La ayahuasca: mitos y verdades

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 23 julio, 2018
Edith Sánchez · 23 julio, 2018

La ayahuasca es una planta sagrada en varias comunidades ancestrales de Colombia, Bolivia y Perú, entre otras. Tiene efectos alucinógenos similares a los de las llamadas “drogas psicodélicas”. A partir de ella se elabora un compuesto llamado “yagé”: una bebida con fuertes poderes psicoactivos. Por otro lado, desde hace unas tres décadas, el mundo occidental ha intensificado su interés por estas experiencias.

Para las comunidades indígenas que emplean la ayahuasca, y que son en su mayoría amazónicas, se trata de una planta sagrada. La utilizan para alcanzar la salud física y espiritual, siempre guiados por el chamán durante su consumo. Para ellos, esta planta es una puerta que lleva hacia un estado de conciencia superior, que sana.

De ahí que sobre la ayahuasca hayan comenzado a tejerse toda una serie de mitos en el mundo occidental. Muchos han buscado ingerir el yagé para acceder a esos estados de conciencia superiores de los que tanto se habla.

Otros confunden esta planta con las drogas recreativas y acceden a la experiencia sin tener conocimiento de lo que pueden vivenciar. Veamos cuánto de mito y cuánto de verdad hay en lo que se dice sobre la ayahuasca.

Los pueblos originarios toman psicoactivos para volverse más sabios. Los occidentales los toman para volverse más estúpidos”.

-Autor desconocido-

La ayahuasca es una medicina

Para los pueblos originarios de la Amazonía, la ayahuasca es fundamentalmente una medicina. La emplean desde hace miles de años, tanto para prevenir enfermedades, como para potencializar su mente. Lo usual es que la consuman cada 7 o cada 14 días, en ceremonias rituales organizadas por el chamán de la comunidad.

Aunque se conoce genéricamente como ayahuasca, lo cierto es que se prepara con esa planta, en combinación con otra llamada “Psychotria”, la cual contiene dimetiltriptamina (DMT), una sustancia que está prohibida en varios países. A ambos vegetales se les aplica un proceso de decocción. El resultado es una sustancia líquida, de consistencia densa, similar a un jarabe. Normalmente se diluye en agua antes de beberla. Tiene un sabor amargo, que muchos describen como “repulsivo”.

El principal efecto secundario de la ayahuasca es similar al de un purgante. Quienes toman el bebedizo, especialmente en un comienzo, suelen tener vómitos y diarrea después de la ingestión. Para los indígenas amazónicos este es un efecto curativo.

El organismo se deshace de las sustancias tóxicas que pueda haber en él. Desde el punto de vista mental, la planta genera lo que conocemos como “alucinaciones”. Sin embargo, tales visiones llevarían a una comprensión mayor de la realidad.

indigena con los efectos de la ayahuasca

Las experiencias con la ayahuasca

El efecto de la ayahuasca es muy diferente en cada persona, tanto desde el punto de vista físico como mental. No es una droga psicodélica, en sentido estricto. Su efecto no conduce solo a la hipersensibilidad en los sentidos, sino que también desata alucinaciones asociadas a las realidades inconscientes de cada individuo. De ahí que una persona puede tener una experiencia que considere “hermosa”, mientras que para otros podría ser confusa y atemorizante.

La ayahuasca no genera adicción. De hecho, son muchas las personas que nunca vuelven a beberla después de la primera vez (puede desatar fuertes vómitos y diarreas). Aun así, se sabe que la sustancia tiene poderosos efectos tranquilizantes y que mejoran el estado de ánimo. Por eso muchas personas con depresión buscan vivir esta experiencia.

Los chamanes son los “médicos indígenas”. Son ellos, y solo ellos, quienes pueden dirigir una ingesta de ayahuasca. Igual que en occidente, solo un médico titulado puede recetar las drogas químicas. Es el conocedor y solo él sabe cómo medicar.

ayahuasca sobre mantel

Los peligros de este psicoactivo

Como toda sustancia, la ayahuasca también encierra riesgos. El efecto físico en algunas personas podría llegar a ser extremadamente desagradable.

También puede originar reacciones peligrosas si la persona ya toma otras drogas o padece determinadas enfermedades. Los chamanes siempre preguntan por los antecedentes médicos para saber si una persona puede acceder a la experiencia o no y de qué manera.

Es usual que las personas tengan alucinaciones relacionadas con sus conflictos inconscientes. Muchos ven episodios de su niñez, otros, situaciones actuales. Si hay un conflicto emocional o mental en ciernes, es posible que la ayahuasca lo haga emerger de manera muy desagradable y con consecuencias imprevisibles. Eventualmente puede llevar a brotes psicóticos.

personas en grupo tomando ayahuasca

La ayahuasca se toma en colectivo, nunca en soledad. Y se toma con la guía de un chamán, en todos los casos. Por otro lado, hay personas y empresas que han creado un negocio con esta planta sagrada. Ofrecen experiencias psicodélicas y venden la sustancia en las calles, cunado el consumo sin control comporta un gran riesgo.