Irena Sedler, biografía del ángel polaco

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga María Prieto
· 22 diciembre, 2018
Irena Sedler se destacó por rescatar a miles de niños judíos del gueto de Varsovia. Esta es parte de su historia.

Irena Sedler trabajaba como enfermera en el departamento de Bienestar Social de Varsovia, el mayor órgano gestor de los comedores comunitarios de la ciudad, cuando Alemania invadió Polonia en 1939. Discreta y valiente, Sedler salvó la vida de más de 2500 niños durante el conflicto armado, pero su hazaña tardó muchos años en ser conocida. No fue hasta 1999, cuando esta heroína fue descubierta por un grupo de estudiantes de Estados Unidos mientras realizaban un trabajo sobre el holocausto.

La historia de Irina Sedler cayó en el olvido durante casi medio siglo; hasta entonces, nuestra protagonista seguía siendo una mujer valiente, pero desconocida fuera de Polonia. Tampoco era demasiado mencionada por los medios de comunicación e historiadores de su país; debido, en gran parte, a los años de oscurantismo comunista, que habían borrado su gesta de los libros de historia, según las investigaciones realizadas.

Primeros años

Sobre su infancia poco se ha profundizado. Se sabe que su padre fue un médico rural que falleció cuando ella tenía 7 años de edad. Fue él quien inculcó en su hija los valores que le llevaron a salvar miles de vidas humanas y del que heredó su gran coraje. De él siempre recordaría dos reglas que cumpliría durante toda su existencia: ayudar siempre a quien lo necesite y trabajar por el bien de la comunidad. Por ello, fue una mujer caracterizada por su discreción, que se limitaba a cumplir con su trabajo y a ayudar a sus semejantes.

Irena Sedler nació en 1910 en Varsovia. Desde su más tierna infancia sintió simpatía por la población judía, que en la etapa anterior al estallido de la Segunda Guerra Mundial vivían oprimidos por el gobierno polaco. Cuando comenzó su carrera de enfermería abanderó la causa contra la discriminación a la que eran sometida los judíos. Como resultado, fue expulsada de la Universidad de Varsovia durante tres años; después ingresó de nuevo en la facultad y logró terminar sus estudios.

Irena Sendler

La labor humanitaria de Irena Sedler

En el año 1939, en plena invasión de Polonia por parte de los alemanes, Irena trabajaba como enfermera en Varsovia, siendo responsable de los comedores comunitarios. Se esforzaba incansablemente para aliviar el sufrimiento de miles de personas. Gracias a ella, estos comedores proporcionaban comida para los huérfanos, ancianos y pobres. Además, entregaban ropa, medicinas y dinero.

En el año 1942, como respuesta a la creación de un gueto en Varsovia por parte de los nazis, Sedler se alistó en el Consejo para la ayuda a los judíos, conocido como Zegota.

Atónita ante las atrocidades a las que se enfrentaba cada día, no tardó en proponer a las familias judías la posibilidad de sacar a sus hijos del gueto con su ayuda. Su objetivo era que pudieran sobrevivir al genocidio. Muchas de estas madres aceptaban con resignación la ayuda de Irena, a pesar de saber que no volverían a ver a sus hijos. Así empezó la labor humanitaria de Sedler.

Para la evacuación de los niños, utilizaba cualquier subterfugio a su alcance. De hecho, logró sacar a muchos pequeños en bolsas de basura, ataúdes, ambulancias o haciéndolos pasar por enfermos con tifus.

Durante un año y medio, desaparecieron más de 2500 niños del gueto. Para ello, Irena utilizó una acreditación de la oficina sanitaria de Polonia, ya que los alemanes no se atrevían a supervisar a la población enferma por miedo a ser contagiados.

Conseguí, para mí y mi compañera Schultz, identificaciones de la oficina sanitaria, una de cuyas tareas era la de lucha contra las enfermedades contagiosas. Más tarde, tuve éxito en conseguir pases para otras colaboradoras. Como los alemanes tenían miedo de que se desatara una epidemia de tifus, toleraban que los polacos controláramos el recinto”.

-Irena Sandler-

El archivo Sedler

Su heroicidad continuó una vez que logró sacar del gueto a muchos de los niños que allí se encontraban. El deseo de que estos pudieran recuperar algún día a sus familiares, su historia personal y en definitiva, sus raíces eran sus principales motivaciones. Para ello creó un archivo para registrar a cada niño y la identidad de las familias de acogida. Y para más seguridad, introdujo todos los datos escritos en tarros de cristal y los enterró en el jardín.

No tardaron mucho tiempo los nazis en enterarse de las actividades altruistas de Irena. Y en octubre de 1943 fue detenida por la Gestapo. Pese a la tortura, no desveló en ningún momento los datos de los niños ni los nombres de sus colaboradores. Finalmente fue sentenciada a muerte, pero gracias a la ayuda de un soldado nazi pudo escapar de la prisión. Su nombre se anotó en la lista de ejecutados, pero esto no fue obstáculo para continuar con su labor, ya que adoptó una falsa identidad.

Finalizado el conflicto, Irena Sedler entregó la lista de nombres enterrada en el jardín al Comité de salvamento de los judíos supervivientes. Sin embargo, cuando se intentó entregar los niños a sus familias, una gran parte de las mismas habían fallecido en campos de concentración. De esta manera, buscaron familias adoptivas para algunos de ellos y orfanatos para otros. Estos últimos acabaron trasladados a Palestina poco a poco.

Irena Sendler

Irena Sedler: reconocimientos y condecoraciones

Tras décadas de vida anónima, se publicó su fotografía en los periódicos. Fueron muchos quienes reconocieron en aquella mujer a la enfermera que salvó sus vidas. Irena Sedler recibió, entre otros reconocimientos, la más importante condecoración de Polonia: la Dama de la Orden del Águila Blanca. En 2007 fue candidata al Premio Nobel de la Paz, aunque finalmente no lo consiguió. Falleció el 12 de mayo de 2008, a la edad de 98 años.

Sedler nunca pensó que recibiría homenaje alguno por su altruismo. Tampoco por soportar las torturas de los nazis. Ni por pasar décadas hostigada por el régimen comunista que siguió a la guerra. No le importó. Para ella siempre fue más importante la labor de ayudar a los demás que cualquier tipo de reconocimiento.

Estos actos fueron la justificación de mi existencia en la tierra, y no un título para recibir la gloria“.

-Irena Sedler-

“]

  • Bilvao, P., & Paola, L. (2012). Irena Sendler. Una enfermera ejemplo de amor a la libertad. Investigación y Educación en Enfermería30(2).
  • Del Valle, M. (2008). Irena sendler. La enfermera heroína del ghetto de varsovia. Revista Científica de la Sociedad Española de Enfermería Neurológica27(1), 31-33.
  • Orozco, L. A. (2011). Irena Sendler,“el ángel del Gueto de Varsovia”. Ecclesia25(1), 117-119.