La amnesia del jefe avispón

LA AMNESIA DEL JEFECITO AVISPON

CATARINA DE CUENTOS 8 mayo, 2013 en Emociones 20 compartidos

Este era un avispón jefecito que se la pasaba de mal humor, pero lo peor de su mal humor no era su arrogancia o sus frases incomprensibles sobre políticas y procesos, sino que el mal humor le provocaba amnesia.

Entonces cuando llegaba todo su equipo de avispas éste les decía:
"Muevan todas las ramas hacia el otro extremo del árbol" Gritaba enérgicamente.
Las avispas obedecían sin pensar y al término de la jornada todas las ramas ya estaban del otro lado.

El jefecito avisopón llegaba de sus compromisos a revisar si sus órdenes fueron cumplidas, mientras que las avispas muy orgullosas esperaban la felicitación.
"¿Que es esto? ¿Quén les dijo que hicieran esta catástrofe?" Decía sin mirar de frente a las avispas.

Una avispa, la mas valiente, le respondió:

"Señor jefecito avispón, es que usted dijo…"
¡¿Yo dije?! ¿Que no sabe usted, avispa atrevida que toda orden debe ser solicitada por escrito? Esto alguien lo hizo sin mi consentimiento y quiero que éstas ramas estén al pie del árbol mañana al medio dia. Mañana recibirán por escrito mi orden" Dijo el jefecito avispón y se fue con su maletín casi vacío.

Las avispas quedaron muy confundidas, incluso unas se estremecieron al pensar que tal vez se quedarían sin trabajo, otras sintieron impotencia y unas cuantas más, dudaron si acaso todas ellas habían oido mal y su jefecito avispón tenía razón en regañarlas. Y como no se ponían de acuerdo, perdieron el control y casi se les rompe el puente colgadizo que conduce a la salida.

A la mañana siguiente, las avispas no recibieron la orden por escrito, pero confiaron en que todas habían escuchado exactamente lo mismo y trabajaron duro para cumplir en tiempo.

Pero el jefecito avispón no se apareció, por lo que todas las avispas se sentian ya muy inseguras e inquietas y tanto era el desorden que la líder las reunió en un hueco del árbol.

"Queridas compañeras, no se pre-ocupen, yo tomaré la responsabilidad con el jefecito avispón, para que asi podamos concentrarnos en trabajar bien. Sólo les pido que si me despide, una de ustedes tome mi lugar para que la carga sea menos pesada. Votemos para saber si todas estamos de acuerdo."

Todas las avispas aceptaron y la líder fue en busca del jefecito avispón. Y como lo habían temido, el jefecito avispón estaba de mal humor y por ende con amnesia, negó haber dado la orden y despidió a la avispa líder, otra tomó su lugar y mientras el jefecito avispón despedía a las avispas lideresas, las que se quedaban comenzaron a entender el funcionamiento del árbol.

Hasta que un día, los dueños del árbol fueron a supervisar y notaron que había mucho menos avispas trabajadoras.

"¡No lo sé! Quizá se han ido de vacaciones o enfermaron, ya saben como son las obreras hoy en dia, no aguantan nada" Les respondió el jefecito avispón cuando le preguntaron por el equpo completo de carga.

Asi que los dueños se dieron cuenta de la amnesia del jefecito avispón y lo devolvieron al grupo de obreras para que recordara cómo es trabajar en equipo.

¿Y las avispas que fueron despedidas? Estas volvieron a sus filas y cada mes, una ocupa el lugar de líder, pues uno nunca sabe si el poder te provoca amnesia. Mejor no arriesgarse, todas apreciaban su memoria y su buen humor y no hay dinero que se le compare, ni siquiera el buen sueldo que alguna vez presumió el jefecito avispón.

FIN

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