La autoaceptación está en el camino de la felicidad

16 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
Autoaceptarse es crecer por dentro y por fuera. Nos permite vivir la vida como nosotros queremos, sin injerencias externas. Nos permite plantearnos metas realistas y que puedes cumplir.

Todo el mundo anhela en esta vida ser feliz. Algunos lo consiguen con un buen trabajo, pareja estable o con muchos bienes materiales. Sin embargo, existe una manera de ser felices realmente sencilla y lo mejor de todo es que está al alcance de nuestra mano. Se trata de la autoaceptación. Es decir, de conocerse en profundidad, saber cuáles son los puntos fuertes y débiles, para que finalmente sea posible quererse a uno mismo tal y como se es.

Así, aceptar que se poseen unas determinadas características, no significa renunciar al deseo de mejorar cada día, sino que hace referencia al hecho de decirnos a nosotros mismos que valemos la pena o que somos más que eso que tan poco nos gusta de nosotros mismos.

Además, aceptarse a uno mismo (autoaceptación) con sus límites y sus recursos, es el primer paso para establecerse metas realistas en la vida y poder partir de la base de lo que tenemos actualmente para llegar donde queramos. Se trata de no alucinarse ni atocinarse construyendo castillos en el aire. El autoconocimiento y la autoaceptación permiten partir de una base sólida que nos permita establecer objetivos y metas realistas y alcanzables.

La autoaceptación está en el camino de la felicidad

Formas de vida perfeccionistas o impuestas desde fuera de nosotros no nos van a proveer felicidad ni bienestar. Muchos se esfuerzan en parecer ser algo que no son, mientras que se desconocen constantemente a si mismos. Esto no les permite más que dar bandazos en la vida. Buscar constantemente un ideal que seguir, un modelo al que parecerse.

Las personas así carecen del necesario trabajo interior; del viaje hacia el autodescubrimiento. Descubrirnos a nosotros mismos sin juzgar, aceptando aquello que somos y, partiendo desde ahí para seguir un rumbo en nuestra vida. Pero, eso sí, el rumbo que nosotros decidamos.

Es imposible agradar a todo el mundo

Como cada persona es completamente distinta, con gustos y opiniones que pueden distar completamente a la de uno mismo, es imposible contentar a todo el que nos rodee.siempre   Por esta razón, no hagas el esfuerzo deliberado por caer siempre bien a cualquiera que se cruce en tu camino.

Habrá gente que te aceptará tal y como eres, con tus defectos y tus virtudes. Otras, simplemente no lo harán. Con estas últimas no gastes tu valioso tiempo. ¿O es que merece la pena tener a tu lado personas con las que no te sientes a gusto y a las que tengas que esforzarte por agradar a cada rato?

Autoaceptación, sí. Incluso de nuestros errores

El famoso escritor francés Julio Verne dijo una vez: “La ciencia se compone de errores, que a su vez, son los pasos hacia la verdad.” Con esto quería decir hasta que uno no comete un fallo, no se da cuenta del error cometido. Por ello, se antoja muy importante no hacer un drama cada vez que algo sale mal. Hay que tomarse esa situación con cierta filosofía, con optimismo e incluso humor, para después no volver a tropezar en la misma piedra otra vez. De esta forma, uno se conocerá mejor y ganará en autoestima.

¿Todavía no practicas la autoaceptación contigo mismo? Pues no hay problema. Analízate; toma lápiz y papel. Haz un introspección, conócete a ti mismo. Debes saber tus límites, tus recursos, tus valores, qué quieres, cuándo y cómo.

¡Pero tienes que ser honesto contigo mismo! Te sorprenderás de las cantidad de cosas buenas que puedes llegar a tener. Así mismo, otra forma de conocerse y autoaceptarse a uno mismo es ponerse delante del espejo tras haber visualizado este vídeo. ¡Espero que os guste y haga que al menos os queráis un poquito más!