¿La felicidad es la ausencia de miedo?

Edith Sánchez · 5 agosto, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 5 agosto, 2019
La ausencia de miedo es presencia de paz. Si nos detenemos a pensarlo, la mayoría de los miedos que tenemos son imaginarios y no nos sirven para mucho. Vivir con temor es vivir encadenados, limitados y constreñidos a una pequeña burbuja de autoprotección.

Eduardo Punset es uno de los pensadores más leídos y queridos en el mundo actual. Nos dejó un gran legado de sabiduría. Hoy vamos a referirnos a una de sus afirmaciones más reveladoras e interesantes. Se refiere a ese postulado que señala que la felicidad es la ausencia de miedo. A lo cual agregó que “la belleza es ausencia de dolor”.

Punset reflexionó sobre muchas de las realidades del mundo actual. Entre ellas, esa pregunta por la felicidad que asalta a tantas personas en el mundo. La felicidad es una palabra muy popular, pero también muy difícil de definir. Esa es quizás la primera dificultad con la que nos encontramos al ir tras ella: no sabemos de qué se trata.

El ánimo que piensa en lo que puede temer, empieza a temer en lo que puede pensar”.

-Francisco de Quevedo-

Unos la buscan en el éxito o el poder; otros la persiguen a través de grandes amores y entrañables afectos; y también están los que han renunciado a ella porque están hartos de sentirse desilusionados al buscarla y no encontrarla. Cuando Eduardo Punset nos dice que la felicidad es ausencia de miedo, nos ubica en otra perspectiva mucho más realista y profunda. Veamos por qué.

Mujer con los ojos cerrados pensando en la felicidad de los demás

La felicidad está dentro

Seguramente todos nos hemos topado alguna vez con alguien que se muestra conforme y satisfecho con lo que es y lo que tiene, aunque haya pasado por grandes sufrimientos o carencias y no tenga lo que suele llamarse “una vida exitosa”. También es muy probable que hayamos conocido a alguien contrario: una persona con éxito, poder, bienes y seres queridos que, sin embargo, no es feliz.

Por más que desde muchos frentes se insista en que la felicidad está dentro, solemos olvidar esa verdad con demasiada frecuencia. Tendemos a hacer lo contrario, es decir, buscar algo externo porque suponemos que, al conseguirlo, encontraremos la dicha.

Ese algo externo puede ser un amor, un objetivo o un determinado estado de cosas. Es así como quedamos sujetos a un factor sobre el que muchas veces tenemos poco control. Y también descubrimos, al conseguirlo, que nos ofrece una felicidad no tan completa como la imaginábamos.

Cuando Punset nos dice que la felicidad es ausencia de miedo, también nos señala dos cosas: una, que la felicidad está dentro de cada uno de nosotros. Y dos, que no se trata de tener o conseguir algo, sino más bien de despojarnos de una emoción que nos oprime.

La ausencia de miedo

Punset habla de la ausencia de miedo en un sentido relativo. Sentir miedo no es solo normal, sino también saludable. Es la emoción que nos permite advertir riesgos y peligros, haciendo que tengamos la oportunidad de prepararnos para ellos. Sin embargo, en ese propósito de auto protegernos a veces llegamos demasiado lejos.

Esto ocurre cuando le otorgamos el significado de riesgo o peligro a algo que, en realidad, no constituye una amenaza para nosotros. ¿Por qué ocurre esto? Generalmente se debe a los efectos de una educación que así nos lo ha hecho creer, aunque también puede ser consecuencia de algún conflicto psicológico que no hemos resuelto.

Sea como sea, muchas veces cargamos con un cúmulo de miedos imaginarios que nos oprimen y no nos dejan ser felices. Incluso es posible que terminemos temiéndole a la felicidad y huyendo de ella. Por temor nos ponemos restricciones innecesarias, rechazamos vivencias positivas o llegamos a hacer daño.

Mujer triste mirándose a un espejo

Erradicar el miedo

Tiene mucha razón Punset cuando relaciona la felicidad con la ausencia de miedo. Liberarnos de esos temores imaginarios nos permite experimentar la vida de una manera más libre. También hace posible que expresemos nuestro ser en toda su plenitud, superando esos límites rígidos en los que voluntariamente nos confinamos por miedo a ir más allá.

Eduardo Punset dice que, si alguien quiere ser feliz, primero debe reflexionar sobre sus miedos. ¿A qué le tememos? ¿Por qué le tememos a eso? Son preguntas simples que, si te ubicas en una posición de honestidad contigo mismo, muchas veces te ofrecen respuestas sorprendentes. A veces, incluso, llevan a que te des cuenta de que hay miedos que no te interesa enfrentar.

La ausencia de miedo trae consigo paz interior. Dejas de decidir tu vida en función de los peligros imaginarios y sustituyes el temor por la confianza. También experimentas una sensación de ligereza que te ayuda a fluir en todas las situaciones. ¿Cómo dejar atrás esos miedos cotidianos que no nos dejan volar? Ese será tema de otro artículo.

  • Reguillo, R. (1998). Imaginarios globales, miedos locales: la construcción social del miedo en la ciudad. Ponencia presentada en el IV Encuentro de la Asociación Latinoamericana de Investigadores de la Comunicación. ALAIC.“Ciencias de la Comunicación: Identidades y Fronteras”. Universidad Católica de Pernambuco, Recife, Brasil, 11-16.