La psicoterapia basada en la mentalización: orígenes e historia

11 Enero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Alejandro Rodríguez
¿Quieres conocer en qué consiste la psicoterapia basada en la mentalización? Te mostramos sus aplicaciones y ventajas, entre las que destaca su eficacia para abordar el trastorno límite de la personalidad.
 

Emociones turbulentas, acciones impulsivas, relaciones caóticas… Todos estos rasgos y más componen el repertorio que distingue a una persona con trastorno límite de la personalidad o TLP. Así, con el objetivo inicial de tratar este trastorno surgió la psicoterapia basada en la mentalización.

Esta forma de terapia integra herramientas de distintos enfoques y recoge elementos de ramas de la Psicología tan diferentes como la terapia cognitivo-conductual, la psicodinámica, la terapia sistémica o la ecológica. Sus aplicaciones, más allá de su uso inicial, han ido sin embargo extendiéndose poco a poco al sendero de otras metas.

Esta variante psicoterapéutica fue en un principio desarrollada por Peter Fonagy y Anthony Bateman; ambos querían incrementar la capacidad de mentalización de los pacientes con trastorno límite, es decir, la capacidad de interpretar las acciones propias y de otros como significativas e importantes en base a los estados mentales de uno mismo.

Para estos autores, esta orientación en terapia ayudaría a las personas a regular sus emociones, lo que disminuiría los casos de suicidio y autolesiones.

Chica triste mirando hacia abajo
 

Foco de la psicoterapia basada en la mentalización

El trastorno límite de la personalidad es quizás uno de los más limitantes. Aquellos afectados por esta psicopatología presentan, por lo general, los siguientes síntomas:

  • Inestabilidad emocional. Los pacientes con TLP pueden sentirse eufóricos en un momento dado y totalmente deprimidos al siguiente.
  • Pensamiento polarizado. Las personas afectadas por este trastorno tienden a verlo todo blanco o negro. Por ejemplo: pueden considerar sus acciones como un completo fracaso o como un éxito total. Por lo general, esto les acarrea una considerable cantidad de sufrimiento.
  • Impulsividad. Un individuo con TLP tiende a no pensar con detenimiento lo que va a hacer. Esto, sumado a la inestabilidad emocional, puede llevarle a emprender acciones vistas como drásticas o poco ajustadas. Entre las más graves pueden encontrarse las autolesiones y el suicidio.
  • Dificultad en las relaciones. Uno de los ámbitos en los que más problemas tienen las personas con TLP es en sus relaciones interpersonales.

Para Fonagy y Bateman, todas estas dificultades estarían relacionadas con los problemas de mentalización de los individuos con trastorno límite. Partiendo de esto, decidieron desarrollar una terapia que se centrara en fomentar esta habilidad. Es por esto que, en los años 90, apareció finalmente la Psicoterapia basada en la mentalización.

Cómo funciona esta terapia

El enfoque desarrollado por Fonagy y Bateman se centra en enseñar a las personas con TLP a analizar y comprender sus estados mentales y los de los demás.

 

Su idea era que, ante un problema o conflicto, el individuo fuera capaz de detenerse y reflexionar sobre lo que estaba ocurriendo en su interior. De esta manera, se conseguirían los siguientes beneficios:

  • La persona lograría comprender de qué manera sus acciones contribuyen a que se mantengan o aparezcan nuevos problemas. Esto resultaría especialmente significativo en el caso de que se produzca un conflicto con otra persona.
  • Desde esta perspectiva sería más sencillo cambiar nuestra forma de actuar y comportarnos. Este cambio se produciría gracias a que la persona es capaz de reflexionar activamente sobre lo que está haciendo.
  • El individuo tiene la oportunidad de calmarse de manera más efectiva.
  • Se fomenta la aparición de emociones como la empatía o la compasión, fundamentales para la reducción de los conflictos.
  • Aumentaría la capacidad para lidiar con los propios problemas.

Desde finales de la década de los 90, se comenzaron a llevar a cabo diversos estudios que trataban de probar la efectividad de este enfoque.

Desde entonces, la psicoterapia basada en la mentalización cuenta cada vez con más evidencia sólida que la apoya y valida. Así, a día de hoy, se ha convertido en uno de los métodos más utilizados y recurridos para ayudar a combatir el trastorno límite de personalidad.

Mujer llorando con trastorno límite de personalidad
 

Por qué funciona la psicoterapia basada en la mentalización

Una de las teorías más aceptadas para explicar la aparición del TLP está relacionada con la cuestión del apego. Según esta hipótesis, la relación que tenemos con nuestros padres durante la niñez nos sirve como modelo para nuestras interacciones futuras.

Así, en función del estilo de las primeras relaciones de apego, deberíamos tener mayor o menor dificultad para formar relaciones íntimas una vez que crezcamos y hayamos evolucionado como personas.

De pequeños, algunos niños pueden no recibir todo el cariño o apoyo que necesitan de sus padres. Como consecuencia, pueden sentirse rechazados y, en poco tiempo, podrían aprenden que, para mantener su propia integridad no pueden mostrarse vulnerables, por lo que terminarían protegiéndose de la influencia de sus cuidadores.

Lo descrito se conoce, en cuanto a tipología de vínculo hijo-padre, como apego inseguro, y es una de las principales características de las personas con trastorno límite de la personalidad.

Cuando uno de estos niños crece, podrá hacerlo sintiendo la misma desconfianza hacia el resto de personas que la que sentía por sus padres. Sin embargo, por mucho tiempo que haya transcurrido, también necesita, en la misma medida que el resto de personas, cariño y apoyo.

Por eso, en lo que a relaciones interpersonales respecta, tenderá a actuar de manera fluctuante e incluso extremista. También, en ocasiones, actuará de forma muy dependiente; en otras, en cambio, se agobiará y necesitará contar con mucho espacio para sí mismo.

 

La psicoterapia basada en la mentalización basa su hipotética efectividad en el combate contra los síntomas del apego inseguro: al esforzarse por enseñarle a la persona empatía y control de los propios estados mentales, el individuo podría, por primera vez, llegar a confiar en los demás y a formar relaciones satisfactorias. De esta manera, muchos de los síntomas más característicos del TLP tenderían a desaparecer.

“Cuando yo tenía catorce años, mi padre era tan ignorante que no podía soportarle. Pero cuando cumplí los veintiuno, me parecía increíble lo mucho que mi padre había aprendido en siete años”.

-Mark Twain-

 
  • Bateman, A., & Fonagy, P. (2005). Psicoterapia para el trastorno límite de la personalidad, Tratamiento basado en la mentalización. Editorial Universitaria.
  • Causera, I. P., & Peris, M. R. (2015). Tras las Huellas Borderline: Rastreando el Apego de Personas con Trastorno Límite de Personalidad. Revista REDES, (32).
  • Lanza Castelli, G. (2011). La mentalización, su arquitectura, funciones y aplicaciones prácticas. Aperturas Psicoanalíticas. Revista internacional de psicoanálisis.