La hiperhidrosis y su impacto en nuestra autoestima

Raquel Lemos Rodríguez · 6 febrero, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 6 febrero, 2019
La hiperhidrosis puede hacer que lleguemos a limitar nuestras actividades sociales. ¿Existe alguna solución para que deje de ser un problema?

Sudar es un proceso fisiológico natural; sin embargo, algunas personas sufren hiperhidrosis. Esta condición es considerada una enfermedad que provoca un exceso de sudor: una condición que suele causar vergüenza en determinadas actividades sociales. Esto tiene un impacto bastante negativo en nuestra autoestima.

Como bien señala el artículo, Simpatectomía videotoracoscópica para el tratamiento de la hiperhidrosis palmar moderada esta enfermedad provoca que el sudor aparezca de manera espontánea, sin que esto tenga relación alguna con el clima (calor o frío) que pueda hacer.

Esto tiene un impacto en el universo social, ya que la persona se inhibe en el contacto social, con lo que esto supone. Normalmente, la hiperhidrosis está presente desde la infancia.

Tratamientos para la hiperhidrosis

El hecho de que la hiperhidrosis condicione nuestra vida física y psíquica, afectando a elementos tan importantes como la autoestima, nos anima a intervenir para minimizar sus síntomas y sus consecuencias. Por hacerlo, se deben tener en cuenta los siguientes puntos que mencionaremos a continuación:

  • Acudir al médico: es necesario poner este problema en conocimiento de un profesional que nos pueda indicar posibles opciones de tratamiento que solo él nos puede brindar.
  • Mantener una higiene óptima: tanto si la hiperhidrosis se manifiesta en nuestros pies, manos, axilas u otra parte del cuerpo, mantener una buena higiene es esencial. Eso quiere decir que el aseo debe llevarse a cabo con más frecuencia de la habitual. Esto evitará malos olores y permitirá que nos sintamos con mayor confianza.
  • Medicamentos de acción sistémica: el médico nos recetará el fármaco que mejor nos convenga y nos realizará un seguimiento para comprobar si hay que cambiarlo, aumentar la dosis, etc. Suelen tener buenos resultados para casos leves.
  • Métodos quirúrgicos: proporcionan una curación definitiva, pero solo se recomienda en casos moderados y severos. Sin embargo, si no podemos someternos a una operación existe una opción novedosa que consiste en aplicar corrientes galvánicas en las zonas afectadas.

Estas intervenciones permiten regular y mantener bajo control el sudor. Si este es excesivo, la cirugía puede bajar el nivel basal hasta devolverlo a rangos comunes. Los buenos resultados, sin duda alguna, favorecerán de manera especial las sensaciones de la persona en situaciones sociales.

Persona con hiperhidrosis

Testimonios sobre esta enfermedad

El impacto que esta enfermedad puede tener en nuestra autoestima puede hacer que sea esencial acudir a un profesional que nos ayude a aceptar nuestra condición. Un ejemplo de hiperhidrosis lo tenemos con David Broncano, un personaje público, humorista y con programa propio, y que hace incluso bromas con su hiperhidrosis palmar.

Sin embargo, existen casos como el de un joven ingeniero de 24 años. A pesar de haber acudido a su médico y que este le recetase una solución antitranspirante de cloruro de aluminio, en verano su sudor se hacía más evidente (menor número de capas para poder disimularlo). Por eso, en el diario El País señalaba lo siguiente:

«Cuando supe que una operación eliminaba la hipersudoración, solo pensé en las ventajas. […] Todos los días tengo que embadurnarme el tórax con un antitranspirante de cloruro de aluminio y en verano me da vergüenza salir a la calle porque enseguida tengo la camiseta calada».

Para algunas personas con hiperhidrosis resulta más cómodo estar en un gimnasio, ya que es un lugar en el que, sí o sí, se transpira. Sin embargo, fuera de este entorno, en muchas ocasiones se sienten pequeñas e inseguras hasta el punto de que pueden intentar esconder su problema a sus propias parejas.

A pesar de todo esto, nos quedamos con una frase que Violeta (otra persona con hiperhidrosis) dejó como testimonio: «Lo peor no es la enfermedad, es que enfocas tu vida alrededor de ella. La gente a lo mejor ni lo nota. La preocupación es tuya».

Mujer con hiperhidrosis

Un problema ¿estético?

La razón de que nuestra autoestima se vea afectada cuando sufrimos hiperhidrosis se debe a una serie de creencias que tenemos con respecto al sudor. Cuando pensamos en él nos vienen a la mente palabras como «mal olor», «sucio» o «falta de higiene».

No obstante, no siempre que sudamos olemos mal ni significa que no nos aseamos. Es una reacción natural de nuestro cuerpo que, debido a esta enfermedad, puede producirse en exceso. Cuando estamos practicando una actividad física esto no nos produce preocupación. En otras situaciones sí. ¿Quizás porque no está socialmente aceptado?

La hiperhidrosis, afortunadamente, es un problema que tiene solución en la actualidad. Con la cirugía podemos erradicar por completo esta enfermedad y, en el caso de que no sea tan grave, controlarla con determinados medicamentos. Y tú, ¿has sufrido o sufres hiperhidrosis? ¿Cómo lo has vivido?

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