La parálisis del sueño, cuando las pesadillas son conscientes

16 agosto, 2013
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Elena Sanz
¿Alguna vez te has despertado y has sido incapaz de moverte?. En esto consiste la parálisis del sueño.

¿Te imaginas despertar durante la noche y sentir que estás paralizado?. Tu cuerpo se encuentra completamente inmóvil, sientes una presión sobre el pecho y, lo peor de todo: experimentas una amenaza inminente, como si hubiera alguien acechando… Parece una película de terror, pero no lo es, porque la parálisis del sueño es sin duda una de las parasomnias más comunes.

Más de la mitad de la población lo experimentará al menos una vez en su vida, sin que esto suponga ningún problema mayor. Sin embargo, entre un 0,3% y un 4% de las personas sufren este fenómeno de forma recurrente.

¿Qué es la parálisis del sueño?

La parálisis del sueño es una parasomnia asociada al sueño REM. Suele producirse en momentos de transición entre el sueño y la vigilia, como antes de dormirse o justo al despertar. Lo que ocurre, en términos sencillos, es que la mente despierta pero el cuerpo no.

De forma común, durante el sueño REM la mayoría de músculos del cuerpo se encuentran paralizados, para evitar lesiones. Cuando se produce esta parasomnia, la mente despierta pero el cuerpo continúa paralizado como si siguiésemos durmiendo. La persona tiene todos sus sentidos alerta: es capaz de ver, escuchar y sentir; pero no puede moverse.

Durante este tiempo es común que la persona sufra alucinaciones hipnagógicas o hipnopómpicas y experiencias sensoriales vívidas. Generalmente, las personas que lo padecen refieren experimentar una clara sensación de amenaza y la idea de que hay alguien cerca. También es frecuente la sensación de asfixia o presión el pecho.

A pesar de que su duración no excede de unos minutos, todo lo anteriormente mencionado hace de la parálisis del sueño una experiencia aterradora y angustiante. El individuo lo vive con una gran sensación de vulnerabilidad, ansiedad y temor. 

Hombre dormido

¿Por qué ocurre este fenómeno?

Tal y como hemos señalado al inicio, el fenómeno de la parálisis del sueño es bastante común. Se presenta frecuentemente en personas sanas de manera aislada. Sin embargo, existen algunos factores de riesgo que incrementan su aparición: 

  • Tener entre 15 y 35 años
  • Hábitos de sueño irregulares: personas con turnos rotativos, que acumulan privación de sueño o que duermen de forma irregular. Esta situación genera una mala regulación del ritmo vigilia-sueño y hace más probable que se produzca un estado mezclado. En este caso, elementos de la fase REM podrían aparecer en situaciones inadecuadas.
  • Estrés emocional: la presencia de esta parasomnia es mucho más frecuente en periodos de tensión elevada. El estrés se relaciona con la aparición de pesadillas vívidas que, a menudo, despiertan a la persona de manera brusca y parcial. Esto aumenta considerablemente el riesgo de parálisis del sueño.
  • Narcolepsia: los pacientes que sufren este trastorno crónico del sueño, son más propensos a experimentar parálisis.
  • La apnea del sueño y la hipertensión son otros factores implicados

Tratamiento para la parálisis del sueño

En primer lugar se han de tratar todas las enfermedades que puedan estar relacionadas con el origen de la parálisis. De esta forma habrá que proporcionar tratamiento para la apnea, la narcolepsia o cualquier otra alteración relacionada.

A continuación es de vital importancia cuidar la cantidad y la calidad del sueño. Hemos de dormir las horas necesarias y tener una adecuada higiene del sueño. Es decir, es recomendable realizar ejercicio físico diario, evitar las sustancias estimulantes y, sobre todo, ajustarse a unos horarios de sueño regulares.

Hombre en la consulta del psicólogo

Por otro lado es imprescindible proporcionar información a la persona que padece esta parasomnia, de forma que pueda normalizar sus síntomas. Explicarles que las sensaciones corporales extrañas que nota son típicas de la fase REM puede tranquilizarles. Interpretar la experiencia desde el punto de vista de la lógica ayuda a disminuir la sensación de amenaza.

Por último, la pauta más recomendable es tratar de mantener la calma y recordar que el episodio apenas dura unos minutos y terminará. Si tienes entrenamiento en técnicas de relajación, estas pueden resultarte de mucha utilidad durante los episodios. La relajación ayuda a volver a dormirte o, incluso, a transformar las sensaciones de la parálisis en otras positivas.

También puedes tratar de focalizar tu atención en intentar mover una pequeña parte de tu cuerpo, por ejemplo tus dedos. De esta forma te será más sencillo «despertar» tu cuerpo y acortarás la duración del episodio de parálisis.

 

Cueva Núñez, J. (2012). Parálisis del Sueño. Synapsis3(2), 14-18. Recuperado a partir de https://www.lamjol.info/index.php/SYNAP/article/view/507 Merino-Andreu, M., & Martinez-Bermejo, A. (2009, December). Narcolepsia con y sin cataplejia: una enfermedad rara, limitante e infradiagnosticada. In Anales de Pediatría (Vol. 71, No. 6, pp. 524-534). Elsevier Doyma.