La chica del espejo, la canción de la lucha contra el cáncer de mama

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 29 octubre, 2018
Raquel Aldana · 31 octubre, 2018

La chica del espejo es un himno a la vida. Una canción que aúna sentimientos, que eriza la piel y sensibiliza el corazón. Una melodía que narra y valida las emociones y los pensamientos que se manifiesta en la tormenta que a tantas personas afecta. Una tormenta que tiene un nombre que encoge el corazón: cáncer de mama.

El grupo de pop español La Oreja de Van Gogh ha compuesto esta canción, denominada La chica del espejo, como canción emblema de “Por ellas”, el concierto solidario contra el cáncer de mama de Cadena 100. Además, los beneficios obtenidos de la venta de esta canción van destinados a la lucha contra el cáncer.

Este tipo de iniciativas son necesarias porque, además de acompañar a la investigación y a la labor asistencial, la música acompaña a las personas que están atravesando la enfermedad. Desde luego que la canción es realmente especial, pues está llena de fuerza y de coraje, el cóctel vital que más necesitan las personas con cáncer de mama.

El apoyo social en la lucha contra el cáncer de mama

Según han mostrado estudios como el de Levy y Heiden (1990), el apoyo social parece estar implicado en el curso o desarrollo de la enfermedad. Las personas que perciben mayor apoyo social tienden a tener una mejor evolución.

Esto se explica, en parte, porque fomenta la adherencia al tratamiento y otras conductas relacionadas con la salud, además de estrategias de afrontamiento psicológico adecuadas.

Asimismo, estudios como el citado refieren que aquellas mujeres que referían falta de apoyo social en su entorno mostraban baja actividad de las células denominadas asesinas o Natural Killer, las cuales están encargadas de proteger el sistema inmunológico. La falta de apoyo social significa el decremento de la comunicación en la pareja o un apoyo familiar inadecuado.

Es decir que los estudios de este campo muestran que aquellas estrategias que permiten mantener o incrementar unos buenos niveles de autoestima y la reducción de estados emocionales adversos ayudan a reducir las consecuencias fisiológicas del estrés. Así, dado que el apoyo social favorece el equilibrio físico y psicológico, podemos entender fácilmente la razón por la que iniciativas como la de La Oreja de Van Gogh con la canción La chica del espejo, son realmente esenciales para apoyar a las personas con cáncer de mama.

Lazo rosa para representar el cáncer de mama

El lazo rosado, la unión frente al cáncer de mama

Como sabemos, cada vez la sociedad es más consciente de la importancia de apoyar la lucha frente al cáncer de mama. Esto no solo nos lo muestran canciones como La chica del espejo, sino que también es visible gracias a la generalización del símbolo de lazo rosado.

En relación al lazo rosado hay una bella historia de autoría desconocida que circula por la red y que merece seguir siendo compartida como parte de la labor social de concienciación. Os la trasladamos a continuación:

“Un señor de alrededor de 50 años entró discretamente a un café y se sentó en una mesa desocupada. Antes de hacer su pedido, se percató de un grupo de hombres más jóvenes sentados en una mesa cercana. Se estaban riendo.

Le resultó obvio que se estaban riendo y burlando de él. No tardó demasiado en recordar que llevaba puesto un pequeño lazo rosado colocado sobre la solapa de su chaqueta y que este era el motivo de las risas. Al principio los ignoró, pero las risas comenzaban a irritarlo. 

Miró a uno de ellos, señaló su lazo y le pregunto: ¿Esto te causa gracia? Los hombres se miraron entre sí, desconcertados. Aún tratando de contener la risa, uno de ellos le contestó: No lo tomes a mal, solo comentábamos lo lindo que te queda el moño rosado con ese saco azul.

flor con lazo rosa simbolizando el cáncer de mama

Con un gesto amistoso, el señor invitó al bromista a sentarse a su mesa. Incómodo como estaba, el joven aceptó, sin saber bien para qué. Con voz muy calmada, el señor le explicó: 

–Llevo puesto este lazo rosado para alertar a todos sobre el cáncer de mama. Lo llevo puesto en honor a mi madre.

–Señor, perdone usted. ¿Su madre murió de cáncer de mama?

–No, no está muerta. Felizmente está viva y muy bien de salud. Pero fueron sus senos los que me alimentaron cuando era un bebé.

Y en sus senos fue donde descansé mi cabeza cuando estaba atemorizado o triste cuando era un niño pequeño. Estoy muy agradecido por los senos de mi madre por la salud de la que goza hoy.

–Hummm, ¡claro! –contestó el joven. 

–También llevo puesto este lazo rosado en honor a mi esposa –siguió el señor. 

–¿Ella también está bien? –preguntó el muchacho. 

–Oh, sí. Ella está perfecta. Y con sus senos alimentó y nutrió a nuestra hermosa hija hace 23 años. Estoy muy agradecido por los senos de mi esposa y por su salud.

–Entiendo. Así que supongo que también lo llevas puesto en honor a tu hija.

–No, ya no puedo llevarlo puesto en honor a mi hija, para eso es tarde. Ella falleció de cáncer de mama hace un mes.

Creyó que era demasiado joven para tener cáncer de mama. Así que, cuando casualmente se notó un bulto, lo ignoró. Ella pensó que, como no le causaba dolor, no había nada de qué preocuparse. Ahora abatido y avergonzado, el joven le dijo: 

–Oh señor, cuánto lo siento…

–Por eso, en memoria de mi hija, también llevo puesto este pequeño lazo rosado, porque me permite otorgarle a otros una oportunidad que yo ya no tengo. Así que ahora, anda y conversa esto con tu esposa y tu hija, tu madre y tu hermana, así como también con tus amigos.

–Y toma… –El señor metió su mano en el bolsillo y sacó otro pequeño lazo rosado y se lo entregó al hombre joven. 

El muchacho miró el lazo que le fue entregado y levantando su cabeza le pregunto al señor: ¿Me ayuda a ponérmelo?”.

Canciones como La chica del espejo o historias como la expuesta sobre el lazo rosa nos ayudan a concienciarnos y a empatizar con las personas con cáncer de mama. Hemos visto cómo el apoyo social y la validación emocional son aspectos que determinan el desarrollo de la enfermedad, por ello debemos hacer un llamamiento peculiar para que ninguna persona afectada se sienta sola o ignorada. Es de vital importancia.

  • Belloch, Sandín y Ramos (2008). Manual de psicopatología. Volumen II. Madrid. Mc Graw Hill.