Estos artistas están malditos

Sus historias personales, sus espeluznantes creaciones y sus formas tan escalofriantes de ver el mundo hicieron que la crítica los catalogara como artistas malditos. ¿Quiénes son? ¿Qué escondían en el fondo de sus obras?
Estos artistas están malditos
Sergio De Dios González

Revisado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 12 noviembre, 2021.

Escrito por María del Mar García, 29 octubre, 2021

Última actualización: 12 noviembre, 2021

Hay algunos artistas que parece que están malditos: pintores, escultores, fotógrafos, escritores, etc. ¿Quieres saber quiénes son y por qué se dice esto sobre ellos? Te invitamos a que leas el siguiente listado que hemos preparado especialmente para ti.

El calificativo de “maldito” ganó relevancia en el terreno creativo después de que Verlaine lo utilizara para su libro Los poetas malditos (1888), y pasara a ser utilizado para referirse a otros escritores y artistas consagrados que no tuvieron una vida fácil. Estos son once de ellos:

1. Francisco José de Goya y Lucientes (1746-1828)

En 1793, Goya contrajo una enfermedad que le limitó de manera significativa. ¿Qué ocurrió? ¿Por qué cambió?

La exposición alta al plomo de la pintura parece la responsable, o como mínimo partícipe, de la sordera y de las alteraciones en la conducta de Goya. En este sentido, los biógrafos han dividido el curso de la pintura de Goya en dos períodos que tienen por frontera el comienzo de su enfermedad:

  • El primero está caracterizado por la alegría y la luz.
  • El segundo, por el horror y los fantasmas.

Así, el pintor cambió totalmente su percepción con las famosas pinturas negras, obras sombrías que representan la imperfección humana, los temores mundanales, la crueldad, la desesperación o incluso la demencia. Fueron creadas por un artista enfermo y sordo y probablemente atormentado por el sufrimiento psíquico que le ocasionó la combinación de la sífilis y el plomo.

2. Edvard Munch (1863-1944)

Su vida fue muy complicada por la enfermedad que le persiguió durante toda su vida:

  • Con solo 5 años, su madre fallece por tuberculosis. De hecho, en la Madre muerta ya se puede ver esta desesperación del autor.
  • Pocos años después, su hermana Sophie falleció por la misma razón. De ahí surge el cuadro de La niña enferma.
  • Por desgracia, su padre tuvo el mismo fatídico destino.

Todos estos acontecimientos trágicos empezaron a hacer que el pintor desarrollara un supuesto trastorno bipolar, que refleja la tragedia en la expresión de los personajes de sus cuadros.

Munch

3. Maurice Utrillo (1883-1955)

Desde los 13 años, el pintor francés Utrillo empezó a beber alcohol. Fue el motivo por el que abandono la escuela y probablemente la causa de fondo por la que se intentó suicidar.

Lo que sí sabemos es que fue internado meses después para tratar su adicción. Según recoge un artículo publicado por el Museo del Palacio de Bellas Artes, en 1903 su madre le inició en la pintura como una forma de terapia, donde demostró tener un gran talento.

En esa época cuando entabló amistad con Amedeo Modigliani y desarrolló su llamado “periodo blanco”, que es reconocido como la etapa de producción más importante de su obra y que se caracteriza por sus empastes blancos aplanados con espátula.

4. Amedeo Modigliani (1884-1920)

Nació en Livorno (Italia) y fue el cuarto y el último hijo de una familia de judíos sefardíes.

A los catorce años, recuperado de una fiebre tifoidea, Modigliani decidió convertirse en artista. De esta manera, terminó entrando en la Escuela de Bellas Artes de Livorno, siguiendo las enseñanzas de su maestro, Guglielmo Micheli, un pintor impresionista italiano.

En 1889, Amedeo pintó sus primeras obras. Hizo retratos sin ojos y desnudos con un estilo personal, caracterizado por la prolongación de los rostros y las figuras.

5. Jules Pascin (1885-1930)

Al cumplir los 20 años, Pascin tenía una personalidad muy peculiar: disfrutaba jugando con su imagen. Le encantaba seducir.

Jules con un temperamento inquieto, atormentado por una angustia permanente que roza la desesperanza y de complexión delicada y tenebrosa, dibuja a sus contemporáneos interesándose especialmente en la condición humana. Así, se apasiona sobre todo por las curvas y las formas del cuerpo femenino.

6. Chaim Soutine (1893-1943)

Soutine fue el décimo hijo de once hermanos. Su padre, sastre de profesión, no vio con buenos ojos la afición del pequeño por el arte. En el seno de la comunidad judía ortodoxa estaba prohibida la imaginería.

