El socioconstructivismo en la educación

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 19 enero, 2018
Alejandro Sanfeliciano · 19 enero, 2018
El socioconstructivismo en la educación sitúa la mirada en el alumno, como ser social inmerso y responsable en su propio aprendizaje. Estamos ante un enfoque altamente efectivo en las dinámicas cotidianas del aula.

A lo largo de la historia, la psicología educativa ha planteado diversos enfoques para aplicar en la enseñanza. Cada uno de ellos ha tenido sus ventajas e inconvenientes, pero todos han aportado datos para su mejora. Uno de los más relevantes ha sido sin duda el socioconstructivismo en la educación, con Lev Vigotsky como su máximo representante.

En general, el enfoque socioconstructivista nos plantea dos premisas educativas principales. La primera de ellas es que el conocimiento es construido por el alumno, por lo tanto la educación tiene que instruir entorno a ello. La segunda, que destaca en gran medida el contexto social, ya que los individuos viven y aprenden a través de una cultura. Por ello, la educación no se puede aislar de la sociedad y debe estar contextualizada.

Ahora bien, el socioconstructivismo en la educación plantea diversas innovaciones dentro del aprendizaje y la instrucción en el aula. Los pilares que sustentan esta perspectiva son el andamiaje, el aprendizaje situado, la tutoría y el aprendizaje cooperativo. Veamos en qué consisten.

“El maestro debe adoptar el papel de facilitador, no proveedor de contenido”

-Lev Vygotsky-

Profesora ayudando a su alumna favoreciendo la inclusión

El socioconstructivismo en la educación ¿en qué consiste?

Desde un punto de vista psicológico, son muchos los autores y expertos que ven el socioconstructivismo en la educación como un enfoque clave y facilitaror (Coll, 2001; López, 1997; Carretero, 2001; entre otros). La razón de ello estriva, en que el modelo de Vygotsky, aportan estrategias valiosas para las dinámicas del aula.

Así, estudios como los llevados a cabo en la Universidad d Turquía por la doctora Raja Hussain, evidencian los claros beneficios que tiene esta perspectiva para mejorar las distintas competencias en los alumnos. Veamos por tanto en qué consiste el socioconstructivismo en la educación.

El andamiaje

El andamiaje es el concepto utilizado en educación para denominar al conjunto de orientaciones, ayuda e información que reciben los niños en su proceso de enseñanza por parte de los profesores.

  • Por ejemplo, si un estudiante está aprendiendo una tarea nueva el profesor suele dar una instrucción directa. Mientras que si el alumno tiene nociones sobre tema, se proporciona un apoyo leve. De ese modo, el alumno siempre asume un papel activo en su propio conocimiento.
  • En la perspectiva del socioconstructivismo en la educación existe un concepto ampliamente relacionado con esto conocido como la zona de desarrollo próximo (ZDP) de Vigotsky.
  • Este se refiere al potencial de los alumnos y cómo desarrollarlo. En concreto, se define como la distancia entre el nivel de desarrollo efectivo del alumno, es decir, aquello que es capaz de hacer por sí solo y el nivel de desarrollo potencia o lo que podría conseguir con ayuda.

El aprendizaje situado

Desde los paradigmas socioconstructivistas aislar al individuo de la sociedad y la cultura carece de sentido. Ya que todo nuestro mundo es construido según las influencias del conocimiento social adquirido. Por lo tanto, la instrucción no puede estar descontextualizada de la vida de cada uno de los alumnos.

  • A la hora de guiar el aprendizaje de un estudiante es necesario conocer su contexto social y la cultura que le rodea.
  • Por ejemplo, la instrucción no puede ser igual para un alumno que viva en un contexto donde hay gran hábito de lectura, que para otro que no tenga acceso o hábito de lectura.
  • Desde esta perspectiva se llega a la conclusión de que una enseñanza general para todos los alumnos tienen provoca una gran cantidad de déficits y desigualdad entre los estudiantes.

Así, el aprendizaje situado es un aspecto esencial en el socioconstructivismo en la educación. Además, los estudios sobre esta técnica han demostrado que los estudiantes se benefician cuando los profesores la aplican. Una relación de aprendizaje contextualizada entre el alumno y el profesor ayuda a fomentar la empatía y los recursos disponibles a la hora de instruir.

La tutoría

La tutoría es, básicamente, una relación de aprendizaje entre un experto y un aprendiz. Esta puede tener lugar entre un profesor y un estudiante o entre un estudiante avanzado y otro menos avanzado.

  • Otra estrategia interesante es la tutoría entre iguales. En este caso, un alumno apoya el aprendizaje de otro alumno. Esta modalidad involucra a los estudiantes en un aprendizaje activo y permite al profesor guiar y supervisar lo que aprende cada uno.
  • Además, en esta relación los dos alumnos se ven ampliamente beneficiados. Por un lado, el tutor afianza sus conocimientos a través de la enseñanza y por el otro, el aprendiz recibe un apoyo escolar individualizado que mejora su aprendizaje.

La tutoría es una estrategia eficaz que beneficia a quienes la ponen en práctica, ya que cuanto más individualizada sea la instrucción más beneficios y avances aportará al alumno.

Maestro con alumnos

El aprendizaje cooperativo

Otro de los pilares importantes del socioconstructivismo en la educación es el aprendizaje cooperativo. Este tiene lugar cuando los estudiantes colaboran para aprender a través de la ayuda mutua. Al tener cada uno de ellos una representación independiente de la realidad construyen juntos un aprendizaje más rico y fructífero.

  • Además, los estudios sobre la cooperación en el aula nos han mostrado multitud de técnicas eficaces que mejoran el aprendizaje de los alumnos.
  • Estas estrategias destacan por aumentar la motivación de los estudiantes. Además, favorece una interdependencia y una relación de enseñanza entre iguales. Y en última estancia, crear una comunidad cooperativa entre alumnos, profesores y familias.

Como vemos, el socioconstructivismo en la educación aporta un paradigma innovador e interesante. Las premisas de este enfoque nos permiten entender las diferentes formas de construir la realidad de los alumnos y actuar en consecuencia, haciendo hincapié en la enseñanza individualizada y focalizada en el aprendizaje activo.

 

  • Coll, C. (2001). Constructivismo y educación: la concepción constructivista de la enseñanza y el aprendizaje. Madrid: Alianza Editorial, 157-186.
  • Cubero, R. (2005). Perspectivas constructivistas. La intersección entre el significado, la interacción y el discurso. Barcelona: Grao