La controversia entre Freud y Jung

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Paula Villasante
5 febrero, 2019

Si la figura de Sigmund Freud es importante para entender el origen del psicoanálisis, la figura de Carl Gustav Jung no lo es menos. Psiquiatra suizo nacido en 1875, fue uno de los psicoanalistas más importantes en el nacimiento y constitución de la orientación psicoanalítica.

Así, Jung se interesó por el trabajo de Freud. Sin embargo, en determinado momento sus posiciones teóricas tomaron caminos diferentes. De hecho, Carl Jung fue expulsado de la Sociedad Psicoanalítica Internacional de aquella época. Así, la controversia existente entre Freud y Jung es de gran importancia. Especialmente para los investigadores del psicoanálisis y demás historiadores intelectuales.

La controversia entre Freud y Jung es un acontecimiento concreto en la constelación de acciones que han dado forma al psicoanálisis que conocemos en la actualidad (1). Dentro de este cielo, tienen especial importancia las estrategias retóricas y legitimadoras realizadas por Freud y el movimiento psicoanalítico con el objeto de instituir, perpetuar y controlar la práctica psicoanalítica. Además, en esta, la segregación y expulsión de los disidentes fue una cuestión central.

¿Cómo comienza la controversia entre Freud y Jung?

La hipótesis más sólida acerca de la tolerancia de Freud respecto de las disidencias claras y tempranas de Jung destaca el estratégico papel del psiquiatra suizo en la consolidación y difusión del incipiente movimiento psicoanalítico (2).

Al parecer, la importancia estratégica de Jung y de los suizos para la supervivencia del psicoanálisis había sido declarada ya por Freud años antes (2) . Así, en mayo de 1908, Sigmund Freud le confiesa a Karl Abraham que fue «solo por la aparición de Jung en escena que el psicoanálisis escapó al peligro de convertirse en un asunto nacional judío».

Se dice que el período más complejo de la relación privada entre Freud y Jung fue sobre el 1912. Freud trató de rebatir de alguna forma las teorías de Jung, al igual que hico con las de Adler. Esto fue un claro inicio de la controversia entre Freud y Jung. Al no estar de acuerdo con sus teorías, Freud señalaba las aportaciones de Jung como innecesarias. Se produce una clara controversia entre Freud y Jung que afecta notablemente al psicoanálisis.

Freud y Jung con sus compañeros psicoanalíticos

La reacción de Freud respecto a los estudios de Jung

En la primera carta en la que Jung expone sistemáticamente sus puntos de vista en torno al carácter simbólico del tabú del incesto, Freud le responde que considera la innovación como regresiva y como excesivamente adleriana. Ante esto, Jung responde indignado que ha comprobado con tristeza «qué intensos motivos afectivos contrarios a mis propuestas se elevan en usted» (McGuire & Sauerländer, 2012).

En esta misma respuesta, con fecha del 8 de junio de 1912, Jung menciona sus futuras conferencias para América. Cuando Freud responde, remarca a Jung que sus interpretaciones respecto de los trabajos sobre el tabú del incesto y sobre la libido son erróneas.

Ante esto, Jung le responde el 18 de julio en tono negativo. Le comenta a Freud que el acierto o fracaso respecto a su juicio negativo sobre la innovación en el tema de la libido y del incesto se dirimiría en el «éxito o fracaso de mis propios trabajos» (2).

Freud interpreta esto último como «una renuncia formal a nuestras hasta ahora amistosas relaciones. Lo siento, no tanto por motivos personales, sino por el futuro de la Verein (asociación) y de la causa del psicoanálisis» (3).

Cuatro años más tarde, en 1916, Jung publicó su obra compuesta por los estudios sobre el simbolismo y la libido. Esta obra no fue demasiado bien recibida por Freud y sus compañeros, como era de esperar.

Las conferencias en América

Otro de los sucesos que marcó las diferencias entre Jung y Freud fueron las conferencias en América. Estas ocurrieron durante septiembre de 1912. Jung da una serie de conferencias en la Universidad de Fordham que serán tema de objeción de Freud.

