Experiencias fuera del cuerpo, ¿qué son?

Imagina que por un momento puedes ver tu cuerpo desde la perspectiva de un tercero. Este increíble fenómeno tiene explicación en nuestro funcionamiento cerebral y lo trataremos en este artículo.
Experiencias fuera del cuerpo, ¿qué son?
Francisco Roballo

Escrito y verificado por el psicólogo Francisco Roballo.

Última actualización: 18 mayo, 2020

Las experiencias fuera del cuerpo abarcan a un conglomerado de fenómenos tan fantásticos como complejos. Imagina ver tu cuerpo desde fuera o tener la sensación de flotar, estas son algunas de las sensaciones que configuran el fenómeno. Ahora bien, por mucho tiempo las explicaciones fueron tribales y místicas, hoy en día sabemos que la causa está en nuestro cerebro.

Las experiencias fuera del cuerpo son fenómenos perceptivos que incluyen experiencias de movimiento ilusorio. Entre ellas podemos destacar: volar, caer, flotar y verse a uno mismo desde fuera. Estas experiencias disociativas están relacionadas con factores neurológicos y psicológicos, produciéndose tanto en sujetos sanos como con alguna patología.

Tipos de experiencias fuera del cuerpo

El fenómeno puede dividirse en dos tipos de experiencia, con características bien marcadas:

  • Experiencias sensoriales: las sensaciones de caer o flotar, representan una ruptura en la unión de las sensaciones corporales que involucran al sistema vestíbulo-motor.
  • Experiencias autoscópicas: estas experiencias consisten en percibir el propio cuerpo desde el lugar de un tercero.

¿Cómo se producen las experiencias fuera del cuerpo?

Las experiencias fuera del cuerpo suelen asociarse a estados alterados de conciencia. Muchos autores comparan el fenómeno con estados característicos de los sueños, con un gran componente de imaginación. Además, es un proceso de integración multisensorial anómala en la que el sujeto es consciente de la situación. Por consiguiente, los sistemas vestibular, motor y sensorial son fundamentales para su gestación.

Sistemas que participan en el fenómeno

  • Vestibular: este sistema tiene receptores en el oído interno que se encargan de conservar una imagen estable en la retina, habilidad fundamental para mantener el equilibrio.
  • Motor: durante las experiencias, a pesar de que estas no se estén dando físicamente, el cerebro ejecuta los programas de movimiento correspondientes en un plano disociativo.
  • Sensorial: al igual que el motor, está ubicado en el lóbulo parietal. Muchos autores teorizan que lo que en realidad se proyecta es la imagen autopercibida del cuerpo.

Trastornos y fenómenos vinculados a las experiencias fuera del cuerpo

Cuando alguno de los sistemas mencionados se encuentra alterado, la predisposición a que se produzca una experiencia fuera del cuerpo es mayor. Trastornos vinculados al sueño, al consumo de estupefacientes y lesiones cerebrales pueden crear las condiciones óptimas para estos fenómenos.

Entre los fenómenos asociados al sueño podemos destacar:

  • Alucinaciones hipnagógicas e hipnopómpicas: son experiencias perceptuales vívidas y confusas que se producen al inicio y final del sueño.
  • Parálisis del sueño: la desincronización entre las extremidades y el motor de ejecución altera el procesamiento multisensorial del cuerpo y, por ende, la auto-percepción, provocando sensaciones de flotar o experiencias fuera del cuerpo.
  • Sueños lúcidos: consisten en la recuperación de la conciencia durante el sueño. El sujeto es capaz de dirigir parcialmente un sueño que se presenta con características muy nítidas y detalles muy precisos.
  • Sueño de Movimiento Ocular Rápido: en esta etapa del sueño se producen las ensoñaciones, dado que el cerebro presenta una gran actividad (similar a la vigilia). Gracias a estudios electrofisiológicos, se ha descubierto que las tres situaciones anteriores se producen durante esta etapa del sueño.

¿Es posible inducir una experiencia fuera del cuerpo?

Durante siglos estas experiencias fueron vinculadas a lo paranormal. Esto no es extraño, pues nuestros ancestros no contaban con las herramientas para estudiarlas. Hoy en día sabemos que este fenómeno es causado por una distorsión de la propia imagen corporal, donde entran procesos cognitivos como la memoria, la autopercepción y la imaginación.

Experiencias fuera del cuerpo y fantasía

Al igual que esta experiencia tiene un fundamento de carácter orgánico, también hay factores psicológicos estrechamente vinculados al fenómeno y el más destacado es la personalidad. Varios estudios han demostrado que estas experiencias son más frecuentes en sujetos con un alto grado de fantasía y apertura a la experiencia. Esta relación pone en evidencia que las experiencias también pueden ser fomentadas por la sugestión y características de la personalidad.

Inducción artificial

El fenómeno también puede ser inducido artificialmente, lo que compone una de las mayores evidencias de su causa cerebral. Las técnicas más efectivas son:

  • Inducción de frecuencias cerebrales: a través de los latidos binaurales, es posible inducir en el cerebro una actividad de onda Theta (4 – 7,5 Hz), característica de los estados entre el sueño y la vigilia.
  • Estimulación Magnética Transcraneal: a través de la estimulación de los lóbulos temporales, como en el experimento de Persinger. La hiperconectividad generada entre lóbulos, provoca una intrusión del sentido espacial del “yo” (hemisferio derecho) en el sentido lingüístico del “yo” (hemisferio izquierdo).
  • Estimulación directa: en algunos experimentos se ha logrado fomentar estas experiencias a través de la estimulación directa de la corteza vestibular y motora.
  • Estimulación eléctrica de la unión temporoparietal: como en el experimento de Arzy, la estimulación esta área de gran procesamiento multisensorial, provoca errores de autopercepción.
  • Privación sensorial: Al eliminar las referencias de espacio y tiempo, la desorientación puede provocar estados alterados de conciencia donde las imágenes mentales cobren excesivo realismo.

Experiencias fuera del cuerpo y meditación

Este fenómeno suele darse en estados donde la actividad cerebral es similar a la del sueño, pero donde el sujeto conserva la conciencia. Se ha descubierto que aquellas personas que meditan con regularidad pueden alcanzar con mayor facilidad estas experiencias, a las que algunos llaman “viajes astrales”. Consecuentemente, las ondas Theta suelen proliferar en estados de relajación extremos como la meditación.

La participación de las neuronas espejo

Los autores Jalal y Ramachandran proponen que el sistema de neuronas espejo está tan conectado que permite una visión virtual en tercera persona. Las neuronas espejo se disparan simplemente al ver a otra persona realizar una acción, conectándose con los centros superiores para anticiparla o imitarla simbólicamente. La conexión de estas neuronas con la corteza cerebral y las vías aferentes permitiría “separarse del cuerpo” en condiciones de alteración sensorial.

Un fenómeno psicobiológico

Las experiencias fuera del cuerpo implican al sistema nervioso y motor, a funciones cognitivas y a rasgos de la personalidad. Así mismo, es un fenómeno que, a pesar de presentarse de forma natural bajo ciertas condiciones, también puede ser patológico.

Por consiguiente, provocar estas experiencias no es necesariamente saludable y puede presentar un peligro al estar también asociadas a crisis psicóticas.

Dado que es un fenómeno asociado a lo paranormal, por muchos años las personas se negaban a consultar un especialista por miedo a que los etiqueten de locos. Entender las verdaderas causas del fenómeno es un gran primer paso para tratarlo correctamente.


Este texto se ofrece únicamente con propósitos informativos y no reemplaza la consulta con un profesional. Ante dudas, consulta a tu especialista.