a ver, de forma resumida, las áreas más importantes (aunque existen más) y cómo trabajarlas.

Eso sí, deberemos adaptar los ejercicios a la edad evolutiva del niño y a sus características personales. Podemos trabajar con material manipulativo, fichas en papel, aplicaciones de Tablet u ordenador, etc. ¡La variedad está servida!

Atención

Según Reategui (1999), la atención “es un proceso discriminativo y complejo que acompaña todo el procesamiento cognitivo, además del responsable de filtrar la información e ir asignando los recursos para permitir la adaptación interna del organismo en relación a las demandas externas”.

En el TDAH de tipo inatento, por ejemplo, y según el DSM-5 (Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales), la atención está especialmente afectada (sobre todo la atención sostenida y selectiva). La atención sostenida consiste en la concentración en alguna tarea durante un período de tiempo más o menos largo; en cambio, la atención selectiva es la capacidad para cambiar el foco atencional de un estímulo a otro.

Para trabajar la atención, la mayoría de ejercicios para niños sirven. Como vemos, se trata de un proceso muy global que acompaña todas las funciones mentales del niño. Por ejemplo, podemos trabajarla a través de ejercicios donde el niño deba relacionar determinados objetos con sus siluetas correspondientes o relacionar palabras con sus imágenes, ejercicios de memoria o en los que se deban unir determinados puntos numéricos (y en orden) para formar una figura, etc.

Memoria

Según Tulving (1987), la memoria “es la capacidad de adquirir, retener y utilizar conocimiento o información”. Myers (1994), en cambio, opina que se trata del “almacén de la mente”, la reserva del saber acumulado, además de cualquier indicio de que el aprendizaje ha persistido en el curso del tiempo.

La memoria también está afectada en algunos trastornos del neurodesarrollo, como, por ejemplo, la discapacidad intelectual.

En la estimulación cognitiva en la infancia, la memoria se puede trabajar a través de múltiples ejercicios: el clásico juego del memory, el juego del Simón, fichas donde se le muestre al niño diferentes elementos y después deba hacer una lista con los objetos que ha visto, etc.

En este sentido, existen diferentes aplicaciones interactivas que permiten trabajar este proceso de forma más amena y divertida; un ejemplo es la plataforma Neuronup.com (con la que también se puede trabajar el resto de habilidades cognitivas).

Psicóloga con una niña

Planificación

Igual que ocurre con los conceptos anteriores, existen múltiples definiciones de la capacidad de planificar. Según Stoner (1996), la planificación consiste en “el proceso de establecer metas y elegir medios para alcanzar dichas metas”.

Goodstein (1998), por su parte, opina que se trata del “proceso de establecer objetivos y escoger el medio más apropiado para el logro de los mismos antes de emprender la acción”.

Para trabajar la planificación, podemos utilizar juegos/actividades de laberintos (donde el niño debe llevar algún objeto hasta la meta), ejercicios donde se deban seleccionar y ordenar una serie de acciones para conseguir un fin o bien ejercicios en los que se deban ordenar secuencias (visuales o escritas) para construir una historia. Estos son solo algunos ejemplos, pero existen mil maneras de hacerlo.

“Me lo contaron y lo olvidé; lo vi y lo entendí; lo hice y lo aprendí”.

-Confucio-

  • American Psychiatric Association -APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.