Futurama, reflexiones desde una perspectiva futura - La Mente es Maravillosa

Futurama, reflexiones desde una perspectiva futura

Leah Padalino 22 noviembre, 2017 en Cine, series y psicología 122 compartidos
Personajes de futurama

Futurama fue una serie de animación estadounidense emitida entre 1999 y 2013, aunque con algunas cancelaciones entre esos años. Serie un tanto desprestigiada por ser la “hermana pequeña” de Los Simpson y, como consecuencia, vivió siempre a su sombra.

Contó con un gran equipo de guionistas que no dejaron nada al azar, hasta el elemento aparentemente más insignificante tendrá relevancia en el futuro, hasta las operaciones matemáticas que vemos en la serie tienen su explicación. Todo lo que vemos tiene un porqué, del mismo modo que nuestros actos tienen un trasfondo y, al mismo tiempo, unas consecuencias.

Se trata de una serie que va desde la comicidad y lo absurdo hasta el llanto en episodios como Ladrido jurásico. A pesar de tratarse de una serie animada de apariencia infantil, posee un enorme trasfondo que anima a la reflexión. Desde una perspectiva futura, nos vuelve críticos, convierte nuestra mirada superficial en profunda y nos muestra las posibles consecuencias de nuestra forma de vida en el futuro.

¿Cómo será el mundo dentro de 1000 años? ¿Qué legado dejaremos a las generaciones futuras? ¿Cómo nos recordarán?

Futurama y la inmortalidad

La serie arranca mostrándonos las consecuencias de uno de los anhelos más profundos de la humanidad: la vida eterna. A lo largo de la historia, la inmortalidad ha sido una de las mayores aspiraciones del hombre, uno de nuestros mayores deseos… y es que ¿quién no ha temido a la muerte alguna vez?

Desde nuestro nacimiento estamos condenados a morir, y morir es algo desconocido, porque no sabemos qué hay detrás, porque no lo hemos experimentado y tampoco nadie ha vuelto para hacernos un relato de lo que se esconde detrás del telón. Entonces, aparece la criogenización y pensamos “no puedo vivir eternamente, pero puedo vivir en un futuro lejano”, una idea atractiva quizás por su semejanza a la inmortalidad, pero que genera numerosas dudas y polémica.

No es casualidad que muchas religiones y mitologías traten el asunto de la inmortalidad, la búsqueda y la promesa de la vida eterna es inmanente a nuestra propia consciencia de finitud. De esta forma, creencias, ideas y contexto histórico irán de la mano en la serie Futurama.

“Yo soy yo y mi circunstancia y si no la salvo a ella, no me salvo yo”

-José Ortega y Gasset-

De alguna manera todos estamos sometidos a nuestra circunstancia, a nuestro medio; el lugar donde nacemos y cómo nos relacionamos con el entorno nos condiciona. En este sentido, si queremos aumentar nuestras posibilidades de supervivencia, la realidad impone que nos adaptemos a los nuevos tiempos, al futuro, pero también es interesante meditar las consecuencias de nuestros actos.

La cuestión de la inmortalidad es el punto de partida en Futurama, pues su protagonista, Fry, es congelado accidentalmente y despierta 1000 años después en un mundo completamente distinto. Un mundo donde sus seres queridos ya no están, donde todo ha cambiado, tendrá que aprender a vivir y reinventarse.

Se ponen en el punto de mira los avances científicos y ese “jugar a ser dios” que parece que tanto nos gusta a los humanos. Mucho hemos oído hablar sobre la criogenización y esa posibilidad de “vivir para siempre”, ese despertar en el futuro que resulta tan atractivo para algunos; Futurama vino para enseñarnos cómo sería ese futuro.

Aprendiendo a ser críticos

Vivimos rodeados de máquinas y dispositivos electrónicos que parecen controlar nuestras vidas, las redes sociales, los smartphones, los medios de comunicación… Toda esta tecnología tiene consecuencias directas sobre nuestra forma de vida: nuestra forma de relacionarnos, nuestra manera de acceder al conocimiento, el modo en el que cuidamos de nuestra salud, etc. Futurama cuestiona todo, desde nuestra ética hasta nuestras creencias, pasando por nuestras aficiones y relaciones.

