La terapia psicológica integrada para la esquizofrenia

23 mayo, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Alicia Escaño Hidalgo
Presentamos la terapia psicológica integrada como tratamiento eficaz para la esquizofrenia y como complemento a la medicación. El foco se pone en el entrenamiento de las habilidades cognitivas y sociales.

En la actualidad, contamos con diferentes modalidades psicológicas de intervención para la esquizofrenia. Tras pasar por un curso irregular, dominado por la visión pesimista y organista de la psiquiatría representada por Kraepelin y la visión del psicoanálisis, que consideraba a demencia precia como una neurosis narcisista en la que la transferencia y el tratamiento analítico eran imposibles.

Esto ha significado un cambio en la atención terapéutica. Si en un principio solo nos centrábamos en el tratamiento de la incapacidad de la esquizofrenia o en la rehabilitación del deterioro, ahora disponemos de terapias para tratar los propios síntomas. Una de ellas es la terapia psicológica integrada para la esquizofrenia de Roder y Brenner.

Los principales avances en las estrategias de tratamiento de la esquizofrenia se han desarrollado y refinado basándose en el modelo de vulnerabilidad-estrés, un marco que muestra cómo interactúan los estresores ambientales con la vulnerabilidad biológica.

Partiendo del supuesto de que los esquizofrénicos muestran deficiencias en diferentes niveles funcionales de organización de la conducta -atencional-perceptivo, cognitivo, microsocial y macrosocial-, de que las deficiencias de un nivel pueden perjudicar al resto y de que los distintos niveles guardan relación jerárquica entre sí, Brenner y colaboradores, desarrollaron el modelo de la penetración.

Este sirvió de fundamento para explicar la sintomatología esquizofrénica y para desarrollar la terapia psicológica intergrada (IPT), estableciendo que las mejoras a nivel cognitivo repercutirán en mejoras conductuales.

Terapia grupal

Características de la terapia psicológica integrada para la esquizofrenia

Se trata de un tratamiento con formato grupal, de 5 a 7 pacientes y fue desarrollada específicamente para este conjunto de población. El objetivo de la terapia es mejorar las habilidades cognitivas y sociales de los pacientes esquizofrénicos. La terapia se lleva a cabo en sesiones de 30 a 60 minutos, tres veces a la semana durante tres meses.

El tipo de paciente que se contempla como apto para el tratamiento es una persona de entre 18 y 40 años, sin consumo continuado de drogas (esporádico), que conviva con su familia, que no haya pasado demasiado tiempo hospitalizado y con un ligero o moderado déficit ejecutivo frontal.

Es un tratamiento aplicado a más de 700 pacientes en diversos contextos socio culturales, por lo que podemos confirmar que es uno de los programa desde el punto de vista psicológico, eficaces para tratar la sintomatología esquizofrénica.

La terapia psicológica integrada para la esquizofrenia consta de cinco subprogramas diseñados para mejorar las disyunciones cognitivas y los déficit sociales y conductuales característicos de la enfermedad. Son subprogramas ordenados de manera jerárquica, de modo que las primeras intervenciones se dirigen a las habilidades cognitivas básicas, las intermedias transforman las habilidades cognitivas en respuestas verbales y sociales y las últimas entrenan a los pacientes a resolver los problemas interpersonales más complejos.

Cada subprograma está concebido de tal forma que, a medida que avanza la terapia, aumentan gradualmente las exigencias del paciente. Se avanza desde tareas simples y previsibles, hasta otras difíciles y complejas.

A la par, va decreciendo la estructuración de la terapia, desde unos inicios muy estructurados hasta un final mucho más espontáneo. Cada subprograma, además, se inicia con un material emocionalmente plano, para luego ir aumentando gradualmente su carga emocional. 

Subprogramas de la terapia

Los diferentes subprogramas con los que cuenta la terapia psicológica integrada para la esquizofrenia son los que se resumen a continuación:

  • Diferenciación cognitiva. El foco de atención son las habilidades de atención y la formación de conceptos. Para poner este subprograma en marcha se utilizan como técnicas de intervención la clasificación de tarjetas y los ejercicios de conceptos verbales.
  • Percepción social. El objetivo es el análisis de los estímulos de carácter social. Para ello, se usa la descripción de los estímulos sociales, la interpretación de dichos estímulos y la discusión del sentido de la situación.
  • Comunicación verbal. Se realizan habilidades de conversación mediante ejercicios de repetición verbal, de análogos, interrogantes, conversación sobre un tema de actualidad y conversación libre.
  • Habilidades sociales. Se entrena en la competencia de la habilidad social, algo muy necesario en los pacientes con esquizofrenia. Se llevan a cabo para ello ejercicios de rol-play en situaciones simuladas.
  • Solución de problemas interpersonales. Se les enseña a los pacientes cómo aplicar la técnica de solución de problemas al ámbito de las relaciones personales. Las técnicas empleadas son la identificación y análisis de los problemas, la reestructuración cognitiva y el traspaso de las soluciones elegidas a la vida real.

El subprograma inicial de diferenciación cognitiva mejora los procesos cognitivos elementales de los pacientes, tales como la atención o la abstracción, aunque el desempeño sigue estando por debajo del rango normal.

Personas haciendo terapia psicológica integrada

Efectos de la terapia psicológica integrada

Los datos disponibles hasta ahora no pueden confirmar la hipótesis de la penetración sobre la que se apoya la terapia psicológica integrada para la esquizofrenia. Los efectos sobre las variables cognitivas no se traducen en mejoras conductuales de manera consistente.

La habilidad para procesar la información de manera adecuada se convierte en una condición necesaria pero que no llega a ser suficiente para la conducta normal.

Es posible que factores moduladores, como la autoimagen, estén inhibiendo el modelo de la penetración. Sin embargo, en otros estudios realizados por los autores sí se han encontrado resultados a la inversa.

Es decir, si se comienza por la rehabilitación social, es posible ejercer un efecto descendente más apreciable hacia funciones cognitivas básicas, activando habilidades de afrontamiento, desarrollando procesos cognitivos no deteriorados y mejorando el autoconcepto.

Actualmente, desde la terapia psicológica integrada, han surgido nuevos programas, como el entrenamiento en el manejo de emociones, destinado a reducir la influencia de los estados emocionales disfuncionales en el funcionamiento cognitivo y social.

También se ha desarrollado el programa de entrenamiento en habilidades de ocio, viviendo y laborales para facilitar la generalización de las habilidades aprendidas en la terapia y, por último, el tratamiento orientado al afrontamiento, basada en programas psicoeducativos, con el objetivo de corregir las formas de afrontamiento del paciente esquizofrénico.

  • Perez, M. Guía de tratamientos psicológicos eficaces I. Adultos. (2018). Edición Pirámide