La verdadera religión según Krishnamurti

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 29 enero, 2016
Rafa Aragón · 29 enero, 2016

El gran pensador Jiddu Krishnamurti, se atrevió a reflexionar en profundidad acerca de la religión: lo que ha supuesto y supone en nuestras vidas. Nos muestra cómo los seres humanos hemos intentado a través de la religión salir de la confusión, queriendo dar explicación a todo lo que nos resulta incomprensible.

Según Krishnamurti, el hombre ha probado por todos los medios posibles transformarse a sí mismo, tanto interna como externamente, a través de la educación, la ciencia, la religión, la oración, etc. Estas pruebas no han cosechado ningún, puesto que sigue existiendo pobreza, desdicha y sufrimiento.

A pesar de todo lo que ha intentado para salir de la confusión, el hombre no ha logrado cambiar su conducta, sigue siendo igual que siempre. La religión, tal y como la estamos experimentando, supone una red de creencias organizadas, que sirven sobre todo para dividirnos y alejarnos de la realidad.

“Si vais hacia la verdad, aquello a que os acercáis ha sido proyectado de dentro de vosotros mismos, y por lo tanto no es la verdad. Ello se convierte entonces en un mero proceso de auto hipnosis que es la religión organizada.Para encontrar la verdad, para que la verdad venga a vosotros tenéis que ver muy claramente vuestros propios prejuicios opiniones ideas y conclusiones; y esa claridad os viene gracias a la libertad que es la virtud. Para la mente virtuosa, la verdad está en todas partes. Entonces no pertenecéis a ninguna religión organizada, entonces sois libres.”

-J. Krishnamurti-

La creencia no es religión

De alguna forma somos presos de las explicaciones y las teorías. Especulamos con la verdad, con una doctrina que nos reconforte y nos aporte seguridad. Detrás de todo esto están nuestros miedos a lo desconocido, a lo que no podemos darle explicación.

Es por eso que nos arraigamos fuertemente a las creencias como una salvación para evitar nuestro miedo, y no enfrentarnos a él. Ya sea la creencia hindú, la judía, musulmana o cristiana. Cualquier creencia tiene sus rituales y sus obligaciones, que además consiguen separarnos a los unos de otros.

Confundimos la creencia con la religión, la creencia no es Dios, Krishnamurti aclara en este aspecto que la creencia de unos dogmas establecidos tiene una gran influencia en la mente y no permite que sea libre. Esto es así porque nos dejamos guiar por lo inculcado, sin poder llegar a nuestra propia verdad.

“Solo en libertad es posible descubrir la verdad, a Dios, y no a través de una creencia porque la creencia proyecta lo que uno cree que debería ser Dios, lo que uno cree que debería ser la verdad.”

-J. Krishnamurti-

Flor blanca

 

¿Podemos con la mente alcanzar lo sagrado?

A lo largo de nuestra historia hemos creado infinidad de símbolos, rituales, templos, tradiciones y supersticiones. Todo este derroche de creatividad en base a una única razón: obtener una sensación de seguridad, de algo estable y permanente. Por tener una esperanza y aliviar nuestra angustia ante la incertidumbre.

Así, en realidad, está forma de afrontamiento forma parte de una ilusión creada a través de nuestras mentes para aferrarnos en aquello que llamamos sagrado. No comprendemos que solo podemos liberarnos de la angustia aceptándola y comprendiéndola, no incorporando la idea de esperanza.

“Todo cuanto hemos inventado, los símbolos en la iglesia, los rituales, todo ha sido puesto ahí por el pensamiento. El pensamiento ha inventado todas estas cosas que llamamos sagradas. Ha inventado el Salvador, ha inventado los templos en la india y el contenido de los templos; de modo que el pensamiento en sí mismo no es sagrado.

Y cuando el pensamiento inventa a Dios, Dios no es sagrado, ¿qué es sagrado entonces? Esto solo puede comprenderse, o puede ocurrir, cuando nos hemos liberado completamente del miedo, del dolor. Y cuando existe este sentimiento de amor y compasión, que tiene su propia inteligencia; entonces, cuando la mente se halla totalmente silenciosa, puede tener lugar aquello que es sagrado.”

-J. Krishnamurti-

Cara con mariposas

 

Para descubrir la verdadera religión no puede haber miedo

La verdadera religión no se halla en nuestra mente actual. Está gobernada por el miedo, a través de lo que proyectamos, con nuestras pasiones y necesidad de darle un sentido y una explicación a todo lo que experimentamos. La verdadera religión se alcanza cuando somos capaces de expandir y abrir nuestra mente, para sentirnos libres de todos los enredos psicológicos que hemos creado.

Krishnamurti entiende que podemos llegar a una verdadera religión cuando logramos un estado de unión con los demás y no mediante las creencias que nos dividen y enfrentan: cuando uno está dispuesto a ver por sí mismo más allá de toda imaginación, costumbre e investigación.

Un estado de libertad, compasión, confianza y amor, que solo puede aparecer cuando nos liberamos del miedo. Miedo a lo que ha sucedido y a lo que podría suceder. Para conseguirlo, hay que poner toda nuestra atención en ese miedo sin intentar controlarlo y suprimirlo, simplemente permaneciendo con él, de tal forma que desaparezca el observador: nuestra mente creadora que intenta escapar de ese miedo, alimentándolo aún más.