Redes sociales y máquinas

A lo largo de la serie, aparecen guiños a la manipulación mediática y a las diversas formas de entretenimiento actuales. Pero hay un episodio que me gustaría destacar especialmente y es Attack of the killer app. En él, asistimos a una sociedad que realiza una infinita cola para comprar el nuevo eyePhone, un juego de palabras en alusión al iPhone. Parece que la gente ha olvidado que el principal objetivo de los teléfonos móviles es el de hacer llamadas, lo vemos cuando Fry descubre que el eyePhone también sirve para llamar.

También hay una profunda crítica al uso que hacemos de las redes sociales, al ciberbullying, cómo afectan a nuestras relaciones y la importancia de obtener seguidores a través de una aplicación conocida como Twitcher, parodia de Twitter. Además, vemos cómo las grandes empresas y compañías utilizan este tipo de aplicaciones para ejercer su poder sobre la población. La imagen final del episodio, donde todos van como zombis haciendo cola para comprar el nuevo eyePhone nos deja sin palabras.

Hombre sorprendido

Industria alimenticia

En el episodio Mi problema con los Poppler, se descubre un nuevo alimento al que deciden bautizar como “poppler”, este alimento resulta ser una criatura viva que, conforme va creciendo, puede hablar y pensar. A partir de este momento, aparecen personajes que se oponen a comerlo porque se trata de un ser que habla y piensa y no sería ético comerlo, pero continúan comiendo otros animales. Aquí, se pone en el punto de mira nuestra decisión de comer unas especies sí y otras no.

También vemos cómo este alimento, que al principio se comercializaba en la calle, pasa a manos de una gran empresa que lo explotará y se enriquecerá. En la misma línea, pero parodiando bebidas como Coca Cola, tenemos el episodio Fry y la fábrica de Slurm, donde el Slurm, la bebida más popular del futuro, resulta que no es más que una sustancia que proviene del trasero de un gusano gigante.

“No comáis Popplers, uno acaba de hablar”

-Leela, Futurama

Ecologismo

Los residuos ya no caben en la Tierra y, por este motivo, se envían a otro planeta, donde sus habitantes viven entre los residuos. Además, algunas partes de la humanidad han quedado tan expuestas que han terminado mutando y viven recluidas en las alcantarillas. También vemos cómo algunas especies, como los abetos, se han extinguido, por lo que en Navidad se decora una palmera. Un episodio que refleja muy bien algunas consecuencias de estos residuos es Una enorme bola de basura.

“-Si no fuera por tu habilidad del siglo XX para generar basura, estaríamos sepultados por basura del siglo XX”.

-Alcalde de Nueva York, Futurama

Religión: otro tema recurrente es la existencia de Dios

Tenemos algunos episodios como The late Philip J. Fry, donde vemos cómo la historia se repite una y otra vez, entrando en juego la teoría de la evolución de Darwin. Además, en esta repetición podemos observar cómo la humanidad comete los mismos errores una y otra vez (en eso parece que hemos evolucionado poco).

Por otro lado, tenemos el episodio Godfellas, donde sí aparece Dios y de diversas formas. Bender, el robot, se convierte en el dios de una pequeña civilización que vive sobre él y se encuentra con lo difícil que le resulta atender a sus peticiones. En el mismo episodio, Bender se encuentra con Dios y mantiene una interesante conversación sobre la dificultad de agradar a todos.

Sin embargo, no solo de ecologismo y nuevas tecnologías va la serie, sino que nos muestra el cambio en todos sus aspectos, incluso en la lengua; ya no se dice Christmas, sino xmas (pronunciando “exmas”) o ax en lugar de ask en alusión a las abreviaciones utilizadas en los móviles. También se cuestionan algunas leyes como en el episodio Proposition infinity, donde se habla del matrimonio robosexual y se alude a la Proposition 8 que se llevó a cabo en California para tratar de aprobar el matrimonio igualitario.

Futurama es una serie que merece ser rescatada por su sentido del humor a la hora de abordar algunas de las cuestiones filosóficas más relevantes de la historia, posee una gran base científica y puede ser estudiada desde muy diversos puntos de vista.

“Procuremos ser más padres de nuestro porvenir que hijos de nuestro pasado”

-Miguel de Unamuno-

Leah Padalino

Italoespañola y ciudadana del mundo. Futura filóloga y estudiante de filosofía, cinéfila y amante de los animales. "Cuanto más difícil es hacer algo, mayor es la recompensa que te espera al final"

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