La difícil salida de un grupo abusivo (sectas)

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 9 octubre, 2018
Roberto Muelas Lobato · 10 octubre, 2018
Cualquiera es susceptible de unirse a un grupo abusivo o secta, descubre que estrategias usan para captar y adoctrinar a los acólitos

Un grupo abusivo, de culto o también conocido como secta, es un grupo donde se aplica el abuso psicológico; de ahí su nombre. El abuso psicológico se entiendo como un proceso de aplicación sistemática y continua de estrategias de presión, control, manipulación y coerción con el fin de dominar a otras personas para lograr su sumisión los mensajes que dicta el grupo.

De este modo, mediante la manipulación, el dominio, el control, la explotación, el abuso y la coacción operan los grupos abusivos. Recientemente hemos vivido el caso de Patricia Aguilar, quien fue captada por un grupo abusivo en Perú, donde permaneció más de un año. La joven fue encontrada sola y al cuidado de varios menores, entre ellos su hijo, en una casa ubicada en una zona considerada peligrosa de la selva del Perú. Todos ellos se hallaban en condiciones insalubres y los más pequeños estaban sin escolarizar.

“Era demasiado tarde cuando nos dimos cuenta. Son psicópatas que disfrutan siendo sádicos con sus víctimas”.

-Familiares de una víctima de un grupo abusivo-

Patricia Aguilar, ex-miembro de un grupo abusivo

Los abusos psicológicos de los grupos abusivos

Los adeptos se mantienen en el grupo abusivo engañados. Normalmente, el líder de la secta al principio no pide nada y da mucho (promete mucho). Así, cuando se quieren dar cuenta de donde están, han desarrollado una dependencia total y recobrar la independencia pasa por ser un cuesta arriba con mucha pendiente. Según Álvaro Rodríguez-Carballeira y su equipo, los grupos abusivos ejercen los siguientes abusos:

  • Aislamiento: se trata de aislar al sujeto en el ámbito psicológico, el social y el físico. Se pretende que la persona se desvincule del mundo exterior y pierda su red social. Así, el individuo se distancia y desliga de las personas próximas, de sus valores, del pasado y, como consecuencia, de su propia historia.
  • Control y manipulación de la información: se limita el acceso a la información de los medios de comunicación y a determinadas lecturas. Además, se reinterpreta la información de los hechos externos sin aportar evidencias que puedan dar lugar a interpretaciones diferentes. Asimismo, el grupo supervisa y controla la educación infantil.
  • Control sobre la vida de la persona: controlan sus actividades, su dinero, su tiempo, sus relaciones afectivas y sexuales y supervisan su comportamiento. Además, controlan su salud física y mental a fin de debilitarlas. El objetivo primer objetivo es tener el mayor control posible sobre la persona para que, cuando comiencen las peticiones, esta no se pueda negar.

“Estás ciego, eres una marioneta y el adoctrinamiento te lo impide”.

-Ex-miembro de un grupo abusivo-

  • Abuso emocional: para conseguir una mayor sumisión se interviene en los sentimientos y emociones de los “engañados”. Por ejemplo:
    • Se intensifican las emociones positivas que sienten;
    • Usan la intimidación y las amenazas;
    • Promueven emociones como el desprecio, la humillación y el rechazo;
    • Se manipula la culpa
    • Se les insta a confesar las “desviaciones” para después perdonarlos.
  • Adoctrinamiento en un sistema de creencias absoluto y maniqueo: se desacreditan la ideas previos, inculcándoles un sistema de creencias cerrado y la sensación de haber sido elegidos para ser miembros de un grupo que posee la Verdad y es superior al resto del mundo.
  • Imposición de una autoridad única y extraordinaria: se impone una autoridad absoluta en la que se centre todo el poder. Los seguidores deben obedecer sin cuestionar.
Terapia de un grupo abusivo

El perfil del adepto en un grupo abusivo

En España se considera que existen alrededor de 150 grupos abusivos, aunque no se descarta que existan más. Las sectas se adaptan: son capaces de utilizar la tecnología para encontrar a aquellas víctimas que pueden ser más sensibles a su influencia. Hay que entender que no todas las sectas son multitudinarias, existen algunas formadas por pocos individuos.

Por otra parte, es un error afirmar que un adepto se une a una secta porque es vulnerable o débil. Los adeptos no son débiles psicológicamente ni mucho menos tontos. Estas creencias funcionan como un mecanismo defensivo que nos separa de las personas que han sido víctimas de esa influencia.

La realidad es que cualquiera puede ser captado, atraído al pasar por un mal momento. Luego, más que personas vulnerables, podríamos hablar de personas que están pasando por un momento especialmente delicado y que buscan apoyo. “Entras porque ese grupos tiene algo que a ti te interesa; en ningún momento te dicen que es una secta destructiva ni que te van a arruinar la vida” (ex-miembro de un grupo abusivo).

“El “80% de de los adeptos a las sectas presentan estudios técnicos a niveles superiores”, como nos dice José Miguel Cuevas. Entre ellos hay abogados, médicos, funcionarios y personas marginadas. Los grupos abusivos “buscan a personas brillantes con la capacidad de enriquecer al grupo; pocas van a buscar personas que no sean potencialmente beneficiosas”.

“Es como si cogieran tu corazón, lo rebozaran por la mierda y te lo tiraran a la cara”.

-Ex-miembro de un grupo abusivo-

Rodríguez-Carballeira, Á., Saldaña, O., Almendros, C., Martín-Peña, J., Escartín, J., & Porrúa-García, C. (2015). Group psychological abuse: Taxonomy and severity of its components. The European Journal of Psychology Applied to Legal Context, 7, 31–39. doi:10.1016/j.ejpal.2014.11.001 Saldaña, O., Rodríguez-Carballeira, Á., Almendros, C., & Escartín, J. (2017). Development and validation of the Psychological Abuse Experienced in Groups Scale. The European Journal of Psychology Applied to Legal Context, 9(2), 57–64. doi:10.1016/j.ejpal.2017.01.002