Las 10 mejores frases de María Montessori

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 15 enero, 2018
Edith Sánchez · 15 enero, 2018

María Montessori es una de las grandes mentes del siglo XX. Fue médica, psicóloga, psiquiatra, filósofa, antropóloga, bióloga, pedagoga y científica. Su bagaje era impresionante. De hecho, fue la primera mujer italiana que recibió un título profesional en medicina.

María Montessori revolucionó la educación. Sus ideas y sus conclusiones impactaron en la pedagogía de todo el mundo. Hoy en día muchos de sus preceptos son empleados diariamente, aunque no siempre quienes los aplican saben su procedencia.

En las frases de María Montessori quedan plasmadas muchas de las ideas que ella esgrimió en torno a la educación. Su enfoque era amoroso y respetuoso con el niño. Le dio al juego un valor muy importante y a la autonomía un lugar central. Estas son algunas de sus más recordadas afirmaciones.

El verdadero fin del movimiento no es favorecer una mejor respiración o nutrición, sino servir a toda la vida y a la economía espiritual y universal del mundo”.

-María Montessori-

Frases de María Montessori sobre la ayuda

Una de las frases de María Montessori dice lo siguiente: “La persona que es servida, en lugar de ser ayudada, es obstaculizada en el desarrollo de su propia independencia. Este concepto es el fundamento de la dignidad del hombre. El niño no puede ser servido porque no quiere ser importante”.

niña autónoma poniendose un zapato y representando las frases de María Montessori

El concepto de ayuda en María Montessori siempre advierte sobre las consecuencias de no clarificar qué es apoyo y qué no. Facilitar las cosas al niño, sin necesidad, en lugar de ayudarle solo sirve para estancarlo. Esto queda muy bien definido en otra de sus frases: “Cualquier ayuda innecesaria es un obstáculo para el desarrollo”.

El sentido de la educación

María Montessori establece una estrecha relación entre educación y libertad. Se enseña y se aprende para ser más independiente y autónomo. Para evitar manipulaciones y poder actuar a conciencia y sin presiones. De ahí que una de las frases de María Montessori diga: “Entonces el desarrollo es un impulso hacia una independencia siempre mayor; se asemeja a la flecha que lanzada por el arco vuela recta, segura y fuerte”.

El maestro es una guía en ese proceso hacia la autonomía. No puede, ni debe buscar que sus alumnos se subordinen a él. Por el contrario, su objetivo es que cada vez lo necesiten menos y dependan menos de él. Esto queda muy bien plasmado en una de las bellas frases de María Montessori: “La mayor señal del éxito de un profesor es poder decir: ahora los niños trabajan como si yo no existiera”.

La educación lo cambia todo

Montessori tenía la certeza de que la educación era un factor clave para cambiar el mundo. Pensaba que este era el ámbito, por excelencia, para dar un mejor rumbo a la historia de la humanidad. Una de las frases de María Montessori dice: “Si la ayuda y la salvación han de llegar solo puede ser a través de los niños. Porque los niños son los creadores de la humanidad”.

Niño jugando con un avión

De la misma manera, otra de las frases de María Montessori señala: “La educación desde el comienzo de la vida podría cambiar verdaderamente el presente y futuro de la sociedad”. Tanto en el postulado anterior, como en este, se hace hincapié en el valor del niño como constructor de nuevas realidades. En el papel determinante de la educación como el ámbito que hace posible esos grandes cambios.

Lo físico y lo mental

Buena parte del método pedagógico de María Montessori se basa en facilitar la interacción del niño con su realidad. No que la observe, sino que entre en contacto con ella, que la explore y aprenda de esa experiencia. Ella no veía una división tajante entre lo físico y lo mental. Al contrario, encontraba que estas dos dimensiones eran perfectamente complementarias.

Este precepto queda plasmado en una aguda frase: “Si consideramos la vida física por un lado y la mental por el otro, rompemos el ciclo de relaciones y las acciones del hombre quedan separadas del cerebro”.

Cómo transmitir la educación a un niño

Para María Montessori, la educación es un proceso integral. No sirve solamente para formar intelectos, sino personas. Por eso enseñar no es solo transmitir conocimientos. También es un acto ético, de respeto y amor. Marca una diferencia grande entre educación e instrucción en la siguiente frase: “La mejor enseñanza es la que utiliza la menor cantidad de palabras necesarias para la tarea”.

maestra con alumnos representando las frases de María Montessori

Una de las más hermosas frases de María Montessori dice lo siguiente: “Si criticas mucho a un niño, él aprenderá a juzgar. Si elogias con regularidad al niño, él aprenderá a valorar”. Es una apreciación muy lúcida en la que se deja ver que, finalmente, el niño reflejará lo que el adulto le proporcione.

El método Montessori es uno de los más lúcidos e inteligentes de la pedagogía. Su impacto es incalculable. Casi un siglo después de su aparición sigue vigente. Y se mantiene así porque es fruto de una profunda sensibilidad y una claridad abrumadora.