Gastritis nerviosa: síntomas, causas y tratamiento

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 4 mayo, 2018
Alejandro Rodríguez · 4 mayo, 2018

Las enfermedades del estómago suelen producir molestias realmente incómodas. A pesar de que existen multitud de posibles causas para las dolencias estomacales, algunas de ellas parecen estar causadas enteramente por problemas emocionales. Es el caso de la gastritis nerviosa.

Se trata de un trastorno provocado por la inflamación de la mucosa que recubre el estómago, lo que causa todo tipo de síntomas y sensaciones desagradables. La principal diferencia con otros problemas estomacales es que no está causada por bacterias, sino por el estrés y la ansiedad. Así, en este artículo estudiaremos cuáles son sus principales síntomas, además de cómo se produce y qué podemos hacer para combatirla.

¿Cuáles son los síntomas de la gastritis nerviosa?

Al igual que muchos otros trastornos de la mucosa estomacal, la gastritis nerviosa presenta una serie de síntomas estrechamente relacionados entre sí. Hay que tener en cuenta que estos síntomas pueden presentarse de forma puntual (en el caso de la gastritis aguda) o continuada (en el caso de la crónica). A continuación veremos los más comunes.

Mujer con dolor de barriga

Dolor de estómago

El síntoma más evidente de esta dolencia es el malestar estomacal, que en periodos de estrés altos puede muy intenso. Según la describen las personas afectadas por la gastritis nerviosa es similar a la producida por una úlcera en el estómago. Al fin y al cabo, en ambos casos el problema se produce por una inflamación de la mucosa.

Saciedad prematura

Las personas con este trastorno estomacal a menudo señalan que su apetito disminuye considerablemente en los periodos en los que se ven más afectadas por él. De esta manera, es común que los pacientes disminuyan la cantidad de comida que ingieren al día, lo que puede afectar aún más a su bienestar.

Sensación de pesadez

También descrito como una sensación de que la comida se mantiene mucho tiempo en el estómago, este síntoma tiene que ver en realidad con una mala digestión de los alimentos.

Acidez

Al igual que en otros trastornos estomacales, uno de los síntomas más irritantes de la gastritis nerviosa es la acidez estomacal. Se trata de una sensación de quemazón en nuestro sistema digestivo que puede volverse especialmente desagradable en picos de mucho estrés.

Náuseas y eructos

Debido a que la comida no se está procesando de manera adecuada en el estómago, muchos pacientes también describen problemas como eructos y náuseas frecuentes.

Causas del trastorno

A diferencia de la mayoría de las enfermedades de la mucosa estomacal, que están provocadas por infecciones bacterianas, la gastritis nerviosa está causada únicamente por problemas emocionales. Problemas, como la ansiedad, el estrés o la frustración, si no se trabajan, pueden cronificarse y tener como efecto secundario este tipo de gastritis.

Si los problemas emocionales subyacentes se alivian, es posible que los síntomas de la enfermedad tan solo sean puntuales. Por el contrario, si tenemos una personalidad muy ansiosa, es posible que la gastritis nerviosa también se cronifique, de ahí que sea un problema que se deba abordar desde una perspectiva psicológica.

Mujer sufriendo ansiedad

Tratamiento

Debido a que este trastorno del funcionamiento estomacal está provocado por problemas emocionales, es importante combinar varios enfoques en la intervención. En general, los tratamientos deben enfocarse en tres variables: ayuda médica, gestión de las emociones y cambios en la dieta.

Veamos cada una de ellas.

Ayuda médica

Como la mayoría de las enfermedades relacionadas con la inflamación estomacal, los síntomas de la gastritis pueden paliarse utilizando medicamentos como el Omeprazol o el Melox. Estos protegen las paredes estomacales del exceso de ácido, disminuyendo las molestias.

Sin embargo, al igual que en el caso de los trastornos mentales, los tratamientos farmacéuticos deben servir tan solo como un complemento a los otros dos tipos, no utilizarse en exclusiva. Son buenos para enmascarar los síntomas, pero no para terminar con el problema de raíz.

Gestión de las emociones

Debido a que la principal causa de este tipo de gastritis es el estrés, la única forma de acabar con ella para siempre es aprendiendo a gestionar nuestras emociones negativas. Para ello, pueden ser útiles diferentes enfoques, desde el uso de técnicas de relajación hasta la psicoterapia.

Cambios en la dieta

Por último, se ha demostrado que algunos remedios naturales pueden ayudar a combatir la gastritis nerviosa. En combinación con los otros dos enfoques, una dieta adecuada puede ayudar a eliminar los síntomas más molestos de esta enfermedad estomacal.