«He expuesto también, naturalmente, mis puntos de vista, en partes divergentes con respecto a las opiniones hasta ahora mantenidas; me refiero especialmente a la teoría de la libido. He observado que mi concepción del psicoanálisis ganaba muchos amigos, los cuales dudaban hasta ahora frente al problema de la sexualidad en la neurosis»

Freud, 11 de noviembre de 1912-

Sin embargo, Jung se apresura a sostener que tiene esperanza de que Freud acepte progresivamente sus innovaciones. Siendo que representan esfuerzos intelectuales que requieren un juicio objetivo.

Jung sostiene que no identifica a Freud con un dogma. Como lo hubiera referido en las propias conferencias en 1912 en Norteamérica, el suizo consideraba que sus reformulaciones no implicaban una división en el movimiento psicoanalítico, puesto que “dichos sismas sólo pueden existir en materia de fe. Pero el psicoanálisis está abocado al conocimiento y sus siempre cambiantes formulaciones”. (4)

Así, tanto Freud como sus compañeros del psicoanálisis como Ferenczi comienzan a hablar algo mal de Jung. Lo consideran como un «místico incomprensible, un ocultista y un teopsicólogo».

Ante esta y posteriores devaluaciones del trabajo de Jung, este se manifiesta:

«Una gran parte de los psicoanalistas hace mal uso del psicoanálisis con el fin de devaluar a otros y a sus progresos mediante las consabidas insinuaciones de complejos».

Jung, diciembre de 1912-

Carl Jung

La propuesta política de Freud a Jung

En términos formales, Freud ofrece a Jung un cargo como colaborador en la nueva revista que pretende crear. El 3 de diciembre de 1912 Jung responde a este ofrecimiento: espeta a Freud la fijación que este tiene con respecto a la neurosis. Ante esto, Freud le indica que «se ocupe más celosamente de la propia neurosis que la del prójimo» (2)

El descontento de Jung por la actitud freudiana respecto de sus innovaciones y de las de los demás psicoanalistas se condensa en una frase que le dirige en una carta el 18 de diciembre de 1912:

«Cuando usted mismo se haya liberado completamente de complejos y no juegue ya a hacer de padre con sus hijos, a cuyos puntos flacos apunta usted constantemente, y se preste usted alguna vez atención a sí mismo, entonces aceptaré extirpar mi pecaminosa falta de unidad conmigo mismo frente a usted de una vez para siempre».

Jung, 18 de diciembre de 1912-

El fin de la relación privada

La correspondencia entre los dos profesionales comienza a menguar a partir de este momento. La controversia entre Freud y Jung se hace así más clara. Así, en 1913 sucede el IV Congreso de Psicoanálisis Internacional en Munich, en el que ambos psiquiatras coinciden.

La historiografía psicoanalítica, con Freud en sus fundamentos, ha sostenido en general el comportamiento inadecuado y errático de Jung en este congreso (2). Sin embargo, otras fuentes describen el congreso proporcionando una perspectiva diferente.

Entre octubre de 1913 y abril de 1914 ven la luz diversas críticas psicoanalíticas a la obra de Jung. Son estas críticas y su violencia las que provocan la dimisión del presidente de la IPA (Asociación Psicoanalítica Internacional) hasta el momento, Carl Jung.

Las relaciones entre Freud y Jung, así como entre ambos y el movimiento psicoanalítico, fueron problemáticas. La relación personal y profesional comenzó como una relación formal, evolucionando hacia un tutelaje paternalista por parte de Freud. Hacia el final es patente el distanciamiento de Jung.

El desengaño de Freud respecto de Jung se tiñó pronto de intensas emociones, lo cual puede verse claro en la correspondencia que mantuvieron, creándose así la controversia entre Freud y Jung de la que hablamos. Sin embargo, puede decirse que la relación que estos dos psiquiatras mantuvieron fueron un gran aporte a la historia (4).

  1. Sulloway, F. J. (1991). Reassessing Freud’s case histories: The social construction of psychoanalysis. Isis, 82(2), 245-275.
  2. McGuire, W., & Sauerländer, W. (2012). Sigmund Freud & Carl Gustav Jung: Correspondencia.
  3. Paskauskas, A. (2001). Sigmund Freud – Ernest Jones. Correspondencia completa, 1908-1939. Madrid: Síntesis.
  4. Fierro, C. (2015). A Cien Años de’Historia del Movimiento Psicoanalítico’: La Controversia Freud-Jung desde la Historia Crítica de la Psicología. Revista Peruana de Historia de la Psicología, 1(1), 7-27.