La música son emociones en el aire

Yamila Papa · 16 mayo, 2016

¿Has pensado que muchos de los momentos más importantes de nuestras vidas están acompañados de música? Tanto los alegres como los tristes y sobre todo los que nunca vamos a olvidar. Parece que escuchamos melodías incluso antes de nacer y después estas pueden hacernos sentir acompañados en una noche de tormenta, un viaje en avión o una jornada de limpieza en el hogar.

Cuando decimos la palabra “Música” algo cambia en nuestra mente… ¡Sin siquiera oír una canción en particular! Después, cuando empiezan los primeros acordes nuestro cuerpo se acopla a su ritmo de manera natural. ¿Te gustaría saber cuál es el poder real que tiene en nosotros? Sigue leyendo y conocerás un montón de datos interesantes sobre la música, ese elemento que para algunos es indispensable para vivir.

La música es tan antigua como el ser humano

Los primeros seres humanos que habitaron la tierra se comunicaban a través de sonidos y silencios. No tenían palabras para decir lo que sentían o lo que ocurrían. La intensidad o el tono usado para sus expresiones estaba relacionado al poder, la fuerza, la sabiduría e incluso el amor.

Si hoy en día intentáramos decir “lo siento”, “te amo” o “no te creo” usando sonidos nos sería muy difícil o al menos no lo sentiríamos tan natural como las palabras. De forma gradual se fueron transformando en palabras, pero sin duda en nuestro recuerdo ancestral quedaron vestigios de esos sonidos.

¿Qué ocurre en nuestra mente cuando escuchamos música?

El procesamiento que se realiza en el cerebro, en el momento en el que percibe la música, es complejo. Además, en este tratamiento de la información auditiva existen diferencias individuales significativas.

Cerebro con auriculares

Las ondas sonoras entran por nuestros oídos y viajan hacia el encéfalo. Tras ellos, la letra de la canción es analizada por el sistema de procesamiento del lenguaje. Aunque se use otro idioma, el cerebro también analiza cada una de las palabras escuchadas.

El siguiente paso es realmente sorprendente y difiere en cada uno de nosotros. Las áreas de asociación comienzan a trabajar sin descanso para traer a la luz diversos recuerdos y sentimientos basándose en lo que está guardado en la memoria.

¿Qué ocurre si nunca hemos oído esa canción? También se encienden las emociones porque se relacionan con algo que no siempre podemos explicar. Por ejemplo, que nos gusta el artista que la compuso, que nos hace acordar a otro sonido escuchado antes, que nos ayuda a recrear una situación o es el aliciente que estamos necesitando para descansar o aumentar nuestra energía.

¿Cuándo escuchamos música?

Las melodías están presentes en nuestra vida cotidiana y según cómo nos sintamos o qué precisemos elegiremos un estilo y no otro. A nivel emocional y psicológico, la música puede ser esa pieza que nos falta para llorar por un amor perdido, para reír ante un día hermoso o para buscar fuerzas donde pensamos que ya no la podemos hallar.

Los sonidos ayudan a algunas personas que tienen una batalla abierta con la enfermedad, para demostrar que alguien en coma tiene respuesta a los estímulos o para tranquilizar a un bebé que no se duerme por las noches.

Notas de música de colores

Elegimos una música para nuestra boda, otra para trabajar o estudiar, una diferente para ir en el metro, otra para meditar o hacer ejercicio e incluso hay canciones escritas para los momentos dolorosos, como la despedida de un ser querido.

Música para vivir, ¿por qué es tan importante?

La música tiene la capacidad para equilibrar nuestro estado de ánimo, aportarnos felicidad y bienestar y puede ser un excelente medio para expresar lo que nos está ocurriendo (¿cuántas veces sucede de escuchar una canción y llorar a mares por una angustia que nos aprisiona el pecho?).

Mujer escuchando música con auriculares

Como si fuera poco las melodías nos incitan a descubrir nuestro  yo interior, a desarrollar ciertas habilidades, a mantenernos despiertos y puede curar enfermedades como la hipertensión, el insomnio, la ansiedad, los dolores de cabeza y los nervios.

Cuando escuchamos música, nuestra vida se llena de energía. ¡Te recomendamos que cada día elijas al menos una canción que te guste mucho y la disfrutes! ¡Mejor si es a todo volumen!

“Sin música la vida sería un error”

-Friedrich Nietzsche-