Ikebana: el arte floral japonés para combatir el estrés y ser más feliz

Estefania Grijota Duran·
03 Febrero, 2021
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González al
03 Febrero, 2021
El ikebana es un arreglo floral que resalta las cualidades internas de las flores para expresar tus emociones ¡Te invitamos a hacer el tuyo!

A menudo, lo más simple es lo más bello. Tal y como nos lo recuerda Antoine de Saint-Exupéry en el Principito: “lo esencial es invisible a los ojos”. Una frase que esconde un significado muy similar al arte de el Ikebana o el denominado “camino de las flores”, un arreglo floral que puedes hacer tú mismo y que destaca por su simplicidad.

Pero, ¿en qué consiste el Ikebana y cuál es su finalidad? La historia de este arte se remonta en el Japón del S.VII, cuando unos misioneros budistas chinos comenzaron a practicar arreglos florales con el fin de ofrecérselos a Buda. De esta forma, se convirtió en una tradición japonesa que denominaron “camino de las flores”; una práctica en la que el uso y el significado de la naturaleza es la protagonista, en la que a través de las ramas de las flores y las hojas podemos desplegar nuestra creatividad y expresar nuestros sentimientos más profundos.

Mujer haciendo un Ikebana

Arreglar un Ikebana con paciencia y en silencio

Si bien, un Ikebana presenta varias formas de ejecución, la finalidad en sí misma no trata de plantar meras ramas u hojas al azar, sino que se volvió parte de la cultura japonesa a través del budismo y algunas de sus enseñanzas, como la conexión con uno mismo a través de la meditación.

Muchos de los que lo practican aseguran que cada camino debe realizarse con paciencia y en silencio, a través de la concentración para vivir el aquí y el ahora, una de las 4 claves del budismo para gestionar el estrés.

Así, a la hora de realizar tu Ikebana, podrás elegir tus propios colores, las formas y las líneas de ejecución que se entremezclan con la flora local y estacional de Japón, como algunos de los elementos naturales más populares, como es el bambú o los ciruelos.

El significado del término se amplió posteriormente para abarcar los diversos estilos del arte floral japonés. La primera escuela de arreglos florales la fundó en Japón Ono no Imoko a principios del siglo VII y se denominó Ikenobo; basada en una armonía de construcción lineal simple y una apreciación de la belleza sutil de las flores y el material natural.

Posteriormente, el Ikebana se dividió en varias escuelas de acuerdo con períodos históricos y diferentes teorías de composición artísticas como Ko, Ohara y Sogetsū, y para estilos individuales, rikka, shōka, nageire, moribana y zen’ei ikebana.

“Si permanece callada tu boca no tendrás conflictos con los demás, si permanece tu mente en silencio, no tendrás conflictos contigo mismo”.

-Buda-

Sus tres tallos principales: el cielo, el hombre y la tierra

El diseño básico del Ikebana presenta 3 tallos principales denominados “Shin”, “Soe” y “Hikae”. “Shin” es la raíz más larga, utilizada para representar el elemento del cielo. Le sigue “soe”, que generalmente representa al hombre, mientras que el “hikae” es el más corto y representa la tierra. Todos los tallos deben ser visibles en la composición final.

De esta forma, debemos imaginarnos una línea vertical en el medio del jarrón, alrededor del cual organizaremos estos tres tallos. Existen numerosos estilos y formas para crear un Ikebana, pero los más populares son el estilo Formal, el Nagerie, y el estilo Moribana.

El estilo Formal se caracteriza por  hacer uso de un fino alambre. Es el estilo más simplista que busca recrear el carácter de las plantas mediante paisajes escénicos y armoniosos. Lo que caracteriza al estilo Nagerie es el empleo de jarrones altos y de diámetros pequeños, y por su parte el estilo Moribana es, a menudo, el más sencillo, al realizarse en un recipiente plano.

“Todo el universo está contenido en una sola flor”.

-Toshiro Kawase-

Ikebana

¿Cómo hacer tu propio Ikebana básico paso a paso?

Las flores son la raíz de la felicidad. Esto es lo que Toshiro kawase, el principal maestro de Ikebana moderno de Japón asegura sobre este arte. Una forma de capturar la belleza natural para ganar conciencia de uno mismo y, en última instancia, la felicidad.

Así, os mostramos una guía paso a paso de cómo crear un Ikebana japonés sencillo, para que puedas comenzar tu propio arreglo floral.

  • Coge un recipiente horizontal a modo de jarrón y hazte con unos pinchos, llamados kenzan, para clavar los tallos.
  • Elige entre diferentes crásulas, plantas muy decorativas cuyo mantenimiento es mínimo y que tienen mucho movimiento, por lo que simulan muy bien la idea de la naturaleza.
  • Clava en primer lugar el cielo o Shin. Los tallos a utilizar pueden ser más finos o gruesos, y dependiendo de la elección el arreglo, se realizará de un método u otro.
  • Después clava en otro kenzan el Hikae o la Tierra.
  • Clava el Soe, que es el hombre, el intermediario entre el Cielo y la Tierra.
  • Y por último, llena el recipiente con un tercio, más o menos, de agua fresca.

Tu ikebana será la belleza resultante de la combinación de los colores, las formas naturales, la disposición de las líneas de las ramas, y en definitiva, el significado que le hayas querido dar como alguien que ha intervenido, y ha sido el intermediario entre un ser vivo y tu alma, tu yo interno, quien se ha acercado a la naturaleza para agradecer y dotar de valor a todo lo que nos ofrece. Una bonita unión impregnada de una bella filosofía de vida que nos acerca a nuestra parte más espiritual.