La parálisis del sueño, cuando las pesadillas son conscientes

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 29 agosto, 2018
Claudio Navarro · 16 agosto, 2013

¿Te imaginas despertar durante la noche y sentir que estás paralizado? Tu cuerpo se encuentra completamente inmóvil, sientes una presión sobre el pecho y, lo peor de todo: experimentas una amenaza inminente, como si hubiera alguien acechando… Parece una película de terror, pero no lo es, porque la parálisis del sueño es sin duda una de las parasomnias más comunes pero también de las más sobrecogedora.

La Universidad de Texas explica en uno de sus estudios que esta condición aparece al menos una vez en la vida en casi el 60% de la población. Pocas situaciones resultan tan extrañas como esa en la que el cuerpo permanece dormido pero la mente despierta de pronto de ese universo onírico de la fase REM, evidenciando la angustia propia de la peor pesadilla.

“¿Quién dice que los sueños y las pesadillas no son tan reales como el aquí y ahora?”

-John Lennon-

La mente está consciente pero imbuida aún por ese velo del sueño donde las alucinaciones se vuelven vívidas y tangibles. La angustia por tanto, es profunda. Estamos ante una condición incluida dentro de la Clasificación internacional de los trastornos del sueño  que suele tener un origen muy concreto y un modo de abordarlo altamente efectivo. Veamos toda la información.

¿Qué es la parálisis del sueño?

Estamos ante un tipo de parasomnia donde experimentamos las fases normales del sueño fuera del orden natural. Lo que sucede, básicamente, y en términos sencillos, es que la mente se despierta antes que el cuerpo.

Ese despertar acontece justo en la fase REM, la persona está paralizada pero puede experimentar todo tipo de sensaciones: ve, oye, escucha y siente. Y lo que siente siempre es una clara sensación de amenaza y la idea de que hay alguien cerca. Hay quien sufre sensación de asfixia o presión en el pecho hasta el punto de tener la certeza de que van a perder la vida.

Mujer teniendo pesadillas

Tal y como hemos señalado al inicio el fenómeno de la parálisis del sueño es bastante frecuente. Asimismo, suelen existir unos factores de riesgo que incrementan su aparición. Son los siguientes.

  • Tener entre 15 y 35 años.
  • Personas con malos hábitos del sueño.
  • Personas que trabajan por turnos.
  • Población que duerme la siesta y hace uso intenso de ordenador, móvil, etc.
  • La ansiedad, la depresión y el estrés y tener un historial con traumas eleva el riesgo de que podemos experimentar parálisis del sueño.
  • Asimismo, los pacientes con narcolepsia, un trastorno del sueño crónico que causa somnolencia y otras alteraciones también lo sufre con más frecuencia.
  • La apnea del sueño y la hipertensión son otros factores recurrentes.

Creencias y síntomas

Estar paralizado hace que la persona se sienta indefensa. No puede gritar por ayuda, ni satisfacer el instinto normal de protegerse. Cuando alguien se encuentra en ese estado tan vulnerable, es posible que sus temores se intensifiquen más aún.

En estos instantes es razonable que la persona piense: “Si yo no estoy controlando mi cuerpo, ¿quién lo está controlando?” Muchos que han sufrido episodios de parálisis del sueño llegan a la conclusión de que una fuerza maliciosa los está acosando. Estas ideas son influenciadas por las creencias religiosas y culturales. Dependiendo de los antecedentes, la persona llega a pensar que ha sido hostigado por espíritus, extraterrestres, demonios, u otras criaturas místicas.

Ahora bien, sin importar cómo explica cada uno la experiencia, lo real es que algunos síntomas en común son la falta de aire, la presión sobre el pecho, la falta de movilidad corporal y la habilidad de percibir detalles de su entorno claramente, por ejemplo la cama, la mesita de noche, el reloj, etc. En casi todos los casos, los episodios ocurren cuando la persona está acostada boca arriba.

Tratamiento para la parálisis del sueño

El doctor Brian Sharpless de la Universidad de Washington publicó un interesante estudio detallando qué enfoques son los más adecuados para tratar la parálisis del sueño. Así, una de las recomendaciones más relevantes es enfocar la estrategia en el tratamiento de las enfermedades o problemas originarios de cada paciente.

De este modo, será prioritario por ejemplo ayudar a la persona a manejar su estrés, su depresión u ofrecer un tratamiento adecuado para la apnea o la narcolepsia. Asimismo, normalizar estas experiencias, verlas como una enfermedad del sueño y no como una experiencia sobrenatural o extraña potenciará también la comprensión de este tipo de afección. En estos casos, la terapia cognitivo-conductual también suele ser muy efectiva.

Por otro lado, la práctica de ejercicio regular cada día contribuirá a un sueño más tranquilo por la noche. También ayudará si, por lo menos una o dos veces durante el día, el paciente se toma un descanso de tu trabajo, cerrando los ojos, relajándose y respirando profundamente.

Otro consejo es evitar el exceso de cafeína y tratar de salir afuera, al aire libre, por lo menos 30 minutos durante la tarde. Y algo muy importante: haz el esfuerzo de ceñirte a un horario regular para dormir lo suficiente cada noche.

Qué hacer durante un episodio

A algunas personas les ha dado resultados concentrarse en mover un músculo pequeño, por ejemplo del dedo o el cuello y así, en esencia, logran ‘despertar’ sus cuerpos. Otros se enfocan en respirar tranquilamente hasta que el cuerpo va recobrando la actividad. En todo caso, trata de mantener la calma y ver lo que te está sucediendo, a través de los ojos de la lógica.

Carla MacKinnon*, quien ha sufrido este trastorno desde su niñez y ha investigado el tema a fondo, dice: “He visto que, gracias a enfocarme en los detalles de la experiencia y compararlos con mis estudios, puedo distraer mi mente de la sensación de miedo y amenaza. Así elimino el abrumador poder oscuro que antes poseían tales experiencias.”

¿Te ha sucedido alguna vez algo parecido? Cobra ánimo, no estás solo y hasta puedes combatir este trastorno tan aterrador.

* Carla MacKinnon coordina el proyecto The sleep paralysis Project y ha desarrollado un cortometraje sobre la parálisis del sueño, llamado “Devil In The Room”, que fuera completado en mayo de 2013. Esta película combina técnicas como la animación stop motion, la película de acción en vivo y el mapeo de proyección para evocar y explorar los mundos experimentados entre la vigilia y el sueño. La película es una pieza de graduación realizada por Carla MacKinnon para el Royal College of Art’s Animation Masters course, creada en colaboración con el arte y los recursos tecnológicos de los estudios Seeper.