La alexitimia o incapacidad de sentir emociones propias

Jesús Jiménez · 25 abril, 2013

Según estudios recientes, elaborados por la Sociedad Española de Neurología (SEN), 1 de cada 7 personas siente serias dificultades para interpretar y sentir sus propios sentimientos. Es lo que se llama alexitimia.

En otras palabras, una persona que sufre alexitimia no puede reconocer y poner nombre a sus emociones. Y este hecho supone una importante interferencia en la vida cotidiana del paciente, dificultándole enormemente las relaciones interpersonales.

“La persona inteligente emocionalmente tiene habilidades en cuatro áreas: identificar emociones, usar emociones, entender emociones y regular emociones.”

-John Mayer-

Este término, alexitimia, lo acuñó por primera vez en 1972 el profesor de psiquiatría Peter Sifneos. Con él pretendía referirse a un trastorno que imposibilita a la persona detectar sus propias emociones, por lo tanto, es incapaz de darles un nombre a la hora de expresarlas verbalmente.

Alexitimia, un trastorno en auge

Mujer rodeada con aros que tiene alexitimia

La alexitimia ha experimentado un crecimiento muy importante en los últimos años, debido a la extrema competitividad vivida en determinados centros de trabajo y profesiones en particular. Esta enfermedad, se caracteriza por la incapacidad de identificar palabras, hechos y personas, con sentimientos.

Expresiones como “te quiero” o “perdón”, llegan a ser irrelevantes para las personas afectadas. Dicha enfermedad tiene especial incidencia en grandes empresas. Este desorden tiene una influencia muy importante en la productividad de los trabajadores, y se cree que existe una importante relación con las oleadas de suicidios acontecidas en algunas de las empresas más importantes del mundo.

Un factor característico de quien padece esta patología es el desprecio que ejerce hacia sí mismo, ya que son conscientes de su incapacidad para expresar sus propios sentimientos hacia otras personas, sintiéndose en muchos casos inútiles.

Las causas de la enfermedad

La alexitimia puede originarse a consecuencia de un desarrollo inapropiado de las estructuras neuronales durante la infancia, o como resultado de traumas emocionales de carácter excepcional. Durante la infancia, sobre todo en la etapa de 0 a 3 años, el sistema límbico, responsable de la percepción de las emociones y la gestión de las respuestas de dicho carácter, es programado prácticamente en su totalidad.

Por ello, problemas de afectividad durante la infancia pueden ejercer una importancia decisiva para la adquisición de la alexitimia. También pueden hacerlo déficits en el proceso de asociación de palabras y expresiones del lenguaje con los sentimientos.

Mujer llorando que no reconoce sus sentimientos

Cómo se comporta una persona con alextimia

Las personas que sufren este trastorno muestran unos comportamientos bien definidos. Entre ellos se pueden destacar los siguientes:

  • Tienen una vida interior muy pobre, con poca capacidad para la introspección o la ensoñación.
  • Muestran una ausencia casi total de empatía, son incapaces de reconocer las emociones de los demás.
  • Les cuesta relacionarse y mantener afectos con los demás.
  • Tienen tendencia a la dependencia emocional o al aislamiento social.
  • Hablan poco, son serios y retraídos.
  • Suelen ser muy impulsivos, pueden reaccionar de manera desmesurada ante emociones que ellos no pueden identificar o reconocer.

“Conocerse a sí mismo es el principio de toda sabiduría.”

-Aristóteles-

La importancia de las emociones

Aunque en los últimos años, la sociedad ha llegado a menospreciar de manera importante la manifestación de sentimientos y emociones humanas, la realidad es que las emociones tienen una incidencia mucho más importante de lo que creemos, tanto en los procesos de aprendizaje, y razonamiento como en otros aspectos, como la productividad en el trabajo.

Algunas de las empresas más importantes del mundo están esforzándose cada vez más en estudiar en efectuar cambios en sus centros de trabajo, para optimizar los factores que permitan convertir dicho lugares, en zonas menos impersonales, dados los impresionantes resultados de los estudios realizados sobre cómo las emociones positivas influyen directamente en la capacidad de trabajo de los trabajadores.