La marca personal, un método para destacar

Edith Sánchez·
17 Septiembre, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas al
17 Septiembre, 2020
Aunque no te des cuenta, siempre estás proyectando tu imagen. La marca personal es un concepto que te invita a ser más consciente de ello y a controlar, al menos en parte, la percepción que los demás tienen de ti.
 

La marca personal es un concepto creado en el mundo empresarial y constituye un método para identificar las características individuales más llamativas y potencializarlas. Se trata de una suerte de trasposición de un criterio del marketing a la vida personal. Se emplea para tener mejores resultados en la vida profesional y social.

Tal y como ocurre con las empresas y los productos, en la marca personal hay características que deben ser puestas de presente para que sean identificadas por otros como atributos que “agregan valor” a lo que somos.

La marca personal ayudaría a sobresalir en medio de un mundo que es competitivo y en el que, por ejemplo, en el mercado laboral tenemos que “vendernos” como algo que puede ofrecer beneficios a quien lo adquiere. En este caso, como un trabajador que eventualmente es una buena adquisición para una empresa.

Una imagen es un acto y no una cosa”.

-Jean-Paul Sartre-

Mujer pensando en su marca personal

La marca personal

Una marca es una huella, un distintivo que se convierte en símbolo de identidad. En el marketing de productos, lo que se espera es que la marca termine asociándose a valores específicos y que traiga una serie de ideas y emociones a quien la percibe. Como todo aquello que viene a la mente cuando pensamos, por ejemplo, en la palabra “MasterCard” o “Coca-Cola”.

 

La marca personal, a diferencia de lo que ocurre en el marketing, no se diseña en un escritorio, sino que se descubre. Sin embargo, tal y como sucede en el mercado, dicha marca ejerce influencia en la percepción de los demás. En consecuencia, la tarea no está en inventar un ropaje de presentación, sino en delinear lo que ya está dentro de cada uno y debe ser destacado.

La marca personal incide en la forma como somos percibidos por los demás. A su vez, esa percepción responde al reflejo de lo que llevamos dentro. Esto quiere decir que, de una u otra manera, siempre creamos una marca en los demás, pero, por lo general, lo hacemos sin darnos cuenta.

Descubrir la marca personal

Hay que aclarar que la marca personal no tiene nada que ver con la asesoría de imagen o con un trabajo sobre la apariencia. De hecho, esta última no se considera importante, ya que solo es una proyección de lo que está dentro. Así que, si se ajusta aquello que no se ve, terminará reflejándose por sí solo en lo que se ve.

¿Cómo construir la marca persona? Los expertos en el tema recomiendan seguir unos pasos análogos a los que se llevan a cabo en el marketing. A saber:

  • Conócete. ¿Sabes cuáles son tus principales cualidades? Si no eres consciente de ellas, difícilmente vas a construir una marca personal.
  • Definir y priorizar tus objetivos. La marca personal debe estar acorde con lo que quieres lograr, así que intenta definirlo con líneas claras.
  • El mensaje y el tono. Debes establecer cuál es el mensaje que quieres transmitir y qué medios te pueden ayudar a que este sea comprendido. Por ejemplo, un mensaje de audacia exige un lenguaje audaz.
 
  • La actitud. La actitud equivale en la marca personal, a lo que el diseño de imagen sería en el marketing. Lo adecuado es que examines qué refleja tu actitud y cuáles son las actitudes que reflejan mejor el mensaje que quieres transmitir.
Mujer apuntando cosas en una libreta

¿Para qué trabajar una marca personal?

Al trabajar sobre tu marca personal lo que logras es un mayor margen de control sobre la forma en que te perciben los demás. En principio, esta elaboración contribuye a que incrementes el grado de conocimiento que tienes sobre ti mismo y a la autoaceptación. Con ello ya das un paso muy importante.

Así mismo, esto va a incidir en la forma como te proyectas en el mundo laboral y social. No se trata de diseñar una imagen falsa para “venderte mejor”, sino de ser consciente de que todo el tiempo hay gente percibiendo tu imagen y que no siempre logras que esa imagen coincida con lo más valioso que tienes para dar. La idea es que sí haya congruencia en ambos aspectos.

Hay preguntas que pueden ayudarte en todo este proceso de exploración e identificación. Interrogantes como: ¿qué puedo ofrecer a los demás? ¿Qué puedo aportar o qué necesidad puedo llenar? ¿Cuáles son mis valores personales? ¿Cómo son las personas a las que pretendo llegar? Todo ello, en conjunto, puede ayudar a que te veas más claramente y que, en consecuencia, los otros también perciban mejor lo que eres.

 
Leyva, A. (2016). Marketing en esencia: gestiona tu marca personal, profesional y empresarial. Ediciones Granica.