Influencers: 5 características

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 18 junio, 2018
María Alejandra Castro · 18 junio, 2018

Con las nuevas tecnologías, la comunicación ha multiplicado sus canales. Podemos transmitir lo que queremos decir de diferentes formas. En un principio lo hacíamos sólo a través de mensajes, ahora incluso podemos expresar nuestros gestos mediante los emoticonos elaborados. Una forma inigualable de mostrar lo que sentimos cuando no tenemos a la persona cerca o no nos atrevemos a hacerlo cara a cara.

Así, con esta nueva forma comunicar también surgen maneras de captar la atención de los demás. Una de ellas es el marketing digital: mediante diferentes estrategias publicitarias intenta que los potenciales consumidores adquiramos los productos que las compañías pretenden vender. Así, a través de la comunicación por las redes sociales las empresas actúan haciendo propaganda.

Ahora bien, ha surgido en la actualidad una forma nueva de llegar a las masas: los influencers. Este método lo utilizan las agencias del mundo digital para promocionar sus productos, pero también pueden transmitir mensajes de motivación y desarrollo personal, o simplemente para mostrar experiencias de vida.

“Lo único permanente en la publicidad es el cambio”.

-Anónimo-

Los influencers son creativos

Los influencers suelen ser personas creativas, originales por algo. Con su ingenio logran captar nuestra atención. Así acumulan seguidores y seguidores que quieren conocer todo aquello que hacen. A través de vídeos, fotos y comentarios captan nuestro interés, porque nos muestran ideas estupendas de manera original.

Entonces, los influencers se convierten en muchos casos en altavoces muy potentes para determinadas ideas e intereses. Cuidan lo que dicen, pero sobre todo cómo lo dicen. Saben que su público buscará reconocerles en su forma de expresarse, esa que les hace tan característicos.

Chico viendo a un influencer por el móvil

La creatividad en los influencers es tan importante como su inteligencia para adaptarse a su público actual y potencial. En última instancia, lo que buscan es generar más y más comunicación, de manera que el público no desconecte de su actividad.

La confianza: característica indispensable de los influencers

Muchos influencers gozan de la confianza de sus seguidores. Esto es algo que conocen muy bien las empresas que los contratan para que hagan promoción de sus productos. Cuentan con que sus seguidores van a seguir el camino y las recomendaciones del influencer, incluso siendo conscientes de que su mensaje está incentivado por un interés mercantil. En este sentido, lo que muchos influencers dicen para no perder credibilidad por los contratos firmados es que ellos solo recomiendan aquellos productos que les han gustado.

Es curioso, pero funcionamos así. Tendemos, por ejemplo, a darle una mayor credibilidad a las personas que han tenido éxito o que consideramos guapas. Además, al revés pasa justo lo contrario. Finalmente señalar que el número de seguidores que pueda tener un influencer refuerza a estos seguidores para practicar sus recomendaciones, incluidas las de consumo. Es muy fácil pensar: “si le siguen tantas personas, será que lo que dice está bien o es cierto”.

Asertividad

Los influencers son asertivos porque conocen sus derechos y los de los demás, y transmiten la información teniendo en cuenta estos principios (o al menos proyectan este rasgo en su imagen). La asertividad les permite comunicar lo que quieren de una forma eficaz, tan eficaz, que los seguidores terminan siguiendo sus consejos. Esta cualidad les favorece y la cuidan porque:

  • Hace que se sientan empoderados.
  • Aumenta su sensación de bienestar.
  • Mejora la comunicación.
  • Les da una mayor facilidad para controlar el medio.
  • Mejora las relaciones con sus seguidores.

La asertividad, esa apariencia de libertad y de fortaleza frente a los posibles condicionantes, es una de las cualidades que más les distinguen. Pensemos, ¿quién seguiría a alguien del que piensa que solo dice aquello que otros le dicen? Así, la independencia de criterio y opinión, manifestada a través de la asertividad, es una de las cualidades que se les atribuyen a los influencers.

Responsabilidad

E la imagen que proyectan los influencers también está incluida la de responsabilidad. Una responsabilidad que va unida al compromiso y a la identificación con el mensaje. Los seguidores suelen pensar que el influencer es plenamente consciente de todo aquello que dice y que lo dice porque no va a dañar a nadie que no se lo merezca.

Por otro lado, la responsabilidad también suele brillar en los influencers no solo como elemento de su imagen, sino también en forma de organización y compromiso. Igual que tiene un público que les sigue, en ellos suele crecer una sensación de deuda con este público. Suelen ser conscientes de que los ingresos que obtienen derivan precisamente de sus espectadores

Chica revisando los likes

Sociabilidad

Los influencers tienen una facilidad, ya sea natural o conseguida con trabajo, para relacionarse. Así, las compañías quieren a sus seguidores como consumidores, pero también a su capacidad de relacionarse para mantener los que existen y ganar nuevos.

La sociabilidad les ayuda a:

  • Conseguir más seguidores. Porque cuentan con una gran facilidad para relacionarse con los demás.
  • Ser empáticos. La mayoría de los influencers son capaces de conectar con los demás, y de ponerse en su lugar.

Todas estas cualidades les permiten generar vínculos con el otro. En este sentido, suelen ser muy hábiles para comprender patrones culturales e interpretar la actualidad, al igual que las necesidades de sus seguidores.

Ser influencer no es una tarea fácil. Requiere tiempo, esfuerzo y dedicación. Además de un proceso gradual en el que conseguir la confianza y el interés de quienes son, en principio, un público potencial. En este sentido, si llegar es complicado, mantenerse es todavía mucho más. De hecho, hay muchos que no soportan esta presión y terminan intentando escapar de esa notoriedad que tanto han buscado. Se trata de una “profesión” que no deja de tener, detrás del escenario en el que los actores se mueven, un oscuro camerino lleno de fantasmas con los que hay que saber lidiar.

“La influencia que la vida de una persona ejerce sobre la de otra es incalculable”.

-Ralph Bunche-