Extrovertidos e introvertidos: razones por las que pueden repelerse al encontrarse

15 Mayo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
Extrovertidos o introvertidos estamos condenados a entendernos, a encontrar puntos de encuentro para formar equipos. Ahora bien, ¿en qué consisten las diferencias que separan a los dos grupos y al mismo tiempo los definen?
 

¿Es verdad que los introvertidos y extrovertidos pueden llegar a repelerse? ¿Es tan simplista la idea inicial que nos hacemos unas personas de otras? Lo que está claro es que existen primeras impresiones, más allá de los lazos que las personas puedan establecer con el tiempo.

No existe una persona a la que podemos llamar introvertida o extrovertida siempre, en todo momento y lugar. Hay tendencias de comportamiento sensibles a muchas variables y su interacción. Por otro lado, a pesar de todos los estudios y diversidad de definiciones, Susan Cain, la autora del libro The Power of Introverts in a World That Can’t Stop Talking, señala que la cultura occidental está dominada por el «ideal extrovertido».

Existe la creencia de que la «mejor» persona es extrovertida, sociable y está cómoda siendo el centro de atención. Veamos si ese ideal extrovertido y el mandato por seguirlo también influyen en que el comportamiento introvertido y extrovertido choquen en ocasiones.

Los principales puntos de «disputa» entre introvertidos y extravertidos en su comunicación

Más allá de las diferencias individuales, decodificar de forma general en la comunicación entre introvertidos y extrovertidos puede ayudar a comprender mejor las diferentes reacciones ante un mismo hecho entre estas dos maneras de comportarse. Veamos pues algunas de las diferencias entre introvertidos y extrovertidos.

Predisposición a la recompensa

Según un artículo en Science Alert, «la investigación neurológica ha demostrado que los extrovertidos son más reactivos a las recompensas que los introvertidos. En los primeros, hay una segregación mayor de dopamina«.

 

Esta hipótesis es coherente con la idea de que los extrovertidos disfrutan más cuando los estímulos que proporciona el entorno son más dinámicos e inesperados.

Llamadas de teléfono

A los introvertidos generalmente no les gustan las sorpresas y esto incluye llamadas telefónicas. Para un extrovertido, levantar el teléfono para llamar a alguien de la nada puede ser divertido y emocionante. Lo mismo para un introvertido puede ser muy desagradable.

Por norma, llamar es una forma rápida y efectiva de obtener información para un extrovertido. Para un introvertido, una desconexión perjudicial de su presente. La solución puede pasar por enviar un mensaje instantáneo antes de llamar.

Si eres un extrovertido que llama a un introvertido, primero envía un mensaje de texto y si puedes hacer FaceTime o Skype para que puedan leer tus señales no verbales, todavía mejor.

De qué hablar

Para los extrovertidos que obtienen energía de estímulos externos es más sencillo que sean menos selectivos y disfruten de charlas sobre un abanico más grande de temas. Para los introvertidos, que obtienen energía del interior, las pequeñas conversaciones que no tienen sentido son una fuga de tiempo valioso. Por ejemplo, ¿a quién le importa el tiempo que hace?

Las personas introvertidas tienden a preferir las conversaciones «más pesada» relacionadas con la filosofía y las ideas. De hecho, los introvertidos pueden intimidarse, aburrirse o agotarse fácilmente por las pequeñas conversaciones demasiado simples.

 

La previsión de sus presentaciones y oratoria

A pesar del estereotipo de que los introvertidos son tímidos, los introvertidos tienen tanto éxito al hablar y actuar como los extrovertidos. Si bien los introvertidos esperan que esto sea agotador, preparan de antemano cómo van a presentar un discurso.

Los extrovertidos generalmente se sienten amplificados en energía para hablar y el intercambio de energía es la mejor droga del mundo para ellos. Sin embargo, siempre existe el choque inevitable que deja a los introvertidos algo agotados.

En el trabajo

A los extrovertidos les gusta colaborar y pensar en voz alta. La revista Entrepreneur sugiere asignar trabajo grupal a los extrovertidos, darles espacio para hablar sobre un problema. A su vez, hay que asegurarse de que tengan acceso a la interacción cara a cara.

A veces, se necesita que ese jefe se acerque a los introvertidos del equipo para pedir sus ideas en el caso de que estás hayan quedado tapadas por la espontaneidad de los extrovertidos. Comprender las diferencias entre los dos grupos puede contribuir en gran medida a aliviar la frustración de la comunicación en el trabajo.

El valor del silencio

Los introvertidos tienden a amar el silencio, mientras que un extrovertido puede sentirse aburrido y agotado por el silencio e incluso interpretarlo como un desaire. Los introvertidos se siente más cómodos, en un entorno menos contaminado, cuando las variaciones en este entorno son mínimas, predecibles y lentas.

 

Esto puede ser frustrante para los extrovertidos que necesitan una mayor agilidad circunstancial. En estos casos, puede ser útil para el extrovertido tener un iPad o teléfono con podcasts, juegos o música para que puedan permanecer cargados mientras el introvertido se pierde en una contemplación silenciosa.

Mujer introvertida disfrutando del silencio

Hablar con comerciales

Para un extrovertido, un viaje de compras es una explosión de imágenes y sonidos. Según Science Alert, «la investigación ha encontrado un grosor medio mayor en la corteza prefrontal de los introvertidos; un hecho que se asocia con una inclinación mayor por la planificación».

Esto sugiere que los introvertidos disfrutan igual de las compras, pero suelen ser más planificadas y les gusta hacerlas de forma más individual y pasando inadvertidos por la tienda.

¿Y entonces qué?

Cambiar las primeras impresiones negativas es difícil. Una persona que forma una impresión negativa de otra estará menos inclinada a encontrarse con esa persona por segunda vez. Esa persona ha sido juzgada de manera negativa. Sin reuniones posteriores, la persona que ha sido juzgada negativamente no tiene la oportunidad de cambiar la mente de la persona que la juzgó.

 

Saber cómo se ven los introvertidos y los extrovertidos proporciona una explicación de por qué puede que no te guste alguien después de conocerlos por primera vez. Siempre podemos ajustar nuestro estilo de comunicación para fomentar buenas relaciones en los negocios y entornos sociales.