Inteligencia maquiavélica: definición y características

Pedro González Núñez · 5 mayo, 2018

¿El fin justifica los medios? Según la inteligencia maquiavélica, al menos es así en parte. Pero antes de continuar, ¿sabías que la frase con que arranca este artículo atribuida a Nicolás Maquiavelo no es realmente suya? Lo cierto es que la escribió Napoleón Bonaparte en la última página de uno de sus libros de cabecera, El Príncipe, obra precisamente de este célebre escritor italiano.

Y ahora que hemos roto el hielo con esta anécdota, toca comenzar de lleno con el tema. ¿Es cierto que cualquier medio es bueno para alcanzar un fin? Una inteligencia maquiavélica te dirá que sí. Pero, ¿cómo sabemos si estamos ante este tipo de personalidad? Veamos en qué consiste y qué la caracteriza.

¿Qué es la inteligencia maquiavélica?

La inteligencia maquiavélica hace referencia a las estrategias sociales complejas. Actuaciones con las que un individuo trata de maximizar su éxito de forma directa o indirecta. Para ello, recurrirá al uso de comportamientos cooperativos o combativos, eligiendo el que piense que le puede reportar mayores posibilidades de adaptación en función de la situación.

Manipular a la pareja

Ahora bien, es importante no confundir este término con el maquiavelismo de la psicología social. En este caso, hablaríamos de una estrategia de comportamiento social en la que entra en juego la manipulación en beneficio propio y, generalmente, contra el interés de otros.

Sea como fuere, este tipo de inteligencia nace de lo que antaño fue una doctrina política. Así pues, las tesis de Maquiavelo fueron tan provechosas que han dado lugar a nuevas teorías, estudios y características para explorar el comportamiento humano.

Las características de la inteligencia maquiavélica

Llegados a este punto, vamos a conocer qué es lo que caracteriza a una inteligencia maquiavélica. No obstante, puede que una persona que goce de ella no muestre todas estas características, pero sí algunas de ellas.

En general, se pueden definir incluso como tendencias o generalidades que aparecerán aisladas o en compañía en función de cada individuo, su personalidad y su entorno social.

Cosificación del ser humano

Es muy posible que una personalidad maquiavélica presente ciertos rasgos sociópatas, ya que le cuesta mucho o es incapaz de empatizar con otras personas. No obstante, no siempre se muestra esta característica en su grado más extremo.

Al tener mermada capacidad para conectar con los demás, crean una división clara entre ellos y el resto, a los que pueden cosificar en diverso grado, ya que emocionalmente no existe conexión.

“Todo el mundo ve lo que aparentas ser, pocos experimentan lo que realmente eres”.

-Nicolás Maquiavelo-

Capacidad para detectar debilidades humanas

Una inteligencia maquiavélica tiene una elevada capacidad para encontrar las debilidades ajenas. Una vez las han localizado, usarán esta información en beneficio propio.

Veamos esta característica en un ejemplo sencillo. Una persona maquiavélica entablará amistad con alguien con buena imagen pública para escalar socialmente valiéndose de la relación. También adaptará su comportamiento a las variaciones que se produzcan: podrá cortar con esta mistad si el “amigo” deja de gozar de buena reputación.

Tendencia a manipular a los demás

En sintonía con la característica anterior, muchas de las estrategias que utilice pasarán por utilizar a los demás como meros instrumentos. Además, como es conocedor que su forma de actuar no es bien considerada, intentará cuidarse mucho de que el otro se dé cuenta de sus verdaderas intenciones. Así, por ejemplo, no dudará en afirmar que se le olvidó hacer aquello que prometió en reciprocidad cuando haya conseguido lo que pretendía. Incluso, podrá darle la vuelta a la situación y acusar a los demás de interesados.

“Nunca intentes ganar por la fuerza lo que puede ser ganado por la mentira”.

-Nicolás Maquiavelo-

Mano manipulando dos monigotes

Control de los impulsos

Son personas poco impulsivas, aunque a veces se escuden precisamente en los impulsos para justificar su comportamiento. Forma parte de su teatro. En realidad, la mayoría de sus acciones están planificadas y tienen un objetivo medido, claro y definido.

Metas ambiciosas

Suelen mostrar personalidades consideradas altamente inteligentes. Por ello buscan siempre metas muy ambiciosas, a las que dedican mucho tiempo y esfuerzo. Sus maquinaciones se enfocan en sacar provecho de otras personas en beneficio propio, por lo que todos sus planes se trazan para obtener un fin que consideran elevado. Una vez que han actuado, suelen contar con una buena dosis de paciencia para esperar los resultados y en muy pocas ocasiones se pondrán nerviosos.

Foco en el largo plazo

Ser pacientes e inteligentes hace que se sientan cómodos trazando planes con resultados a largo plazo. A menudo sus metas se proyectan hacia un futuro relativamente lejano, ya que son conscientes de que sus objetivos son importantes, requieren de acciones complejas y saben que para que todo salga bien han de evitar la impulsividad, pensar fríamente y en plazos largos.

Además, la inteligencia maquiavélica se caracteriza también por la falta de remordimientos y el constante desarrollo de planes. ¿Conoces a alguien así? Esperemos que esta información te ayude a reconocerlo y evitar que termines siendo una víctima de sus planes.