La vida es como un juego

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 22 mayo, 2018
Dolores Rizo · 2 mayo, 2015

La vida es como un juego y es importante ser consciente de que estoy jugando mi partida y ganar o perder depende de mí. Siempre estamos jugando, ya que es imposible no jugar o no mover ficha. Y si no lo haces tú, alguien lo hará por ti y te empujará a una partida que no has elegido, sintiéndote manipulado por ello.

En cada juego, como en la vida, perseguimos un objetivo. Es importante tenerlo claro, definirlo y ser consciente de ello, para que así podamos mover bien nuestras fichas y estudiar nuestra jugada. Planificar nuestras decisiones, tener un plan y avanzar también es parte de la vida.

La estrategia

Tener una estrategia significa pensar en una jugada, que si sale bien, te puede hacer vencedor de esa partida. Pensar en una jugada es definir cuál es el siguiente paso a seguir, tomar decisiones e ir a por ellas. Depende de tu estrategia lo que ocurrirá después.

Pareja jugando

Cada paso que damos en la vida tiene unas consecuencias, ante la vida y ante los demás porque, a su vez, nuestro paso hará que otras personas tomen sus propias decisiones. Piensa bien tu estrategia para no perjudicar a nadie, a la misma vez que caminas y avanzas para conseguir tus objetivos.

En algunos casos tu estrategia o tu plan no saldrá como pensabas, esto forma parte de la vida y del juego. También sirve para aprender del fallo o del error, asumir las consecuencias que te haya podido traer y seguir adelante con el juego.

La vida es como un juego en el que no estás solo

Siempre, en el juego y en la vida, cualquier decisión que tomamos influye a otras personas. En ocasiones, contar con otras personas y llegar a acuerdos con ellas para aunar esfuerzos, complementar trabajo y unir ilusiones, es una buena forma de conseguir el éxito en la partida. Así que, benefíciate de la experiencia y del consejo de los jugadores más experimentados que tú.

Mueve ficha, siempre

Aunque no tengas una estrategia muy elaborada, aunque lo veas difícil o imposible, aunque ya no sepas hacia dónde quieres dirigir tu vida, no dejes de mover tu ficha, ya que la peor decisión siempre es la que no se toma.

Y aunque la decisión tomada salga mal, avanzar aprendiendo de las malas jugadas también es avanzar, ya que al menos vamos descartando por dónde no queremos volver a pasar.

Una partida sin jugar

Mujer con maleta marchándose

 

Puedes estar sin jugar, tomarte un tiempo de reflexión y descanso, pero solo puede ser un tiempo limitado, aprovéchalo bien para observar, pensar y elaborar tu nueva estrategia.

Siempre viene bien parar de vez en cuando, retomar fuerzas, pensar desde fuera del juego y después volver con más ganas. Los demás esperan a que te incorpores para jugar contigo, decide bien tu siguiente movimiento.

El que más disfruta jugando siempre es ganador

La vida es como un juego y es, además, la partida más larga que conocemos, ya que no podemos dejar de jugar ni de avanzar mientras vivamos. Y si abandonamos habremos perdido la vida, ya que vivir es jugar siempre.

Por eso, hay que disfrutar mientras se juega, pasarlo bien en cada decisión, ser consciente de cada paso y aprovechar cada momento. Además de ser la mejor forma de perseguir el éxito, ya es el éxito del ganador.

Ganador es aquel que juega con alegría, vive con entusiasmo y aprende de sus errores para seguir siempre avanzando y creando nuevas formas de conseguir lo que se propone.

No lo dudes, en la vida, como en el juego, ya eres ganador si decides serlo. Independientemente del resultado, jugar ya merece la pena, cuando además de pasar el rato, lo has disfrutado. ¿Seguimos jugando?