La poesía también es talento

Roberto Muelas Lobato · 23 abril, 2018

¿Todavía no te has enterado? Un poeta ha ganado el concurso televisivo Got Talent. El joven César Brandon ha conseguido cautivar al público solo con sus palabras, sin florituras, con poesía. Solo, en un gran escenario, ante cientos de personas, ha llegado a los corazones de cientos de personas con palabras, sin cantar ni gesticular, solo recitando poesía.

Pero resulta que la vida de César no ha sido un camino libre de grandes obstáculos. Nacido en Guinea Ecuatorial, emigró a España hace siete años. Si escribir poesía no es algo al alcance de todos, imagínate la dificultad que supone hacerlo en un idioma que no es el materno. Si bien no carece de habilidad, bien sabemos que sin el esfuerzo, sin el trabajo duro, la esperanza y la insistencia, los éxitos no suelen ser posibles.

Poesía del cero

César se dio a conocer al gran público con un poema titulado la poesía del cero. En él relata la historia de cómo el cero encuentra al uno y comparten su felicidad, hasta que acaba dejándolo por el menos uno. Una metáfora de números sobre el amor verdadero. Amor que no siempre dura.

Con mucho humor y un rápido recitar, César relata las aventuras y desventuras de dos números. Pero no por ello nos encontramos con un absurdo y vacío poema. La poesía, con todas sus metáforas siempre nos da que pensar. Nos hace llegar a diferentes interpretaciones, posiblemente alejadas de la realidad del autor, pero siempre ajustadas la nuestra. Un ejemplo lo encontramos al final del poema: “empezó a contar hasta lo que más miedo le daba, el infinito, o, tal vez, dos”. ¿Cómo de cerca están nuestros miedos?

Luna y tierra

Con un tono más dramático, César volvió a levantar al público contándonos la historia de otros dos enamorados, esta vez muy tímidos. Se trataba de la tierra y la luna. Con este maravilloso poema, César nos describe las hipotéticas cosas que la tierra pensaría en contarle a la luna para conquistarla. Por ejemplo, “que en la tierra todos éramos ciudadanos de un lugar llamado primer mundo porque el segundo nos sabía a poco y el tercero estaba en vías de desarrollo”.

Además, este poema está cargado de críticas sociales. Versos como “los refugiados no están hechos de opiniones de internet” no dejan indiferente a quien los escucha. Y es que la vida no es fácil porque, como dice César, “dos sí se pelean aunque uno no quiere y al revés, que uno no tiene suficiente con dos y busca a tres para inventarse que son felices los cuatro hasta que se multiplica el problema y cuatro acaba llamando al 016”.

Mamá

El último poema, con el que ganó el concurso tuvo un tono más solemne. El poema, como su nombre indica estaba dedicado a su madre, a la que compara con los parámetros predeterminados del word, ya que prefiere que su madre no tenga “el cuerpo del Calibri, los once puntos y el uno punto cero del espaciado”. Porque él la quiere “recta, a doble espacio y en Times New Roman”.

Arrepentido de su juventud, César resalta las enseñanzas de su madre que no supo valorar en su momento. Sin infravalorar la figura de un padre, del cual nos dice que “son todos aquellos a los que los sueños les quedan pequeños, a lo poco que duermen para cumplirlos y aparte…”. Comparándose con una falta de ortografía nos da una verdadera lección de humanidad.

Un justo vencedor

Su victoria representa un monumento a los amantes de la lectura y de la escritura. César ha conseguido que una disciplina tan desprestigiada como la poesía esté en boca de todos. En un país donde el nivel de lectura está por debajo de un libro al año, donde los programas más vistos rechazan cualquier tipo de cultura y respeto, donde se valora más hacer el ridículo que la habilidad y el trabajo. En ese país, César Brandon ha podido cumplir uno de sus sueños y, aunque seguramente esté muy agradecido, deberíamos ser nosotros los agradecidos, por recordarnos que todavía sabemos soñar.

Y es que la poesía también es psicología. Parafraseando a Eduardo Galeano, “dicen los científicos que estamos hechos de átomos, a mí me dijo un pajarito que estamos hechos de historias”, porque eso son las personas, historias que se pueden contar de muchas formas. Por ello, la diversidad, el multiculturalismo y la apertura mental son tan importantes. Cuanto mayor sea nuestro vocabulario, más bonita será nuestra historia. El talento está detrás de las oportunidades.