Frank McCourt, biografía de un irlandés obstinado

Edith Sánchez · 27 septiembre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 26 septiembre, 2019
Frank McCourt, el autor de “Las cenizas de Ángela”, narró su infancia trágica desde el punto de vista de un niño. El escritor muestra hasta dónde puede llegar la crueldad con las personas pobres.

Frank McCourt fue un escritor de origen irlandés, aunque nacido en Nueva York, que se dio a conocer en el mundo entero gracias a su novela Las cenizas de Ángela. La misma estuvo más de 70 semanas encabezando la lista de las más leídas, según el suplemento literario del New York Times, y en solo tres años fue llevada al cine y traducida a más de 20 idiomas.

Lo más llamativo es que Frank McCourt tenía 66 años cuando decidió escribirla y publicarla. La mayor parte de su vida había sido un maestro de escuela en instituciones secundarias de Nueva York. Trabajó principalmente con jóvenes desfavorecidos y se consideraba a sí mismo más como un profesor que como un escritor.

“El maestro dice que morir por la Fe es una cosa gloriosa, y papá dice que morir por Irlanda es una cosa gloriosa, y yo me pregunto si hay en el mundo alguien que quiera que vivamos”.

-Frank McCourt-

Frank McCourt escribió tardíamente y tan solo cuatro obras. Tras publicar Las cenizas de Ángela, en 1996, publicó Lo es, en 1999. En esta novela relató su experiencia como inmigrante en Estados Unidos. Más tarde, dio a la luz su libro El profesor, en el que narra su experiencia como maestro. Finalmente, escribió un cuento navideño llamado Ángela y el niño Jesús. Todas sus obras tuvieron enorme éxito.

Hoy, nos adentramos, un poco más, en la vida y obra de este escritor que, aunque no fue muy prolífico en cuanto a cantidad, gozó de un reconocimiento abrumador.

Libros en una mesa

La infancia de Frank McCourt

Se puede decir que Frank McCourt tuvo una infancia aterradora. Ese fue precisamente el sustrato del que se valió para escribir su primera gran obra. Nació el 19 de agosto de 1930 en Nueva York y fue fruto de una relación que era considerada pecaminosa por su entorno familiar. Su madre, Ángela, quedó embarazada antes de casarse.

El padre, Malachy McCourt, era un hombre alcohólico que, sin embargo, tenía un extraordinario don para contar historias. Ángela era una mujer deprimida y obsesionada con la religión. La familia se formó al mismo tiempo que avanzaba la Gran Depresión en los Estados Unidos.

En menos de seis años, Ángela tuvo siete hijos. Tres de ellos murieron, cuando Frank McCourt era todavía muy pequeño. Todos ellos fallecieron por enfermedades ligadas a la pobreza. Los malos tiempos hicieron que tomaran la decisión de volver a la ciudad natal de los progenitores, Limerik, en Irlanda. Aunque lejos de mejorar su situación, esta decisión marcaría trágicamente sus vidas.

Una situación dramática

La pobreza no cesó, sino que se incrementó a su llegada a Irlanda. En aquel entonces, era el país más pobre de Europa. Frank McCourt pasó una infancia llena de privaciones. Comer un huevo era un lujo que pocos podían darse. Iba de un lado a otro con su madre pidiendo la caridad del Estado y aprovechándose de las sobras que encontraban.

Todo ello que quedó plasmado en Las cenizas de Ángela. La gran maestría de McCourt radica en haber retratado esas circunstancias extremas con un toque de ternura y humor. Poco después de su publicación, el propio autor confesó que había sido todo un desafío volver atrás y recordar aquellos tiempos dramáticos.

Nunca superó del todo el dolor de esos años. Se dice que fue un hombre que siempre tuvo un halo de tristeza en los ojos. Uno de sus amigos contó que una vez Frank McCourt vio un anuncio de televisión que hablaba de los niños pobres e, inmediatamente, se echó a llorar durante varios minutos sin que nada le diera consuelo.

Campo de trigo

Un éxito extraordinario

Frank McCourt trabajó desde los 13 años para ayudar a su familia. También reunió el dinero necesario para irse, o quizás huir, de Irlanda. Así llegó a Estados Unidos y, poco después, se enroló en el ejército. Logró terminar sus estudios y se convirtió en profesor, actividad que ejerció durante 30 años. Cuando se retiró, decidió darle forma a viejos escritos y, de esta manera, nació su famosa primera novela.

Mucho antes del éxito se había reunido con sus hermanos, que también viajaron a los Estados Unidos. También lo hizo su madre, con quien Frank mantuvo una relación tensa hasta que ella murió. Su padre intentó unirse a ellos, pero terminó buscándolos en medio de una borrachera que acabó con una intervención de la policía.

Casi una década después de su primer gran éxito literario, Frank McCourt desarrolló un cáncer de piel. Aun así, se mantuvo activo por mucho tiempo. Sin embargo, la enfermedad le provocó una meningitis que le hizo perder el oído, la vista y el habla. Murió en Nueva York a los 78 años, justo un mes antes de cumplir los 79; para entonces se había casado tres veces y tenía dos hijos. Al momento de su muerte se encontraba recluido en un asilo de ancianos.

La historia de McCourt roza lo trágico, pero supone todo un ejemplo de superación. Un ejemplo de cómo hacer de la tragedia algo con lo que convivir, algo que sobrellevar para terminar dándole forma. Su obra no es muy extensa, pero es de una gran calidad literaria y, en la actualidad, nos sigue sorprendiendo.

Fernández del Barrio, C. (2012). La labor del profesor de Lengua y Literatura inglesa reflejada en las novelas de Frank McCourt, Angela's Ashes,'Tis y Teacher Man: a memoir.