Como bien indican los expertos en historia del arte, la Segunda Mundial fue un duro golpe para el pintor judío. Las tropas nazis ocuparon la ciudad; un foco de tensión que probablemente ocasionó que se le produjera la úlcera que terminaría con su vida.

Aunque quedó algo eclipsado por sus compañeros, destaca la intensidad lírica de sus paisajes mezclada con el trazo violento de sus formas y sus colores vívidos. En esta línea, también destacan especialmente sus naturalezas muertas.

7. Zdzisław Beksiński  (1929-2005)

Beksiński fue un pintor, fotógrafo y escultor polaco, cuyo mundo creador ha calificado bajo el nombre de “realismo fantástico”. En su trabajo, da forma a personajes distorsionados y abundan imágenes en las que se entremezclan las escenas de:

No le veía significado a lo que pintaba (de ahí el hecho de que a ninguna de sus pinturas le puso título). En 1977 se traslada a Varsovia, no sin antes quemar gran parte de su trabajo por considerarlo autobiográfico y en el que había muchas referencias de su propio “yo”.

Por lo que respecta a su vida personal, tuvo una existencia marcada por la muerte de su esposa y su único hijo, Tomasz, quien se suicidó y fue él mismo quien descubrió su cuerpo.

Sin embargo, la tragedia no terminaría ahí; ya que en el año 2005, Berksinski fue hallado muerto en su casa de Varsovia asesinado brutalmente con diecisiete puñaladas en su cuerpo.

8. Charles Pierre Baudelaire (1821-1867)

Nacido en París, Baudelaire es uno de los máximos exponentes del simbolismo (considerado a menudo el iniciador de la poesía moderna). Sin embargo, tampoco tuvo una vida fácil:

  • Fue hijo del exsacerdote Joseph-François Baudelaire y de Caroline Dufayis. Su padre murió en 1827 y su madre se casó al año siguiente con el militar Jacques Aupick.
  • En este sentido, Baudelaire nunca aceptó a su padrastro. Los conflictos familiares fueron una constante en su infancia y adolescencia.

Tanto fue así que por Las flores del mal (obra en la cual condenaba a las mujeres) recibió una pena por inmoralidad que, además, le obligó a suprimir algunos de los poemas de la obra original.

Baudelaire

9. Paul-Marie Verlaine (1844-1896)

Verlaine nació en Metz, cursó estudios en el Liceo Bonaparte de París y, muy pronto, atraído por la lectura de Baudelaire, entabló amistad con los poetas del grupo parnasiano liderado por Leconte de Lisle.

Con sus primeros libros de poemas, se dio a conocer y empezó a ejercer gran influencia en los círculos literarios, pero la vida licenciosa, el licor y una tormentosa relación amorosa con Rimbaud, lo llevaron a la cárcel, donde más tarde se convirtió al catolicismo.

En 1894 fue elegido en París como “Príncipe de los poetas”. Sin embargo, agobiado por el vicio y la enfermedad, falleció en París en 1896.

10. Stéphane Mallarmé (1842-1898)

Tras un viaje al Reino Unido, donde contrajo matrimonio con su amante Marie Gerhardt. Llegó a ser profesor de inglés en el instituto de Tournon, perdiendo pronto el interés por la enseñanza. Así fue como surgió uno de los máximos representantes del simbolismo.

“Tal como al fin el tiempo lo transforma en sí mismo,
el poeta despierta con su desnuda espada
a su edad que no supo descubrir, espantada,
que la muerte inundaba su extraña voz de abismo”.

-“La tumba de Edgar Poe” (1888)-

En este sentido, la dificultad de la poesía de Mallarmé se explica por la gran exigencia que impone a sus poemas. En ellos, interroga para desembocar frecuentemente en la no respuesta, en la ausencia, en la nada.

11. Jean Nicolas Arthur Rimbaud (1854-1891)

Nació en Charleville, Francia, y comenzó a escribir a una edad muy temprana. Aunque fue un destacado estudiante, abandonó la escuela para huir de su hogar a París en medio de la Guerra franco-prusiana y unirse a la batalla por la libertad.

Al igual que Mallarmé, es uno de los máximos representantes del simbolismo. Sin embargo, Rimbaud detestaba a la gran mayoría de los poetas de su tiempo, a pesar de su efímera carrera literaria (escribió su último libro a los veinte años).

¿Tú también piensas que estos artistas están malditos?

Después de leer este artículo, es probable que te hayas quedado impactado y sorprendido al conocer la vida y las obras de estos artistas tan reconocidos por la crítica. Está claro que sus historias no han sido fáciles; de alguna forma, detrás del horror han dejado un rastro que perdurará en el tiempo gracias a sus creaciones.

Esperamos que te hayan sorprendido y que te adentres un poco más en su universo para descubrirlos mejor. ¿Y tú, también piensas que estos artistas están malditos?

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