Qué hacen las personas de éxito para trabajar menos y hacer más - La Mente es Maravillosa

Qué hacen las personas de éxito para trabajar menos y hacer más

Eva Maria Rodríguez 22 abril, 2016 en Psicología 1223 compartidos
Personas encajando dos piezas de un puzzle

La clave de la respuesta está en la propia pregunta: las personas de éxito consiguen más porque, en general, trabajan menos. A cambio, las horas que dedican a su trabajo son más intensas. Pero, ¿cómo es posible conseguir esto? Por simple que parezca, una de las claves de la productividad de las personas de éxito está en el tiempo que dedican a su descanso.

Pero no se trata de aplicar el típico tópico de “menos es más” o de reducir el tiempo de trabajo a unas cuantas horas diarias o unas pocas horas a la semana. Si quieres lograr el éxito en la vida tienes que trabajar -mucho y muy duro-, pero eso no significa que no puedas hacer nada más. De hecho, tienes que hacer otras muchas cosas.

Muchas personas creen que cuantas más horas estén trabajando más pronto conseguirán triunfar. Por eso dedican jornadas interminables a su trabajo, jornadas que continúan cuando llegan a casa y que se no cesan ni siquiera el fin de semana. Pero ese no es el camino.

Trabajar mucho para triunfar, pero no tanto

Un estudio de la Universidad de Stanford publicado en abril de 2014 encontró que la productividad por hora disminuye drásticamente cuando la semana de trabajo es superior a 50 horas y que la productividad disminuye tanto después de 55 horas que no hay razón para trabajar más. De hecho, las personas que trabajan hasta 70 horas (o más) por semana en realidad obtienen la misma cantidad de trabajo hecho que las personas que trabajan 55 horas.

Personas trabajando

Si echas cuentas verás que trabajar 50/55 horas semanales equivalen a hacerlo 10 horas diarias de lunes a viernes. ¿Te parece mucho? Podemos darle la vuelta. Trabajar 10 horas al día supone dejar libres 14 horas. Si le quitamos 8 de sueño todavía quedan 6 horas para destinar a cualquier otra cosa que no sea trabajo.

¿Duermes 8 horas diarias y tienes libres 6 horas al día? Para muchos esto es toda una utopía. ¿Qué harías si tu trabajo te dejara 6 horas diarias para otras cosas? Muchos darían lo que fuera solo por poder desayunar y comer con tranquilidad, porque sienten que ni para eso tienen tiempo.

Cambiar de ritmo para cargar las pilas

Las personas exitosas saben la importancia que tiene desconectar del trabajo al final del día y la que tienen los cambios de velocidad durante el fin de semana para actividades de relajación y esparcimiento. También saben el bien que les hace dedicar tiempo a su familia y amigos y ellos mismos.

Pero, seamos honestos, esto es más fácil decirlo que hacerlo. A continuación vemos unas cuantos cosas que las personas exitosas hacen para encontrar el equilibrio al final de su jornada y durante el fin de semana para llegar al trabajo al 110 por ciento cada mañana.

Desconectar en los periodos de descanso

La desconexión es la estrategia más importante de todas, pero también una de las más difíciles. ¿En qué medida eres capaz de olvidarte del e-mail, o del teléfono o las tareas pendientes en tu horario no laboral? Si continuas revisando el e-mail, atendiendo llamadas de teléfono o “haciendo papeles” de trabajo fuera de tu horario laboral realmente sigues enganchado al trabajo, aunque sea a medio gas.

Estar a disposición de tu trabajo 24/7 te expone a un bombardeo constante de los factores de estrés que te impiden volver a enfocarte y recargar las pilas. Si realmente necesitas atender algún asunto de trabajo, reserva un momento concreto de la noche o del fin de semana para hacerlo, en bloques pequeños y regulados de trabajo. Así aliviarás el estrés sin sacrificar la disponibilidad.

Aunque parece obvio, cada destacar en este punto que es fundamental tener un horario de trabajo bien definido que debes respetar tú mismo y hacer respetar a los demás. Una cosa es que el horario sea flexible y otra que pueda ser manipulado, estirado y retorcido de cualquier manera.

Hombre sentado en una silla descansando

Minimizar las tareas en los periodos de descanso

A pesar de que el descanso es importante, de vez en cuando nos encontramos que hay que hacer algunas tareas pendientes o urgentes. Pero también hay otras tareas que no tienen nada que ver con el trabajo que también tenemos que hacer y hay que dejarlas, precisamente, para los periodos no laborales.

Pero, ¿por qué será que las tareas de los fines de semana o de las tardes de descanso se alargan tanto como el tiempo que tenemos disponible? La clave está en la organización y la minimización de esas tareas.

El hecho de tener mucho tiempo para hacer algo no significa que haya que emplearlo todo en esa tarea pendiente, sea la que sea. Para evitar que esa tarea devore nuestro tiempo de descanso es necesario organizarla como cualquier otra tarea, asignarle un tiempo y un momento y respetar los plazos.

Reflexión y evaluación

La reflexión diaria y especialmente la revisión semanal son poderosas herramientas para la mejora. Analizar al final del día los logros obtenidos y utilizar el fin de semana para contemplar todo lo que se ha conseguido y lo que se puede mejorar ofrecen una nueva visión del trabajo.

El descanso te permite analizar las cosas desde una nueva perspectiva y plantear soluciones diferentes o alternativas a los problemas que van surgiendo. Problemas que, por otra parte, no siempre son fáciles de determinar si no nos paramos a observar lo que está pasando.

Pasar tiempo de calidad con la familia

Trabajar sin descanso es un mal hábito que aprendemos de nuestros mayores y que podemos trasmitir a nuestros hijos. El tiempo de calidad de un padre o madre supone poder disfrutar de tiempo libre con sus hijos, permitiéndoles olvidar por unas horas o días las tareas y obligaciones con los estudios.

Pero la semana está cargada de cosas que hacer, incluso cuando no se habla de trabajo. Por eso es tan importante encontrar un momento en el día en el que todo quede apartado para poder hablar y para poder disfrutar de lo que verdaderamente importa en la vida con los que más queremos.

Padres con niña en el campo

Levantarse siempre a la misma hora

Seguro que para muchos esta es la peor parte. De hecho, es tentador poder dormir más durante el fin de semana para ponerse al día con el sueño perdido. Pero dormir más, aunque nos haga sentir bien temporalmente, lo que hace es perturbar el ritmo circadiano, de modo que los ciclos del cuerpo para elaborar las fases de sueño que nos hacen sentir despiertos, descansados y frescos se alteran.

Una de estas fases implica preparar la mente para estar despiertos y alerta. Por eso, la gente que se despierta siempre a la misma hora suele hacer justo antes de que suene su despertador, ya que su cerebro está entrenado para estar listo a esa hora.

Cuando se duerme más allá de lo habitual durante el fin de semana, se termina con sensación de aturdimiento y cansancio. Esto no es sólo perjudicial para el día de descanso, sino que también hace que seamos menos productivos el lunes, debido a que el cerebro no está preparado para despertar a la hora habitual. Sin embargo, no todo van a ser malas noticias. Si realmente necesitas dormir más solo tienes que irte a la cama temprano.

Eva Maria Rodríguez

Profesora, escritora, blogger y madre de dragones. Espero que mi experiencia como madre, como educadora y como mujer sea de utilidad para tod@s los que leéis este blog.

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