La adicción al sexo o satiriasis

La adicción al sexo o satiriasis, un verdadero problema

Sonia Viéitez Carrazoni 24 noviembre, 2012 en Actualidad y psicología 39 compartidos
Pareja teniendo relaciones sexuales

La  adicción al sexo o satiriasis,  se considera en psicología, un  trastorno de la personalidad que describe la adicción al sexo, como una patología. Todas las adicciones son perjudiciales, pero algunas son particularmente más delicadas que otras. Si podemos comprender que ludópatas o alcohólicos deberían de prescindir de juego o alcohol, también podríamos entender que los adictos al sexo o consumidores compulsivos de comida (bulímicos) no pueden erradicar absolutamente esa adicción, pues comida y sexo son necesarios en su razonable medida.

La adicción al sexo según el DSM-V

El DSM-V  (Manual de Trastornos Mentales) denomina la adicción al sexo, como un trastorno de la Hipersexualidad”. Un trastorno obsesivo compulsivo, por el cual los afectados son absolutamente incapaces de controlar voluntariamente sus pensamientos. Sería necesario añadir, que según expertos psiquíatras, todos aquellos actos obsesivos que dificulten nuestra capacidad para desarrollar una vida normal, interfiriendo en nuestro ámbito social o laboral, puede considerarse claramente, como un trastorno patológico.

Los datos estadísticos que se conocen (estudios de sexólogos), no parece que hablemos de una adicción tan reducida. Tres millones de personas en España, 19 millones en EEUU, 3 en Argentina, etc tienen adicción al sexo. Debemos de comprender, que una persona puede tener una vida sexual muy activa durante toda su vida, y no por ello considerarlo adicto.

El adicto, no está satisfecho consigo mismo, no tiene  control sobre las acciones que realiza a pesar de que su conducta le obliga a padecer por ello un estado de ánimo negativo. Como todas las adicciones, el adicto al sexo a medida que pase el tiempo, necesitara más y mejores estímulos para calmar su necesidad, aunque ese placer sólo sea momentáneo y en breve regrese a un circulo autodestructivo, en búsqueda de nuevos objetivos que sacien su inquietud. Recurrir compulsivamente al sexo, puede indicar la necesidad de llenar nuestra soledad o vacío existencial,  con agentes externos que alimenten nuestra autoestima.

La adicción al sexo implica  habitualmente, un gran consumo de pornografía, las citas o encuentros sexuales son múltiples en una sola noche, (con personas conocidas o a través de la prostitución) y recurren de manera compulsiva a la masturbación. Si esta manera de interpretar el sexo, anula  o interfiere en nuestro día  a día, podemos considerarnos adictos al sexo. Como ocurre en todas las adicciones, el paso imprescindible para salir de ellas, consiste en aceptar el problema como algo real que manipula y perjudica nuestra actividad diaria. Buscar apoyo profesional, y contactar con centros especiales, adaptados a este conflicto sexual, son las mejores expectativas para alcanzar una solución.

Sonia Viéitez Carrazoni

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