¿Cómo influye el deporte en nuestro cerebro?

Carolina López De Luis · 24 septiembre, 2016

El deporte es beneficioso para nuestra salud, nos ayuda a estar en forma, protegernos de muchas enfermedades, mejorar nuestro sistema inmunitario, etc. De esta manera, el deporte es uno de nuestros mejores aliados para llevar una vida sana y para que nuestro organismo funcione mejor.

El cerebro es uno de los grandes beneficiados por el deporte. Para llegar a esta conclusión, se han realizado numerosas investigaciones que han apoyado dicha hipótesis. Además, estas investigaciones se han completado con otras cuyo objetivo no era otro que especificar esta relación con más detalle.

Así, a continuación haré una lista con algunos de los estudios que encontraron en sus resultados la influencia positiva del ejercicio en diferentes procesos cognitivos.

1. Ejercicio aeróbico regular para mejorar la atención

Un grupo de  investigadores de la Universidad de Granada, liderado por Luque-Casado comparó dos grupos de adultos jóvenes: uno con un alto nivel de condición física y otro con un estilo de vida sedentario, durante la realización de una tarea cognitiva de vigilancia psicomotora de 60 minutos.

Se resgistró la actividad electrofisiológica en los participantes y se observó que aquellos con alto nivel de condición física mantuvieron una mayor amplitud en el potencial P3 , lo que se asocia a la capacidad de focalizar la atención de manera eficiente a lo largo de la tarea, en comparación con los participantes sedentarios.

La atención es una función cognitiva de alto nivel y está relacionada con todos lo procesos cognitivos. Los hallazgos sugieren que los sujetos que practican ejercicio presentan un funcionamiento bidireccional entre el sistema nervioso central y autónomo más eficiente, es decir, entre el cerebro y el corazón.

2. Para recuperar la función cognitiva después del ictus

Una revisión sistemática publicada en la Revista de Neurología  estudió  la relación entre el ejercicio físico y la recuperación de las funciones cognitivas dañadas a causa del ictus. El entrenamiento en fuerza/resistencia mejoraría en mayor medida la función cognitiva en general.

Por lo que la actividad física constituye una terapia prometedora para la recuperación de las personas han sufrido un ictus no solo en la función motora, como es de esperar, sino que los beneficios pueden ampliarse al plano cognitivo.

3. Como herramienta preventiva contra la demencia

Goma borrando un cerebro

Franco-Martínez, realizó otra revisión sistemática centrada en conocer la influencia que ejerce la actividad física sobre la función cognitiva de sujetos de edad avanzada, tanto sanos como con deterioro cognitivo, estos estudios indicaron que un mayor índice de actividad física se relacionaría con un menor deterioro en ambos grupos.

El ejercicio físico constituye una estrategia psicosocial prometedora para la intervención de adultos mayores con y sin signos de deterioro cognitivo. Apoyando dichos resultados, se publicó en la revista científica BMC Psychiatry, que mantener un vida activa puede ser un factor protector para el deterioro cognitivo y en algunos casos con mejores resultados que una intervención concreta.

Este hallazgo sugiere que  tener un estilo de vida activo puede diferir de las intervenciones de entrenamiento en la dosificación y la variedad de las actividades así como en la motivación intrínseca y el disfrute durante la realización de éstos. El ejercicio influye en la función cognitiva, la salud vascular y el metabolismo cerebral.  

4. Las migrañas y cefaleas tensionales se pueden combatir con deporte

Un estudio publicado en Revista de Neurología por Gil- Martínez realizó una revisión sistemática de todos aquellos estudios enfocados a combatir las migrañas y cefaleas mediante el aumento en la actividad física. Concluyeron que el ejercicio terapéutico disminuye la intensidad y frecuencia del dolor comparado con la situación previa.

El análisis cualitativo muestra una evidencia fuerte acerca de la ausencia de eventos adversos tras la aplicación de ejercicio terapéutico, esta falta de efectos secundarios puede tener ventajas respecto al uso de algunos fármacos.

Además, se demostró la efectividad del tratamiento de fisioterapia, incluyendo el ejercicio terapéutico, para disminuir la intensidad, la frecuencia y la duración del dolor en la cefalea tensional.

5. Nos ayuda a memorizar mejor

En el Instituto Donders del Centro Médico de la Universidad de Radboud en Holanda, se realizó un estudio con el objetivo de conocer el efecto de practicar deporte después de memorizar cierta información. Para ello, participaron 72 sujetos que estudiaron la posición de 90 dibujos durante 40 minutos, para después asignar a cada uno de los participantes a uno de tres grupos.

En el primero, los sujetos realizan ejercicio justo después de terminar la tarea de memoria, el segundo grupo 4 horas más tarde y el tercero no realizaba ninguna actividad física. 48 horas después, los sujetos volvían a hacer un test para observar qué recordaban de la tarea de memoria mientras se les realizaba un resonancia magnética.

Los resultados apuntaron a que los sujetos del grupo que había realizado ejercicio tras 4 horas de memorizar la tarea, retenía mejor la información que los otros dos grupos. Las resonancias magnéticas también mostraron representaciones más precisas en el hipocampo, área cerebral relacionada con el aprendizaje y la memoria, cada vez que el sujeto respondía de manera correcta.