Hedy Lamarr, biografía de una bella genio

Edith Sánchez · 18 agosto, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas el 18 agosto, 2019
Hedy Lamarr fue una mujer como pocas. Alternaba su trabajo como actriz de Hollywood con el diseño de inventos militares. En ambos campos tuvo un gran éxito, en medio de una vida marcada por la inestabilidad y la dificultad.

La vida de Hedy Lamarr es la prueba viviente de que, en muchas ocasiones, la realidad supera a la ficción. Ella fue la primera mujer en la historia en aparecer desnuda en una película comercial y, al mismo tiempo, una de las inventoras de lo que hoy conocemos como tecnología WiFi.

Hedy Lammar tiene una estrella en el paseo de la fama de Hollywood y otra en el Hall de la fama de los inventores. Era, sin duda alguna, una mujer que rompía todos los esquemas. Aportó valiosa información confidencial a los Estados Unidos en su lucha contra Hitler durante la Segunda Guerra Mundial. También se casó seis veces y luego permaneció soltera por 35 años.

Cualquier chica puede parecer atractiva. Todo lo que tienes que hacer es quedarte quieta y parecer estúpida”.

-Hedy Lamarr-

Esta combinación entre mujer fatal del cine e inventora superdotada hicieron de Hedy Lamarr un personaje único. Debido a una confusión entre su nombre de soltera, su nombre artístico y uno de sus nombres de casada, muchos nunca supieron que la inventora era la actriz y viceversa.

Hedy Lamarr mirando hacia arriba

Hedy Lamarr, sus primeros años

Hedy Lamarr nació en Viena (Austria), el 9 de noviembre de 1914. Fue la hija única de un banquero y una pianista, con grandes recursos y de origen judío. Desde que entró a la escuela destacó por su impresionante inteligencia, al punto que la mayoría de sus maestros la consideraban una superdotada.

Cuando tenía alrededor de 13 años fue acosada por un exhibicionista, cuando iba hacia su escuela. También se dice, sin que el dato sea confirmado, que fue víctima de una violación a muy corta edad.

Lo cierto es que esta chica comenzó a estudiar ingeniería en la universidad, con tan solo 16 años. Sin embargo, sintió el latido de su vena artística e interrumpió sus estudios para hacer cine.

En la película checoslovaca Éxtasis, Hedy Lamarr salió desnuda. Era la primera vez que se presentaba una escena de ese estilo, en el cine comercial. El director le había dicho que le haría tomas panorámicas, pero la cinta la mostró en planos muy cercanos.

Una tragedia privada

Friedrich Mandl era un magnate industrial que se obsesionó con Hedy desde que vio la película Éxtasis. Por eso, buscó a los padres de la actriz y arregló con ellos un matrimonio con la chica, que apenas iba a cumplir los 20 años. Finalmente, tuvo que casarse con aquel hombre, en contra de su voluntad.

Mandl era amigo personal de Hitler y de Mussolini. Fabricaba municiones para ambos. Además de eso, también era un marido patológicamente celoso. Compró todas las copias de la película en la que su esposa aparecía desnuda. De hecho, ella solo podía desnudarse si él estaba presente. Además, la encerró en la casa y le impidió realizar cualquier actividad por fuera del hogar.

Hedy se vio obligada a llegar a extremos para salir de esa esclavitud. Contrató una criada que se parecía físicamente a ella. Luego, la enamoró. Aprovechó una oportunidad para darle pastillas para dormir, tomó algunas de sus joyas y escapó por una ventana. Los guardaespaldas de su esposo la persiguieron sin éxito. Ella llegó a París en tren y allí comenzó una nueva vida.

París

Una mujer famosa y exitosa

Tras una breve estancia en París fue a Londres. Allí conoció a Louis B. Meyer, propietario de la Metro Golden Meyer. Hedy Lamarr vendió todas sus joyas y se embarcó en la misma nave en donde el cineasta viajaba a Estados Unidos. Durante el trayecto, que duró siete meses, ella insistió hasta convencerlo de que la contratara como actriz de su firma. Finalmente, lo logró.

Así fue como Hedy Lamarr se convirtió en una diva de Hollywood. Hizo cerca de 30 películas, algunas de las cuales fueron muy exitosas, como Sansón y Dalila. A comienzos de esa etapa de éxito, Hedy pidió colaborar con el ejército de los Estados Unidos en su guerra contra Hitler. Por su esposo, ella había tenido acceso a información confidencial de los nazis, que entregó a los Aliados.

También se dio a la tarea de realizar inventos militares para ayudar en la lucha contra el Eje. Inventó desde un escudo antiaéreo hasta algunas modificaciones aeronáuticas. A ella y a su amigo pianista George Antheil se les deben las bases de lo que hoy es el WiFi. A pesar de que patentaron el invento, solo se les otorgó un reconocimiento público por el aporte en 1997.

Hedy fue arrestada por robar en una tienda, en 1966. También adelantó unos absurdos procesos legales que le dejaron pérdidas solamente. Se cree que su salud mental no estaba bien del todo. En sus últimos años, se encerró en su casa y nunca más volvió a salir. Murió a los 82 años. Uno de sus tres hijos llevó sus cenizas hasta Austria, donde había pedido que la sepultaran.

Bernal, A. A. (1986). Super-hombre" versus" super-mujer: tiranía y sexo en" Pubis angelical", de Manuel Puig. Revista iberoamericana, 52(137), 991-997.