La formación de grupos: modelo cíclico de Worchel - La Mente es Maravillosa

La formación de grupos: modelo cíclico de Worchel

Alejandro Sanfeliciano 6 noviembre, 2017 en Psicología social 0 compartidos
Grupo de personas formando un círculo

Los grupos a los que pertenecemos son un aspecto clave ya que los integramos, en mayor o menor medida, como parte de nuestra identidad. Todos nosotros pertenecemos a varios grupos sociales (amigos, familia, trabajo…). En este sentido, un grupo se define como un conjunto de personas que comparten un rol, una actividad, un objetivo o cualquier aspecto que los una. Así, una cuestión por la que la psicología social se ha preocupado profundamente es la formación de grupos.

El estudio de los grupos ha sido uno de los campos que más interés ha despertado dentro y fuera de la psicología, especialmente por el enorme potencial que suelen tener los descubrimientos realizados en este campo. Saber cómo funcionan sus mecanismos de influencia -entre grupos, del grupo al individuo y del individuo al grupo- nos ayuda a explicar en buena medida muchas de nuestras conductas.

La formación de grupos y su mantenimiento han sido estudiados desde muchos puntos de vista. Uno de los modelos más interesantes y completos que explican este proceso es “El modelo cíclico de Worchel”. Este modelo plantea un valor añadido a los demás, y es la contemplación de los estadios de los grupos como algo cíclico, no lineal.

Manos de un grupo de personas unidas

Características del modelo cíclico de Worchel

Worchel desarrolló su modelo de formación de grupos basándose en una revisión exhaustiva de la literatura científica. Dicho modelo quedó definido por las siguientes características:

  • Se trata de un modelo cíclico, no lineal. Esta idea se basa en que muchos grupos continúan existiendo después de que sus miembros originales se hayan ido.
  • No se circunscribe sólo al grupo, sino que considera y define al grupo en relación con otros grupos.
  • Presta una especial atención al conflicto que experimentan los miembros entre el deseo de pertenecer al grupo e identificarse con él y su necesidad de independencia y distintividad como individuos.
  • Considera al grupo como una entidad fuera del individuo y que ejerce una presión real sobre sus miembros.
  • El modelo consta de seis estadios diferenciados. Dos de ellos corresponden a su formación, y los otros cuatro restantes al desarrollo.
  • Aunque no se especifica dentro del modelo, los estadios transcurren en un orden predecible que se repite muchas veces a lo largo de la vida del grupo.

Este conjunto de características convierten a este modelo en algo único y digno de estudio. Nos muestra una descripción de la evolución de los grupos bastante completa y definida en unos estadios concretos. En el siguiente apartado veremos cuáles son esos estadios.

Estadios de la formación de grupos

El primero de los estadios, que podría ser también uno de los últimos, puesto que el proceso es circular, es una fase de descontento. Al sentir que el grupo al que se pertenecía ha dejado de satisfacer sus necesidades algunos miembros se vuelven pasivos o violentos. Estos terminan siendo expulsados o abandonando voluntariamente el grupo.

Ese descontento, junto a un acontecimiento desencadenante, da paso al segundo estadio. Este acontecimiento presenta un carácter distintivo y representa simbólicamente los problemas relacionados con los miembros del grupo. Aquí es cuando se provoca la división del grupo original entre los que permanecen leales y los que se apartan de él.

Comienza entonces el tercer estadio, la fase de identificación grupal, en la que los individuos que han salido del grupo anterior se esfuerzan para desarrollar una nueva identidad como grupo separado. En esta fase del desarrollo grupal suceden multitud de procesos interpersonales, como el liderazgo, la percepción de semejanzas intergrupales o la delimitación de las fronteras grupales.

Piezas de ajedrez formando un círculo para explicar la formación de grupos

Una vez establecida la identidad, los miembros del grupo se centran en cumplir los objetivos grupales. Aquí es donde empieza el cuarto estadio, productividad grupal. Lo importante ahora es compararse con los demás grupos, para así conocer la productividad de nuestro grupo y mejorarla.

Ahora que se ha permitido a los individuos dejar de centrarse en la identificación grupal, es cuando se da un proceso de individuación o quinto estadio. El cual consiste en una comparación de cada individuo con el resto de individuos en su grupo. También se establecen comparaciones con la calidad de otros grupos. Esto hace que empiecen a aparecer subgrupos o personas que abandonan el grupo.

Tras esta individuación, en muchas ocasiones volvemos a la fase de descontento. Y estas fases se repetirán de la misma manera en los nuevos grupos que se creen, cerrando una y otra vez el ciclo, con diferentes grupos en diversos ámbitos.

Con este modelo cíclico podemos entender tanto la formación de nuevos grupos a partir de otros como la reestructuración de un grupo ya existente. Algo que nos aporta una información muy valiosa a la hora de realizar nuevos estudios alrededor del desarrollo de los grupos.

Alejandro Sanfeliciano

Psicólogo educativo graduado por la Universidad Nacional de Educación a Distancia y actualmente cursando un Máster de Investigación en Psicología Educativa. Luchador incansable en busca de una educación basada en la investigación científica.

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