¿Existe el hombre lobo? (La licantropía) - La Mente es Maravillosa

¿Existe el hombre lobo? (La licantropía)

Sofia Alcausa Hidalgo 29 noviembre, 2014 en Psicología clínica 200 compartidos
El hombre lobo

La licantropía clínica también llamada teriantropía o licomanía es un síndrome psicológico que coge el término de la mítica imagen de licantropía que todos tenemos en nuestro acerbo cultural a través de las novelas y películas de ciencia ficción que tratan el tema de lo que conocemos como el hombre lobo.

Es un síndrome que se caracteriza por que el sujeto cree que es un lobo, suele estar aparejado a la psicosis; otros animales que suelen reencarnarse en el individuo según su percepción no son sólo los lobos sino también las hienas, gatos, caballos, tigres e incluso sapos, abejas a pájaros.

El síndrome de la licantropía clínica

Fue un estudio realizado en el Hospital Malean, el que finalmente hizo que se reconociera el síndrome como tal y en el 2004 se elaboró una lista con más de 30 casos constatados.

Por otro lado el psiquiatra Jan Dirk Blom ha hecho un estudio en su libro “History of Psychiatry” sobre la licantropía; en su estudio sólo encuentra 13 casos entre 1850 y el 2012. Un libro muy interesante que nos habla de la enfermedad describiéndonos sus síntomas, el tratamiento y las distintas teorías que hay sobre las causas.

Una persona que se siente como un hombre lobo, cree verdaderamente que es este animal y se comporta como tal ante el asombro de los demás. Gime, gruñe, puede que camine a cuatro patas… Cuando una persona que sufre licantropía clínica vuelve a su estado de lucidez puede recordar que se siente en ese momento como si fuera un hombre lobo de verdad.
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Licantropía

Sobre este último punto no se ha llegado a un consenso. Mientras algunos psiquiatras y psicólogos lo encuadran como un trastorno de delirio, para otros es un caso severo de despersonalización; la teoría menos plausible es aquella que apela a la licantropía como parte de la historia evolutiva del ser humano.

Se trata de hombres que viven y conviven con estos animales  durante un tiempo, mimetizándose con ellos y volviendo en cierto modo al hombre primitivo que todos llevamos dentro desde nuestros ancestros; hombres que al igual que el lobo, comían carne cruda o vestían con pieles semejantes a la piel de este animal.

Esta idea o arquetipo puede estar en nuestro inconsciente y a parecer en situaciones extremas como el hecho de que podamos perdernos entre las montañas o un bosque y actuar como un lobo hasta que nos encuentren.

El síndrome del hombre lobo

También hay otras enfermedades que producen lo que podríamos llamar “el síndrome del hombre lobo”; es la hipertricosis,una enfermedad que aparece por causa de un gen recesivo mutante, que hace que crezca el pelo y se ensanche el cuerpo del individuo de una forma desmesurada; ocurre a uno de cada un millón de personas.

Otra enfermedad relacionada con el tema es la Porfiria; también producida por un gen recesivo que provoca dolencias en la columna vertebral, un enrojecimiento de ojos y dientes además de fotofobia.

Posiblemente en estas dos enfermedades pudiera estar el origen de la leyenda del hombre lobo; no es de extrañar que durante la Edad Media, una de estas enfermedades se confundiera y dijeran “he visto a un hombre lobo”.

Hipertricosis

El desconocimiento de la enfermedad de la licantropía como un caso de psicosis, posiblemente provocó que en la época se le intentase buscar un sentido. Al igual que sucedió con el hombre del saco o “el coco”, este tipo de leyendas tuvieron un origen que al analizarlo y desentrañar el sentido de las leyendas podemos quedarnos muy sorprendidos de lo que podemos descubrir.

El síndrome del hombre lobo, como lo podemos llamar también, no presenta muchos casos en la actualidad, exceptuando algunas enfermedades como la hipertricosis, por ejemplo. Ahora ya sabemos el verdadero origen de los hombres lobo.

Sofia Alcausa Hidalgo

Licenciada en Filosofía y Letras. La psicología, la música y la escritura son algunas una de mis pasiones. En definitiva, las más bonitas expresiones de nuestra alma. "Es mejor encender una vela que maldecir la oscuridad", Confucio

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