Jerry Maguire: cuando menos es más

18 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
Jerry Maguire es un hombre que conoce el mundo del éxito como agente en Sports Management International. Sin embargo, tras una crisis existencial escribe una declaración de objetivos a su empresa. Tras ello, le despiden, abriendo una nueva oportunidad para él.

Tom Cruise está en estado de gracia en Jerry Maguire, interpretando a un hábil agente deportivo. Jerry decide que su profesión, despiadada y poderosa, necesita un enfoque más sensible. Los atletas son las vacas en efectivo y el trabajo de los agentes es extraer hasta el último centavo de sus carreras deportivas a corto plazo. El agente deportivo Jerry Maguire no solo está atrapado en este mundo, sino que ha sido una fuerza impulsora en su crecimiento.

Como agente superior en Sports Management International, Jerry es, sin duda, un maestro de su universo. El problema es que la mente, la boca y el alma de Jerry suelen estar en piloto automático. Es bueno en la amistad, pero (como testifican sus numerosas ex novias) malo en la intimidad. Aún así, Jerry no tiene absolutamente nada de malo que una dosis repentina de fracaso no pueda curar.

Con este argumento tan hollywoodiense, Jerry Maguire marcó un éxito de taquilla. Esta comedia tiene todo a su favor, entre las que destaca la actuación más atractiva de Cruise desde Risky Business. Tuvo una recepción agradable de la crítica y se definió como una de las películas más representativas de esa maravillosa época de la cultura pop en el cine y la música -la década de los 90-.

El poderoso Jerry Maguire

Un día cualquiera, el exitoso y vibrante Jerry Maguire consigue ver el lugar al que se dirige. Lo ve en la mirada de un niño cuyo padre, estrella del hockey, ha sufrido otra conmoción cerebral y a quien Cruise, con letreros de comisión en sus ojos, lo alienta a volver al hielo lo antes posible.

Por la noche, solo en su habitación de hotel, escribe espontáneamente una conmovedora y visionaria declaración de objetivos para su empresa, titulada “Las cosas que pensamos y no decimos: el futuro de nuestro negocio”. El resultado: lo despiden inmediatamente. Despojado de su trabajo y en buena medida, lo que pensaba su identidad, el tenaz y desamparado Jerry se ve obligado a comenzar de cero.

Jerry Maguire: cuando menos es más

A diferencia de las agencias de talentos, cuyo comportamiento puede ser moldeado y suavizado por psicólogos internos, Sports Management International rápidamente despide a Jerry. No tiene tiempo de mantener a sus clientes potenciales y es ridiculizado por el equipo directivo.

La única que se pone de su lado es Dorothy (Renee Zellweger), una secretaria del personal que deja de trabajar con él. Jerry y Dorothy pronto descubren que la lealtad no es un rasgo entre los clientes malcriados de Jerry, ya que solo un futbolista estelar de segunda categoría (Cuba Gooding Jr.) decide quedarse con Jerry.

Incapaz de mantener a ninguno de sus clientes, excepto al bullicioso e impulsivo Rod Tidwell (Cuba Gooding, Jr) Jerry sale de la agencia, seguido impulsivamente por una secretaria, Dorothy Boyd ( Renee Zellweger ). Ella es una madre soltera que está enamorada de Jerry y también de su declaración de objetivos.

Dorothy es el tipo de mujer dulce y sincera que Jerry suele evitar. Su novia, Avery Bishop (Kelly Preston) es la antítesis de lo que representa Dorothy. Está acostumbrada al dinero sin ninún tipo de límite ético y ve a Jerry en términos de éxito o fracaso, por lo que terminan la relación.

Relaciones nuevas que lo cambian todo

Jerry ahora está solo y es cuando llega “la joya de la corona” de la película. El gran Jerry Maguire se encuentra con el hijo de Dorothy, Ray (Jonathan Lipnicki): un adorable niño de 5 años que parece Elton John en pequeño tamaño y que se disculpa al pronunciar la palabra “puto”.

A partir de ahí, todas las relaciones de Jerry serán significativas. Sentirá la ternura infinita hacia el niño, además de un amor sincero hacia una mujer que lo ama por lo que es y no por lo que tiene. Experimentará la lealtad de un cliente a sabiendas de que Jerry está completamente arruinado.

Su declaración de intenciones para la empresa no era más que un desahogo personal. La nueva realidad le muestra lo equivocado que ha estado hasta ese momento. Jerry comienza a rodearse de relaciones significativas, sin abandonar el espíritu emprendedor y constante que demanda el entorno laboral en el que se mueve.

Dorothy con su hijo

Una comedia que te da un rato agradable, pero que no se atreve a llegar a la profundidad

Esta maravillosa comedia, dirigida con un ligero toque por Cameron Crowe, a mitad de camino se convierte en un drama sentimental más común. Tom Cruise comienza a hacer ese gesto molesto que hace con los ojos cuando quiere transmitir una gran emoción.

Se mezclan los elementos clásicos de Hollywood: cinismo y romanticismo, sarcasmo rígido y, en ocasiones, un sentimentalismo poco controlado. Sin embargo, genios como Frank Capra, Howard Hawks o Billy Wilder son difíciles de igualar en ese terreno.

Aunque el escritor y director de “Maguire”, Cameron Crowe es bueno, no está del todo en su liga. En cualquier caso, lo maravilloso del cine es poder elegir una película más entretenida sin tanta exigencia cuando apetece. Y en ese sentido, Jerry Maguire da en el clavo.