Hijos adoptados y la necesidad de conocer sus orígenes

Buena parte de los niños adoptados necesitan en un momento dado conocer sus orígenes biológicos para construir su identidad. Esto no tiene por qué afectar a la relación que tienen con su familia adoptiva.
Hijos adoptados y la necesidad de conocer sus orígenes
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater.

Última actualización: 15 agosto, 2021

Son muchos los hijos adoptados que, llegada la adolescencia, necesitan conocer sus orígenes biológicos. La Ley de Adopción Internacional el 28 de diciembre de 2007 nos recuerda que todos los niños adoptados, como también los concebidos mediante técnicas de reproducción asistida, tienen derecho a disponer de esta información cuando alcanzan la mayoría de edad.

Sin embargo, son muchos los que se encuentran con más de un problema. Abundan los que ven en sus orígenes un papel en blanco, un vacío sin forma que poco o nada responde a todas sus dudas. Las adopciones internacionales, por ejemplo, suelen ser un poco más complejas en este aspecto, y no es sencillo que una persona pueda llegar a conocer la identidad de sus padres.

Sabemos que aquellos que sí han logrado tomar contacto con sus orígenes demuestran unos índices de satisfacción más elevados. Es más, incluso se sienten más unidos aún a su propia familia adoptiva. Es como si, al saber de dónde venimos y dónde se sitúan nuestros orígenes, la identidad se trazara con más claridad.

Todo niño tiene derecho a  saber si es adoptado, como también lo tiene a conocer a su familia biológica si esto, es posible.

Madre hablando con uno de los hijos adoptados

Los hijos adoptados y la construcción de su identidad

Saber quiénes somos pasa en muchos casos por comprender de dónde procedemos. No importa que seamos adoptados y que la familia que nos ha criado sea cariñosa. La gran mayoría de los hijos adoptados suelen preguntar por sus orígenes llegados los 13 o los 14 años. Este, claro está, es un momento delicado —pero también esperado— por parte de los padres.

Destacar que existen muchos tipos de adopciones. Hay niños que llegan a su familia adoptiva teniendo ya una edad y habiendo convivido con sus padres biológicos. Otros llegan a un nuevo hogar siendo solo unos bebés procedentes de otro país.

Están los niños que son el resultado de la reproducción asistida o la gestación subrogada. Ahora bien, más allá de los métodos o mecanismos a la hora de llegar a un hogar determinado están las necesidades emocionales de estos niños. Saber de dónde proceden supone para ellos y sus padres entrar en un nuevo territorio no exento de ciertos miedos.

Comprender de dónde vienen es parte de su desarrollo personal

La sociedad de pediatría canadiense publicó hace unos años un estudio en la revista Paediatrics & Child Health. En él se defendió la hipótesis de que, a medida que un niño desarrolla su autoconcepto e identidad, va necesitando saber más cosas sobre él mismo. Saber que son adoptados abre a menudo una brecha que dificulta el poder crear una imagen positiva de su propia persona. Hay dudas.

Los niños que fueron adoptados siendo bebés necesitan de igual modo conocer sus orígenes tanto como quienes lo fueron teniendo ya cierta edad. Ahora bien, según este estudio, la cosa se complica más quienes tras sufrir negligencias en su familia de origen, fueron adoptados por sus actuales progenitores.

En estos casos evidencian sensaciones ambivalentes. No obstante, incluso en estas situaciones necesitan tomar contacto con sus raíces. Es un modo de integrar a esas figuras del pasado en su actual presente para tener una visión más completa de sí mismos y construir su identidad.

¿Tienen las familias la obligación de revelar a los hijos adoptados cuál es su origen?

¿Tienen derecho los hijos adoptados a saber que lo son? Trabajos de investigación, como los realizados en la Universidad de Cambridge, señalan que en la actualidad buena parte de los padres acaban informándoles sobre sus orígenes biológicos. Bien es cierto que hay quien decide no hacerlo, en especial en el caso de la reproducción asistida.

Ante este hecho es importante destacar un dato. Hay datos y múltiples informes que en muchos casos, los niños terminan descubriendo bien su origen adoptivo o bien, que nacieron a través de la inseminación de un donante. El hecho de no haberlo sabido antes a través de sus propios padres genera angustia psicológica. (Jadva, Freeman, Kramer y Golombok, 2009 ; Turner y Coyle, 2000).

Es sobre los 6 a 7 años cuando un niño comprende el significado de la adopción, pero es en la adolescencia cuando adquiere una mayor trascendencia y cuando piden conocer sus orígenes biológicos. 

padre e hija representando el amor a los hijos adoptados

¿Cómo actuar cuándo piden conocer a su familia biológica?

Los hijos adoptivos, como bien hemos señalado, tienen pleno derecho a conocer su origen. Este paso facilita la construcción de su identidad y además, el vínculo con la propia familia es más positivo al existir plena confianza. Ahora bien, es cierto que cada caso tiene su particularidad y lograr un encuentro con los padres biológicos no siempre es sencillo ni rápido.

Lo más adecuado es facilitar siempre una buena comunicación, apoyo y orientación a los hijos adoptados. En la actualidad existen múltiples organismos a los que se puede acudir para obtener dicha información. Lo ideal es iniciar esa búsqueda de los orígenes biológicos cuando el adolescente cuente con una adecuada madurez y estabilidad emocional.

Es posible que lo que pueda encontrar no se ajuste a sus expectativas (o todo lo contrario) por ello, es necesario que los padres les acompañen en ese proceso y estén mentalmente preparados para cualquier situación. Existen además profesionales especializados que pueden guiarlos en este tipo de vivencias. Sea como sea, el amor y la confianza de los progenitores es clave en todo momento.


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  • Understanding adoption: A developmental approach. (2001). Paediatrics & child health6(5), 281–291. https://doi.org/10.1093/pch/6.5.281
  • Ilioi, E., Blake, L., Jadva, V., Roman, G., & Golombok, S. (2017). The role of age of disclosure of biological origins in the psychological wellbeing of adolescents conceived by reproductive donation: a longitudinal study from age 1 to age 14. Journal of child psychology and psychiatry, and allied disciplines58(3), 315–324. https://doi.org/10.1111/jcpp.12667
  • Lamçe, J. y Çuni, E. (2013). El derecho de los niños a conocer su origen en la adopción y reproducción asistida médicamente. Mediterranean Journal of Social Sciences, 4 (6), 605.

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